Este era el último día, que llamaríamos de cultural. A las 15h teníamos que estar en el aeropuerto para entregar el coche y hacer el check-in, viajaríamos a Krabi, el primer destino de playas.
Como queríamos visitar el Wat Phra Doi Suthep, teníamos que despertarnos temprano… pues como siempre. Desayunar, check out del hotel y nos fuimos derechos al templo de Doi Suthep. Queríamos llegar antes de los turistas y así fue. No nos perdimos, llegamos con bastante tiempo y pudimos estar un buen rato solos en el templo (o casi casi solos). Este tiemplo tiene una escalera enorme en la entrada (podéis subir por la escalera o por un elevador que tienen al lado). La escalera es muy bonita, muy fotogénica y bastante concurrida por los turistas, por lo que llegar los primeros os permitirá sacar una fotos buenísimas! Eso paso con nosotros, sacamos nuestras fotos en dicha escalera pero no la quisimos subir (ya bajaríamos por ella) para no tardar mucho. Compramos las entradas, compramos la entrada del elevador y subimos en el mismo. Dos minutitos e estábamos arriba de todo sin cansarnos y sin esfuerzo.
El templo es muy bonito. Recordáis que os dije que en Bangkok no me gustó tanto el palacio real, que parecía algo cutre la decoración (al estilo tienda china, aunque las fotos son espectaculares)? Pues este templo todo lo contrario, precioso y de muy buen gusto. Un sitio de increíble belleza, en medio de la naturaleza. Perdimos un par de horas, pudimos asistir a una ceremonia matutina muy bonita y nos invitaron los monjes a un oráculo. Nos arrodillamos delante de una estatua de Buda, nos pusieron en las manos unos vasos con unas piezas de madera (al estilo mikado) marcados con números, nos instruyeron a meditar y a solicitar ayuda e iluminación a Buda para la cuestiones que íbamos a plantear, y teníamos que mover las manos muy rápidamente hasta que uno de los palitos cayera al suelo. Luego nos indicaban que significaba y nos bendijeron. Que pasada. Que se note que no nos pidieron cualquier donativo ni nada que se le parezca. Al final de eso se fueron, y estaban unos turistas sacándonos fotos y esperando su turno… que nunca llegó. Parece que fue algo espontaneo, digo yo, aunque los vasos del oráculo permanecieron en el local y los turistas se tiraron a ellos como fieras. Supongo que siempre debe de estar ese oráculo por allí, así que no hace falta que os peleéis para llegar, como casi hacen los que allí estaban.
Para irnos, decidimos bajar la famosa escalera, que a esas horas ya estaba que reventaba de gente. Todo el mundo queriendo so foto, que no apareciera nadie más… pero eso era imposible. Me pidieron que sacara una foto a un grupo, y en esa foto teníais el grupo en cuestión, detrás otro grupo, por detrás una mujer posando jejejeje. ¡Lo de gente que había! Y eso que hacia un par de horas no había ni siquiera un comerciante…
Al salir del recinto de la escalera teníamos un mini mercadillo de piezas artesanales. Me quedé enamorado de unas piezas de bronce (o que decían ser de bronce) pero cuando me dicen el precio se me cae todo. Querían 150 Eur por pieza! Les digo que no, me tiran de aquí me tiran de allí, que agobio. Al final ya decían que me lo llevara por 20 Eur!!! Pasé de ello. Me llevaron al agotamiento y nos fuimos sin comprar absolutamente nada.
Como aun teníamos algún tiempo, le digo a mi compañero que podemos visitar el Wat U Mong que está muy cerca de allí. El estuvo de acuerdo y allí nos dirigimos.
La entrada es gratuita (o por lo menos no pagamos nada) y tiene un pequeño parking. Se trata de un recinto religioso, metido en la vegetación. Es bonito, por la simplicidad y tiene unos túneles con pequeñas capillas. No es extraordinario, pero tiene su encanto. Nos dimos un paseíto, vimos varias estatuas de buda que se mezclaban con la naturaleza. No es imprescindible, pero nos gustó y sirvió para pasar el tiempo.
Finalmente nos dirigimos al aeropuerto, era hora de pensar en el vuelo a Krabi, teníamos que entregar el coche y no sabíamos exactamente donde. Sabía que tenía que ser en las llegadas, pero nada más. No sabía la dimensión del aeropuerto, si era muy grande o pequeño. Desde el templo llegamos en un par de minutos y nos dimos cuenta que llegadas y partidas era todo en el mismo local, lo que facilitaba las cosas.
Nos paramos junto a una puerta con el numero 9, donde se encontraba un policía, y le pregunto dónde está el Stand de Hertz, a lo que me contesta que siga recto hasta la puerta 3. Así lo hicimos, y en cuento llego veo a una chica con una camiseta de Hertz. Le digo que veníamos de Bangkok y que queríamos entregar el coche. Muy guapa la chica me sonríe y me dice que si con la cabeza, le entrego los documentos del coche, desaparece unos segundos y vuelve con los formularios para firmar. Rápidamente me realizan la inspección al coche y le dan el ok. Todo muy rápido y sin cualquier problema (eso sí, hay que entregar el coche con el depósito lleno). Después de todas las formalidades, entramos en el aeropuerto, pasamos por seguridad (que pasaban de nosotros, ni miraban la pantalla para ver las maletas) y nos dirigimos al Check in. El aeropuerto es muy pequeño, casi no tienes nada dentro, así que llegar más de dos horas antes sería un suicidio de aburrimiento. La suerte era que una vez más viajamos en Bangkok airways y por lo tanto teníamos derecho a entrar en el área lounge reservada a los cliente, con bebidas, comida, revistas e internet wifi gratis.
El vuelo por Bangkok airways tiene una parada en Bangkok, y es que no sé, con tanta pesquisa que realicé, como es que no vi que air asia tenia directo! No me acuerdo si lo vi y como tenia en Bangkok airways más barato elegí ese, o si no lo vi o no me di cuenta… Mi cabeza ya no es lo mismo que era hace un par de años jejejeje. Pero nada grave, tardaríamos apenas una horita más y nos había salido más barato.
El vuelo transcurrió bien, tranquilo sin más que un ligero retraso al llegar. Como sabíamos que íbamos a llegar tarde a Krabi y no queríamos ir directos al hotel en Railay Beach, habíamos reservado un hotel en Ao Nang, el Phu Pi Maan Resort&Spa, que por las fotos que habíamos visto, estaba bastante bien y muy cerca de la playa da Ao Nang (para el día siguiente coger el longtail). Además este hotel tenía el servicio de transfer gratuito desde el aeropuerto. A la llegada a Krabi ya teníamos el chofer esperándonos y en 30 minutos estábamos en el hotel. Ya era de noche, no se veía muy bien la zona alrededor del hotel, pero el hotel nos pareció de muy buena pinta y se confirmó lo que había leído en internet, son musulmanes. El staff muy simpático y la habitación enorme, limpia y muy confortable.
Nos dimos una ducha, comimos fruta (disponible en la habitación, y gratis) y a dormir. Mañana empezarían nuestros días de playa.
Como queríamos visitar el Wat Phra Doi Suthep, teníamos que despertarnos temprano… pues como siempre. Desayunar, check out del hotel y nos fuimos derechos al templo de Doi Suthep. Queríamos llegar antes de los turistas y así fue. No nos perdimos, llegamos con bastante tiempo y pudimos estar un buen rato solos en el templo (o casi casi solos). Este tiemplo tiene una escalera enorme en la entrada (podéis subir por la escalera o por un elevador que tienen al lado). La escalera es muy bonita, muy fotogénica y bastante concurrida por los turistas, por lo que llegar los primeros os permitirá sacar una fotos buenísimas! Eso paso con nosotros, sacamos nuestras fotos en dicha escalera pero no la quisimos subir (ya bajaríamos por ella) para no tardar mucho. Compramos las entradas, compramos la entrada del elevador y subimos en el mismo. Dos minutitos e estábamos arriba de todo sin cansarnos y sin esfuerzo.
El templo es muy bonito. Recordáis que os dije que en Bangkok no me gustó tanto el palacio real, que parecía algo cutre la decoración (al estilo tienda china, aunque las fotos son espectaculares)? Pues este templo todo lo contrario, precioso y de muy buen gusto. Un sitio de increíble belleza, en medio de la naturaleza. Perdimos un par de horas, pudimos asistir a una ceremonia matutina muy bonita y nos invitaron los monjes a un oráculo. Nos arrodillamos delante de una estatua de Buda, nos pusieron en las manos unos vasos con unas piezas de madera (al estilo mikado) marcados con números, nos instruyeron a meditar y a solicitar ayuda e iluminación a Buda para la cuestiones que íbamos a plantear, y teníamos que mover las manos muy rápidamente hasta que uno de los palitos cayera al suelo. Luego nos indicaban que significaba y nos bendijeron. Que pasada. Que se note que no nos pidieron cualquier donativo ni nada que se le parezca. Al final de eso se fueron, y estaban unos turistas sacándonos fotos y esperando su turno… que nunca llegó. Parece que fue algo espontaneo, digo yo, aunque los vasos del oráculo permanecieron en el local y los turistas se tiraron a ellos como fieras. Supongo que siempre debe de estar ese oráculo por allí, así que no hace falta que os peleéis para llegar, como casi hacen los que allí estaban.
Para irnos, decidimos bajar la famosa escalera, que a esas horas ya estaba que reventaba de gente. Todo el mundo queriendo so foto, que no apareciera nadie más… pero eso era imposible. Me pidieron que sacara una foto a un grupo, y en esa foto teníais el grupo en cuestión, detrás otro grupo, por detrás una mujer posando jejejeje. ¡Lo de gente que había! Y eso que hacia un par de horas no había ni siquiera un comerciante…
Al salir del recinto de la escalera teníamos un mini mercadillo de piezas artesanales. Me quedé enamorado de unas piezas de bronce (o que decían ser de bronce) pero cuando me dicen el precio se me cae todo. Querían 150 Eur por pieza! Les digo que no, me tiran de aquí me tiran de allí, que agobio. Al final ya decían que me lo llevara por 20 Eur!!! Pasé de ello. Me llevaron al agotamiento y nos fuimos sin comprar absolutamente nada.
Como aun teníamos algún tiempo, le digo a mi compañero que podemos visitar el Wat U Mong que está muy cerca de allí. El estuvo de acuerdo y allí nos dirigimos.
La entrada es gratuita (o por lo menos no pagamos nada) y tiene un pequeño parking. Se trata de un recinto religioso, metido en la vegetación. Es bonito, por la simplicidad y tiene unos túneles con pequeñas capillas. No es extraordinario, pero tiene su encanto. Nos dimos un paseíto, vimos varias estatuas de buda que se mezclaban con la naturaleza. No es imprescindible, pero nos gustó y sirvió para pasar el tiempo.
Finalmente nos dirigimos al aeropuerto, era hora de pensar en el vuelo a Krabi, teníamos que entregar el coche y no sabíamos exactamente donde. Sabía que tenía que ser en las llegadas, pero nada más. No sabía la dimensión del aeropuerto, si era muy grande o pequeño. Desde el templo llegamos en un par de minutos y nos dimos cuenta que llegadas y partidas era todo en el mismo local, lo que facilitaba las cosas.
Nos paramos junto a una puerta con el numero 9, donde se encontraba un policía, y le pregunto dónde está el Stand de Hertz, a lo que me contesta que siga recto hasta la puerta 3. Así lo hicimos, y en cuento llego veo a una chica con una camiseta de Hertz. Le digo que veníamos de Bangkok y que queríamos entregar el coche. Muy guapa la chica me sonríe y me dice que si con la cabeza, le entrego los documentos del coche, desaparece unos segundos y vuelve con los formularios para firmar. Rápidamente me realizan la inspección al coche y le dan el ok. Todo muy rápido y sin cualquier problema (eso sí, hay que entregar el coche con el depósito lleno). Después de todas las formalidades, entramos en el aeropuerto, pasamos por seguridad (que pasaban de nosotros, ni miraban la pantalla para ver las maletas) y nos dirigimos al Check in. El aeropuerto es muy pequeño, casi no tienes nada dentro, así que llegar más de dos horas antes sería un suicidio de aburrimiento. La suerte era que una vez más viajamos en Bangkok airways y por lo tanto teníamos derecho a entrar en el área lounge reservada a los cliente, con bebidas, comida, revistas e internet wifi gratis.
El vuelo por Bangkok airways tiene una parada en Bangkok, y es que no sé, con tanta pesquisa que realicé, como es que no vi que air asia tenia directo! No me acuerdo si lo vi y como tenia en Bangkok airways más barato elegí ese, o si no lo vi o no me di cuenta… Mi cabeza ya no es lo mismo que era hace un par de años jejejeje. Pero nada grave, tardaríamos apenas una horita más y nos había salido más barato.
El vuelo transcurrió bien, tranquilo sin más que un ligero retraso al llegar. Como sabíamos que íbamos a llegar tarde a Krabi y no queríamos ir directos al hotel en Railay Beach, habíamos reservado un hotel en Ao Nang, el Phu Pi Maan Resort&Spa, que por las fotos que habíamos visto, estaba bastante bien y muy cerca de la playa da Ao Nang (para el día siguiente coger el longtail). Además este hotel tenía el servicio de transfer gratuito desde el aeropuerto. A la llegada a Krabi ya teníamos el chofer esperándonos y en 30 minutos estábamos en el hotel. Ya era de noche, no se veía muy bien la zona alrededor del hotel, pero el hotel nos pareció de muy buena pinta y se confirmó lo que había leído en internet, son musulmanes. El staff muy simpático y la habitación enorme, limpia y muy confortable.
Nos dimos una ducha, comimos fruta (disponible en la habitación, y gratis) y a dormir. Mañana empezarían nuestros días de playa.