Nuevo día, nueva actividad. Despertamos a las 7 en punto, una ducha y de seguida a desayunar. El desayuno en el hotel estaba muy bien, mucha variedad, y el emplazamiento perfecto, justo al lado de la playa, que para variar estaba sin gente. Volvimos a la habitación, a por nuestra mochila que ya habíamos preparado con unas toallas, comida (galletas, fruta, yogures que habíamos comprado en el mini mercado que hay junto al hotel), agua del hotel (en el frigo y gratis), dinero y protector solar.
A las 8:00 en punto estábamos preparados, en la playa, esperando a que nos recogieran. Había unos 10 Longtails atracados… ¿Cuál sería?? No tenía ni idea. Veo un puesto de venta de tickets para barcas (excursiones etc…) muy parecido al de Ao Nang (así que en Railay también hay puestos, aunque no me sé los precios porque no compré allí).
Uno de los “marineros” me dijo que debía esperar mi barca, que llegaría de Ao Nang… así que esperamos… 5 min… 10, 20, 30… Ya mi compañero empieza con la charla de: te lo dije! Nos han timado! Mientras el da vueltas en el arenal, veo que llega una barca nueva a la playa y se dirige de inmediato a nosotros, nos hace señal, nos pide el ticket de la compra del día anterior, confirma el nombre y nos mete en el Longtail. Ala, que ya estamos retrasados, dirección al archipiélago de Hong, donde visitaríamos 4 islitas durante todo el día.
Empezamos nuestra aventura en longtail y tardamos como una horita más en llegar a la primera isla. Aquí paramos junto a un puesto donde tenemos que pagar las entradas al parque natural (200 Bahts cada uno… menos mal que llevaba dinero conmigo, porque no teníamos ni idea que había que pagar para entrar!). Le miramos al “marinero” que nos hace la señal de que podemos ir e tardar lo que queramos, que tenemos hasta las 17h para ver las 4 islas, por lo que podemos nosotros mismos decir cuánto tiempo queremos en cada isla.
La primera isla es preciosa… y la más grande de las 4. Tienes un memorial a lo que pasó en 2004 (Tsunami), la historia, algunas barcas rotas, explicaciones de donde se refugió muchas de las personas que se encontraban de visita en esa isla. El entorno natural estaba totalmente recuperado, playa preciosa de arena blanca, agua azul turquesa con una inmensidad de pequeños peces. Dimos una vuelta por los trillos y finalmente a la playa… un poco de snorkel y relax. Cerca de las 12h volvemos a la barca que nos lleva a la famosa laguna de Hong, una verdadera maravilla! Os recomiendo que estéis atentos cuando vayáis a este sitio, una vez que si tenéis la cámara preparada podéis filmar y sacar fotos a la entrada y a la salida de la laguna que es un verdadero espectáculo. Aquí nos quedamos unos 20 minutos, porque no hay mucho que hacer, disfrutar el momento y a la islas siguiente.
La segunda y tercera islas que fuimos no eran nada comparado con la primera. Pequeñas y con gente a tope, así que nos quedamos apenas unos 20 minutos en cada una. Muy sucias y es que la gente puede llegar a ser muy “despreocupada” por donde pasa. Botellas, platos de plástico, vasos etc por todas partes… Vamos, y perdonad que lo diga así de claro, unos cerdos (no cuesta absolutamente nada llevar una mochila con un par de bolsas de plástico para tirar la basura (si es que llevas comida o vas a comer allí) y luego te la metes de nuevo en la mochila bien cerradita y ya está, lo tiras en el hotel en el sitio que sea adecuado a ello.
El “marinero” cuando nos ve volver tan temprano de la 3ª visita, nos pregunta si nos gustó… a lo que contestamos que no y le explicamos el porqué (mucha gente, muy sucio). Nos dice que nos llevará a la última isla, más tranquila, donde no llegan tantos turistas. Y así fue, nos dirigimos a la 4ª isla que ya de lejos se veía maravillosa. Tenía alguna gente que comía en la playa, pero más civilizados, y es que parecía un tour más privado. La playa era alucinante, el paisaje alucinante… sin palabras… junto con la laguna, aquí sacamos las mejores fotos del día. Imperdible. Nos quedamos hasta las 16h, 99% del tiempo solos porque en cuanto llegamos los turistas que estaban en la playa se fueron porque seguían tour a otras islas. Nos dejamos lo mejor para el final y nos volvimos al hotel.
Llegados al hotel nos fuimos a la piscina, relajamos, vimos la puesta del sol y cenamos en el restaurante del hotel.
Ya por la noche nos fuimos a dar una vuelta al walking street, justo al lado del hotel, que tiene algunas tiendas de recuerdos, bares, puestos de comida, y puesto de tours, nada grande, un par de metros y lo has visto.
Esta noche tocaba organizar todo de nuevo (maletas) porque nos íbamos al día siguiente a Koh Kradan!!! Esto me hacia muchísima ilusión. Teníamos programado el check out a las 12h, salir de Railay a las 13h, llegar al puerto de Ao Nang y ser recogidos por el transfer del hotel de Koh Kradan a las 13:30.
A las 8:00 en punto estábamos preparados, en la playa, esperando a que nos recogieran. Había unos 10 Longtails atracados… ¿Cuál sería?? No tenía ni idea. Veo un puesto de venta de tickets para barcas (excursiones etc…) muy parecido al de Ao Nang (así que en Railay también hay puestos, aunque no me sé los precios porque no compré allí).
Uno de los “marineros” me dijo que debía esperar mi barca, que llegaría de Ao Nang… así que esperamos… 5 min… 10, 20, 30… Ya mi compañero empieza con la charla de: te lo dije! Nos han timado! Mientras el da vueltas en el arenal, veo que llega una barca nueva a la playa y se dirige de inmediato a nosotros, nos hace señal, nos pide el ticket de la compra del día anterior, confirma el nombre y nos mete en el Longtail. Ala, que ya estamos retrasados, dirección al archipiélago de Hong, donde visitaríamos 4 islitas durante todo el día.
Empezamos nuestra aventura en longtail y tardamos como una horita más en llegar a la primera isla. Aquí paramos junto a un puesto donde tenemos que pagar las entradas al parque natural (200 Bahts cada uno… menos mal que llevaba dinero conmigo, porque no teníamos ni idea que había que pagar para entrar!). Le miramos al “marinero” que nos hace la señal de que podemos ir e tardar lo que queramos, que tenemos hasta las 17h para ver las 4 islas, por lo que podemos nosotros mismos decir cuánto tiempo queremos en cada isla.
La primera isla es preciosa… y la más grande de las 4. Tienes un memorial a lo que pasó en 2004 (Tsunami), la historia, algunas barcas rotas, explicaciones de donde se refugió muchas de las personas que se encontraban de visita en esa isla. El entorno natural estaba totalmente recuperado, playa preciosa de arena blanca, agua azul turquesa con una inmensidad de pequeños peces. Dimos una vuelta por los trillos y finalmente a la playa… un poco de snorkel y relax. Cerca de las 12h volvemos a la barca que nos lleva a la famosa laguna de Hong, una verdadera maravilla! Os recomiendo que estéis atentos cuando vayáis a este sitio, una vez que si tenéis la cámara preparada podéis filmar y sacar fotos a la entrada y a la salida de la laguna que es un verdadero espectáculo. Aquí nos quedamos unos 20 minutos, porque no hay mucho que hacer, disfrutar el momento y a la islas siguiente.
La segunda y tercera islas que fuimos no eran nada comparado con la primera. Pequeñas y con gente a tope, así que nos quedamos apenas unos 20 minutos en cada una. Muy sucias y es que la gente puede llegar a ser muy “despreocupada” por donde pasa. Botellas, platos de plástico, vasos etc por todas partes… Vamos, y perdonad que lo diga así de claro, unos cerdos (no cuesta absolutamente nada llevar una mochila con un par de bolsas de plástico para tirar la basura (si es que llevas comida o vas a comer allí) y luego te la metes de nuevo en la mochila bien cerradita y ya está, lo tiras en el hotel en el sitio que sea adecuado a ello.
El “marinero” cuando nos ve volver tan temprano de la 3ª visita, nos pregunta si nos gustó… a lo que contestamos que no y le explicamos el porqué (mucha gente, muy sucio). Nos dice que nos llevará a la última isla, más tranquila, donde no llegan tantos turistas. Y así fue, nos dirigimos a la 4ª isla que ya de lejos se veía maravillosa. Tenía alguna gente que comía en la playa, pero más civilizados, y es que parecía un tour más privado. La playa era alucinante, el paisaje alucinante… sin palabras… junto con la laguna, aquí sacamos las mejores fotos del día. Imperdible. Nos quedamos hasta las 16h, 99% del tiempo solos porque en cuanto llegamos los turistas que estaban en la playa se fueron porque seguían tour a otras islas. Nos dejamos lo mejor para el final y nos volvimos al hotel.
Llegados al hotel nos fuimos a la piscina, relajamos, vimos la puesta del sol y cenamos en el restaurante del hotel.
Ya por la noche nos fuimos a dar una vuelta al walking street, justo al lado del hotel, que tiene algunas tiendas de recuerdos, bares, puestos de comida, y puesto de tours, nada grande, un par de metros y lo has visto.
Esta noche tocaba organizar todo de nuevo (maletas) porque nos íbamos al día siguiente a Koh Kradan!!! Esto me hacia muchísima ilusión. Teníamos programado el check out a las 12h, salir de Railay a las 13h, llegar al puerto de Ao Nang y ser recogidos por el transfer del hotel de Koh Kradan a las 13:30.