• Hemos salido a las 9:00 del hotel. Como no me dio tiempo a ver el UMAID PALACE / UMAID GARDENS le he pedido al conductor pasar por ahí hoy a la salida. Me ha llevado.
Luego, 6 horas de Jodhpur-Udaipur.
• En el camino hemos parado en el templo RANAKPUR. La verdad es que es impresionante y con el solazo pegándonos de cara en el coche durante 5 horas, he agradecido el ir descalza por el suelo de piedra fresquito. Tambien me ha encantado la carreterita llena de curvas y campo verde con arrozales que se toma para llegar alli. Con la entrada te dan audio-guia. A este templo aconsejo no llevar mochila ni nada, ya que no lo permiten, y no se si hay que pagar para que te la guarden.
• Como curiosidad, no se cual es la razón, pero no está permitida la entrada con nada de cuero, por lo que los hombres dejan sus cinturones fuera. Y lo mas llamativo, es que ponen varios carteles especificando que las mujeres que estén con el periodo se abstengan de entrar. Por lo que tengo entendido, aun hoy en día, en poblados pequeños alejados de la civilización, tener el periodo es signo de impureza. Hacen que la mujer permanezca en un recinto apartado y deja sus labores o no va al colegio esos días porque no es pura. Bueno... Una servidora ha entrado haciendo caso omiso de las indicaciones... Respeto el cubrirme al entrar a un lugar sagrado, pero eso reconozco que me parece una barbaridad.
• A la entrada a la ciudad por el norte, visita a los JARDINES SAHELIYON-KI-BARI. 50R. La verdad es que son bonitos y merecería la pena que simplemente estuvieran abiertos al publico como una parte más de la ciudad. Si no se tiene tiempo, no merece la pena ir. Son muy pequeños y nada del otro mundo. Pero es llamativo el contraste del verdor y la vida de esta ciudad con respecto al resto del Rajasthan, árido y seco.
• Hemos llegado al hotel. HOTEL KIRAN PALACE. Estoy escribiendo el diario por la noche y puedo contar ya la experiencia de este “maravilloso lugar” que se resume en HORRIBLE e INOSPITO! Cuando he entrado, era sin duda ya desde la recepción el peor de todos los que me habían llevado. Al entrar en el cuarto he confirmado que iba a ser horrible. El olor a naftalina y viejo rezumaba por todos lados. La habitación cerrada a cal y canto con pinta de no haber sido ventilada en siglos. Como tenia prisa porque había quedado con 2 australianos que conocí hace 3 días en Jaisalmer, he dejado las cosas y me he ido. Mala opción. He vuelto tarde... Y en cuanto he subido al cuarto han cerrado la recepción y todo ha quedado oscuro. He encontrado una mini cucaracha muera en el baño. Que es lo de menos, sabiendo que estamos en una ciudad muy húmeda... Y esa de esperar. Lo malo es cuando he visto una chinche paseando tranquilamente por el suelo. Se muy bien como son, ya que tuvimos plaga hace un tiempo cuando vivía en Nueva York. Y como el que busca... Encuentra... Han ido apareciendo varios mas. He matado a 9... Como imaginareis, he decidido no dormir. Poner mi cuerpo sobre esa cama infestada... Es ser carne de cañón. Igualmente, no dormiría tranquila. He decidido no salir del cuarto a avisar x 3 razones. Eran las 11 y la recepción estaba ya cerrada. Ahora no se donde me podría ir. Y sobre todo, que al subir he visto a uno de recepción con camiseta, y en cuestión de segundos ha vuelto ha pasar sin camiseta. ¿? ¿Perdón? Me parece super extraño. Me ha dado yuyu al tratarse de un chico joven... Q se yo. Así que decisión: no dormir, y a las 6am bajar, pedir llamar a la compañía de viajes para quejarme y que me busquen otro alojamiento, ya que mañana teóricamente debería estar en el mismo.


• Con respecto a Udaipur, no he podido hacer gran cosa. Me he encontrado con los dos australianos en el Jasmine Restaurant, al lado del puente que cruza el lago, y nos hemos sentado apoyados en el miro del lago a hacer fotos de las casas y el palacio con la puesta de sol. Un rato muy tranquilo y agradable.


• Cuando ha caído la noche hemos ido a cenar a el JAIWANA HAVELI, un rooftop a las orillas del lago, con vistas perfectas al palacio y los hoteles de las dos islas del lago. Con todos los edificios iluminados la verdad es que el ambiente era bucólico. Había varias bodas por la ciudad en los hoteles exclusivos, y nos han deleitado con fuegos artificiales y todo. La comida, algo mas cara de lo que acostumbro, y bastante normalita. Eso si, ves la cocina desde las mesas, todo esta muy limpio y te aseguras el servicio.