• Llegamos sobre las 2:30. El hotel esta vez esta genial. Se llama NEW-PARK HOTEL (Panch Kun Road, Pushkar-305022 / manager@newparkpushkar.com / newparkpushkar.com), y lo mejor que tiene son los jardines. Tienen mesas fuera y casetillas que para desayunar viendo las montañas y el verde de las huertas de alrededor, es genial!!

• Me acerque al pueblo y lo primeo que vi fue un templo Sigh. Entre y un guía normal de turistas, que a su vez es sigh, me explico todo todo. Tenian todo preparado para el peregirino. Habitaciones, comida, todo gratuito. Me gisto la filosofia que promulgan y como me lo explico el.
• Queria comer, y busque el cafe sixth sense, pero se me hizo tarde y entre 4-6 cierran. Seguí caminando y encontré el CAFE ENIGMA & restauran. Comí: Salted lassi, garlic naan, aloo palak. Vamos, patatas cocidas en una salsa de espinacas y el correspondiente pan Indio. Estaba bueno, aunque no muy sabroso. El yogur demasiado salado quizás. Una cosa es sabor acidito a yogur, pero a este le pusieron sal además.
• Pasee por el pueblo, que termina con el BRAHMA TEMPLE. Y enseguida llegué al templo. Vamos, que es un pueblo enano y TOTALEMENTE DEDICADO AL TURISMO. Los bazares de otros pueblos/ciudades son mas o menos caóticos, pero te das cuenta que es para la gente del lugar y que al turista nos lo intentan vender a mas precio. Aqui sin embargo, mucha ropa occidental y era obvio que éramos la única fuente de ingresos. De hecho, vi muy muy poco local que no fuera dueño de alguna tienda. Es una ciudad sagrada, con lo que es ciudad de paso para peregrinos Indios.
No pasaría mas de un día en la ciudad. Yo estuve día y medio, y el medio me sobro totalmente. Iba de lassi en lassi por hacer algo. He de decir que sin embargo tiene mucho mucho encanto en el centro. En el lago sagrado. El lago forma una cuadrado en el centro de la ciudad, con escaleras rodeándolo. Puedes caminarlo en circulo y aparecer en minutos en “la otra punta” de la ciudad. Como es sagrada hay que caminar descalzo. Puedes llevar los zapatos en la mano si caminas, pero si te sientas no puedes tenerlos y hay que dejarlos al comienzo de las escaleras. El zapato es un símbolo de impureza y no puede tocar el suelo sagrado.

Cuidado en esta zona con los “gurús” o gente en general. Te ofrecen pétalos de rosa la mayoría que te quieren poner en la mano. Si los aceptas te pedirán dinero, a veces cantidades irrisorias. Si no se lo das te seguirán y se pondrán muy pesados. Hay que evitarlos a toda costa. Yo no les hablo, casi ni miro, continuo caminando y digo no con la cabeza, así no “pillan mi acento”, que sino es mucho peor. En general me han dejado tranquila. Solo hubo uno que se puso casi hasta a gritarme enfadado, diciendo que era obligatorio hacer una ofrenda, que tenia que coger los pétalos, que sino no podía caminar por ahí (todo mentira). A este le conteste que la hice ayer. Me dijo que no era cierto, sino llevaría una pulsera. Yo seguí caminando, se canso y se fue. Pero de malas formas.
Se de casos que les han pillado por banda y les han puesto un bindi en la frente y luego les han obligado literalmente a darles 1000R!!! Una barbaridad!
• Mientras intentaba conseguir unas mantitas de sintético (por mucho que la mayoría de vendedores se empeñara en decir 90% lana, 10%... Mentira cochina! Ni por los precios, ni porque hice la prueba del mechero) regateando... Vi que en ningún sitio me la daban x 200R. En uno conseguí 250R. Eso me indica que de verdad no la conseguiré por menos y no es tanta estafa. (Unos por la calle me dijeron todo contentos que habían pagado 600R pensando que era un chollo. Que penica). Conocí a una mujer española que vive ahí, y tiene una tienda de cosas artesanas. Por lo visto tenia una tienda en españa, y el Indio de la tienda donde la conocí era su mayorista. Venia todos los años a por mercancía, y un día decidió quedarse. Según ella “aqui se vive muy bien”. Me comento que ella no tenia una casa, sino que vivía en un hotelito de la ciudad. Sale mas económico porque no hay que pagar gastos de agua, luz... Que es lo que al final sube el mes.
• Por la noche ya me volvía al hotel, un poquito alejado por un camino con muy poca luz. Aunque era pronto, 8:30 la oscuridad es la misma
Enseguida un chico que estaba allí se puso a hablarme. Era Americano, pero llevaba viviendo en Corea del Sur 8 años como profesor de ingles. Había decidido que era el momento de volver. Estuvimos muy a gusto hablando y el dueño también se nos unió a la conversación. Se iba a casar la semana que viene. Me explico que era concertado, que le habían enseñado chicas previamente, pero no le parecían guapas. Que por fin, ya con 30 se quería casar. El tenía estudios, ella también, y era guapa. (He de decir que el chico era muy modernillo y con mucho estilo). Me enseñó fotos de la fiesta de pedida, la primera vez que la vio en persona. Me hizo gracia el comentario que me hizo: “ya le he dicho que fumo y bebo y vendré a ver mi negocio dos días a la semana, y aun así quiere casarse conmigo, así que nos casamos!” Jajaj. El dueño se llama Rahul, muy muy majo.
• ANECDOTA: aunque el restaurante estaba literalmente como a 300 metros de mi hotel, Rahul me dijo que me acompañaba. Ok. Cuando bajamos me dijo que me llevaba en coche. Le dije que fuéramos andando, que estaba al lado. Insistió. La verdad es que la cultura India no es de andar. Van a todos lados en moto por cerca que este. Entonces accedí. Llegamos a la puerta de mi hotel... Y la pasó de largo, entré en pánico! En medio segundo le miré, le dije, “qué estás haciendo???” Y abrí la puerta. Decidida hubiera saltado! Mi corazón iba a mil! Pensaba que me iba a llevar que se yo dónde. Y me dice... “Solo iba a dar la vuelta”. Yo seguía temblando por la adrenalina del momento. Me daba vergüenza. Me excusé 1000 veces por haber desconfiado... Pero es que una nunca sabe.
A dormir.