Hoy de esos días que marcas en el calendario. Voy a subir al monte Fuji.
Para hacerlo hay que llegar a alguna de las quintas estaciones (hay diez estaciones en total). Prácticamente la totalidad de los senderistas lo hacen por la llamada ruta Yoshida
Como se explica en el foro y en otros blog blogdetermico.blogspot.com.es/ ...bel/Hiking, para llegar a esta ruta se puede hacer desde Tokio con relativa facilidad.
La mayoría de la gente habla de coger el tren con el JRPass hasta Otsuki, donde hay que coger una línea privada (algo más de 1000Y) que te llevará a Kawaguchiko. Desde este pueblo sale un autobús local que te lleva hasta la quinta estación (1540Y). Hay buenas y frecuentes comunicaciones, permitiendo hacer la subida en el mismo día o por la madrugada.
Sin embargo, se habla menos, pero a mí me parece una mejor opción (incluso teniendo el JRPass, como era mi caso) coger el bus directo desde Shinjuku (2700Y). Tarda 2 horas y veinte minutos en llegar directamente hasta la quinta estación. El primer autobús sale a las 6:40, por lo que llegas a las 9:00
Frög y yo hemos hecho exactamente esto.
El último autobús que hace el recorrido de vuelta es a las 18:00. En mi opinión da tiempo de sobra a cogerlo (aunque nosotros no lo hicimos).
En la quinta estación, con un tiempo realmente envidiable a pesar del calor, te puedes equipar de lo que necesites, pues hay supermercado para comprar comida, bastones para caminar, guantes... lo que imagines allí lo tendrás.
También se tiene una vista de lo que hay que subir
Antes de comenzar la aventura:
Al principio el camino es una ruta casi sin pendiente, muy asequible, que acojona porque te cruzas con la gente que está terminando la vuelta, ya que coinciden subida y bajada en este pequeño tramo hasta la sexta estación.
No obstante, a partir de la sexta estación comienza de verdad la ascensión propiamente dicha. Yo recomendaría ir despacito desde el principio. Para no hacer esfuerzos innecesarios y andes justito de fuerza en el momento en que realmente la necesites.
El recorrido está bien señalizado y cuenta con cuerdas en los tramos peligrosos o menos accesibles.
Al ir con Frög, que el deporte más reciente que ha hecho, ha sido la carrera de 10 metros cuando ve que se le va el autobús, se me ha hecho largo, pero sobre todo muy asequible. Pues cada quince minutos aproximadamente tenía que detenerme a esperar que me volviera a coger y esperar que el pobre hombre descansara al menos cinco minutillos.
La verdad es que el chaval lo ha pasado mal desde la séptima estación. Sin embargo, tenaz como nadie y animado por mí mismo, aún con calambres, seguía adelante, haciendo paradas más seguidas y largas...
El tiempo nos ha acompañado desde el momento inicial, lo que nos ha permitido contemplar el prado de nubes a partir de la octava estación.
También podíamos ver la zona de los lagos con total claridad
Curiosamente nos hemos encontrado con un numeroso grupo de soldados que hacían la subida.
A pesar del cansancio, Frög no ha dejado de hacer fotografías a cada momento, algunas me las ha pasado por kakao.


Después de 5 horas, hemos llegado a la cima del monte:


Ha sido un momento mágico, con grito de guerra incluido.
Desde allí nos hemos acercado al cráter del volcán, donde hacía un frío que pela, debido a un viento fuerte y gélido.


Tras un descanso merecido, donde hemos dado cuenta del resto de snacks que nos quedaban (llevaba la mochila a tope de mierdillas) y de contemplar el paisaje desde la altura, con un tiempo despejado que permitía ver todo el valle, hemos comenzado la bajada.
Si la subida me ha parecido mucho menos intensa de lo que esperaba (mucho menos exigente que algunas rutas hechas en Corea), la bajada me ha parecido un auténtico coñazo. Sí, has leído bien. Es eterna y cansina. Las piedrillas volcánicas, como graba, resbalan un montón, unido a la pendiente tan intensa. El resultado es que se te hace muy larga y puede destrozar las rodillas. Como consejo, llevad bastones.
De nuevo, he tenido que esperar a Frög cada poco tiempo, pues es obvio que el monte no es lo suyo. Esto ha hecho mucha más larga la bajada hasta la sexta estación (el tramo hasta la quinta es normal). En total la bajada nos ha llevado otras tres horas y media.
Al llegar estaba anocheciendo, pero aún nos ha dado tiempo a despedirnos con esta estampa del fuji
Como imaginaba, ya no teníamos opción del bus de vuelta de las 18:00, así que hemos optado por el bus local de las 19:00 que nos dejará en Kawaguchiko en 45 minutos. Allí cogemos el tren privado que en una hora nos deja en una línea JR que en otras dos horas más nos dejará en la estación del hostel. Ya eran las 23:30 cuando hemos hecho la entrada triunfal, derregandos, pero triunfal. Todos nos han felicitado por la empresa.
En líneas generales yo díría que se puede hacer, si se va de día, despacio y parando a tomar algo de vez en cuando, en unas 7-7'5 horas la ruta completa, incluyendo la bajada.