La noche la pasamos regular, yo me desperté a las 7 y me di una vuelta por los acantilados. Desde nuestra tienda ya podía verse águilas, alcatraces y frailecillos volando por lo que tampoco hizo falta andar mucho. Probablemente en ese momento seríamos las únicas personas en la zona de los acantilados de Runde, imaginad la tranquilidad que había.
Una hora después asomo por la tienda Rocio y poco a poco recogimos las cosas y volvimos para el coche. Tocaba solucionar lo de la rueda.
Al llegar al camping que estaba antes del aparcamiento preguntamos si habría algún mecánico cerca, nos dijeron que hasta el lunes estaría todo cerrado y era sábado. Nos preocupamos un poco pero bueno un clavo no es el fin del mundo. Llegamos al coche, la rueda seguía igual y estaba bastante deshinchada como para tirar hasta la siguiente gasolinera vete tú a saber dónde. Vaciamos el maletero con la esperanza de encontrar una rueda de repuesto, cuál fue nuestra alegría que en vez de una rueda de repuesto había un compresor para llenar la rueda! Mejor imposible, conectamos el compresor al coche e hinchamos la rueda. Problema solucionado, no volvió a saltar el piloto de pérdida de presión en todo el viaje y antes de devolver el coche comprobamos la presión la hinchamos un poquillo y sin problemas.
Se nos había hecho ya más de medio día, entre la bajada de los frailecillos y solucionar el pinchazo. El objetivo de hoy era conocer los Alpes de Sunnmore. La zona está cerca y viene ideal de camino a Geiranger.
El camino hasta Sunnmore ofrece unas vistas muy chulas de los fiordos con las montañas nevadas. En esta zona se pueden ver ya picos decentes, el más famoso es el Slogen.
TRACK RUTA SUNNMORE
La ruta la hicimos desde la Granja de Lyasaetra hasta el refugio de Pachellhytta. Es una ruta en donde la poca gente con la que nos cruzamos eran noruegos. Llegamos a Lyasaetra pasadas las 14. preparamos las mochilas con la comida y empezamos la ruta con un tiempo increíblemente bueno. La granja es la típica de construcciones con césped en el tejado, después de echar las obligatorias fotos continuamos la ruta adentrándonos por valle de Liadalen siguiendo el río entre cascadas hasta un lago.


Desde ahí comienza un ligero ascenso en donde se van dejando atrás los árboles hasta un paisaje de matorral desde donde se ve el glaciar de Brekketindbreen entre montañas y los picos de Slogen y Geithornet. Entre matorral y neveros se llega al refugio de Pachellhytta. El sitio es perfecto para comer y descansar un rato. La vuelta se hace por el mismo sitio, esta vez con vistas al valle. La ruta es sencilla y se disfruta mucho, son 14 kilómetros y nosotros tardamos más de 5 horas de lo que estuvimos tonteando entre la nieve y el lago.


Llegamos al coche a las 20 y teníamos pensado llegar hasta el camping de Geiranger. Desde Lyasaetra hasta Geiranger hay pocos kilómetros pero hay un ferri por medio que te puede hacer llegar muy tarde... y eso es lo que nos pasó. Llegamos al ferri un poco pasadas las 21, justo cuando acababa de salir y para el siguiente quedaba una hora. Resignados estuvimos cenando y dando un paseo por la zona. Una vez cogido el ferri, la parte que nos quedaba hasta Geiranger era corta y muy espectacular, la carretera de las Águilas. Es una carretera que baja serpenteando hasta Geiranger y que ofrece unas vistas preciosas. Se hace incluso corta! Justo al finalizar la carretera se encuentra el camping al que queríamos ir "Grande Camping". Eran ya casi las 23 y encontramos sitio de milagro. Montamos tranquilamente y a descansar que al día siguiente nos tocaba un día de relax por el fiordo.