Ese día habíamos quedado con compañeros del foro para compartir gastos en la excursión, así que a las 7.30h ya estábamos en el punto de reunión para llegar a Victory Monument desde donde salen las vans.
Algo más de una hora supone este trayecto por carretera para llegar a la antigua capital del Reino de Siam.
Asentada en la confluencia de tres ríos llegó a ser una de las ciudades más importantes de Asia; sin embargo ante nuestros ojos parece una ciudad fantasma.
400 años de esplendor hasta que en 1767 los ejércitos birmanos la devastaron incendiando y saqueando hasta dejarla en una sombra de lo que fue.
Una ciudad que llegó a albergar a un millón de almas era muy extensa y sus ruinas están desperdigadas con lo que se hace necesario contratar un transporte para trasladarse.
WAT YAI CHAI MONGKHOL
El mayor de los chedis (estupa en forma de campana en la que se guardan reliquias de Buda) se construyó para celebrar una victoria contra los birmanos en 1593

Puede visitarse su interior y el ascenso por la empinada escalinata tiene como premio las vistas de todo el recinto

Este es el templo más fotogénico de los que componen el sitio arqueológico, por su colorido

Y porque en sus proximidades se encuentra el gigantesco Buda reclinado envuelto en una túnica color azafrán cuyas descomunales medidas cuestan de ajustar en nuestras fotos.

WAT MAHATHAT
Templo del siglo XIV destruido por los birmanos se considera el más importante de la ciudad.
Aquí residía en patriarca supremo de la comunidad budista

Varios son los chedis que lo forman, pero en su época un gran prang (torre decorada y acabada en forma de punta) culminaba el complejo.
Su hundimiento se produjo en 1904 y viendo el precario equilibrio en que se mantienen algunas construcciones nos sorprende que durara tantos siglos en el abandono

No os perdáis la que es una de las imágenes más famosas de Ayutthaya, la cabeza de Buda surgiendo entre las raíces de una higuera de bengala.
Respetad uno de los conceptos básicos del budismo y que vuestra cabeza en la foto de rigor no sobrepase en altura a la de la escultura

WAT MONGKHON BOPHIT
En lo que fuera antiguamente el lugar destinado a crematorio real encontramos este templo reconstruido en 1956 para proteger una estatua de Buda sedente de 22 metros de altura.

Fue lo único que quedó en pié tras el pillaje y destrucción por parte de los birmanos y a pesar de los siglos a la intemperie sigue siendo impresionante

WAT PHRA SRI SANPHET
Situado en el interior del recinto del palacio real, este templo estaba formado por tres chedis que albergaban cenizas reales y también reliquias de Buda.
El templo era considerado capilla real y ni los monjes podían acceder sin el consentimiento expreso del monarca

WAT CHAIWATTHANARAM
Para mi, el mejor templo del recinto, o al menos el más impresionante.
Construido en honor de la madre del rey Thong se compone de un prang central, varias agujas en las esquinas y en los muros de su perímetro hay ilustraciones sobre la vida de Buda

Dentro de los chedis se encontaban figuras de madera de Buda que aunque astilladas y casi destruidas permanecen majestuosas soportando el paso del tiempo

Imaginemos el recinto cómo pudo ser, rodeado de agua en su totalidad, y veremos la grandeza de otras épocas

Es tarde y nos han faltado muchas cosas por visitar. Aún así, la sensación de que el día ha sido extraordinario se confirma con la última mirada a Ayutthaya: el buda reclinado de Wat Lokayasutharam

Regresando a Bangkok no me duermo, no pienso en nada, solo me relajo recordando las imágenes vividas hoy sobre la antigua capital de Siam.
Está anocheciendo al llegar al hotel; buen momento para darse un remojón en la piscina antes de salir a por la cena.
Mosquitos, olores, tenderetes, calor... estamos en Bangkok