Desde Brisbane a Hervey Bay había unas 3 horas y media para llegar a la puerta de entrada a Fraser Island, donde teníamos contratado el tour de 2 días.
Os hablaré un poco de qué ver y hacer en esta isla, Patrimonio de la Humanidad.

Primero debéis coger un ferry desde Hervey Bay.
Y a punto de embarcar hicimos buena la frase de “hasta en el lugar más remoto te puedes encontrar con alguien”. Allí estábamos esperando el ferry cuando oímos un acento familiar, no sólo hablar en español sino una manera de hablar conocida.
Nos giramos y nos dicen ¿vosotras también venís de Euskadi, verdad?
Y ya risas, anécdotas y una amistad que ha perdurado hasta estos días. Eran una pareja de Bilbao que en su luna de miel viajaban por Australia y en sentido opuesto al nuestro. De hecho, a ellos sólo les faltaba por ver Sydney, Melbourne y la Great Ocean Road.
Nos pusimos al día de las experiencias, de informaciones útiles de aquí y de allá y nos divertimos mucho en su compañía durante esos 2 días.
Una vez en la isla de arena más grande del mundo, tenéis varias opciones por libre o contratadas.
Nuestra recomendación, si no disponéis de días, es reservar una excursión que combine divertidos recorridos en 4x4 por sus salvajes playas y dunas, visitas a sus espectaculares acantilados, a su particular zona selvática, nadar en lagos paradisíacos de agua dulce y que os permita observar especies nativas, algunas de las cuales sólo hay en esta isla, volar en una avioneta y avistar ballenas.


Esta isla ofrece experiencias únicas. La selva tropical es algo increíble, pues nace de la arena de la playa, por una zona rica en flores silvestres. Ver crecer esos árboles milenarios directamente de la arena hace que sea la selva más curiosa que hemos visto.


El lago McKenzie parece sacado de una película y bañarse en ésas aguas turquesa, rodeada de naturaleza es difícil de describir.

Y conocimos parte de su fascinante historia de pioneros y aborígenes, gracias a nuestro fantástico guía.
Con todo esto entiendes el por qué los aborígenes llamaron a Fraser Island: K'gari (paraíso).
La isla de arena más grande del mundo tiene una especie de “autopista de arena”, la interminable Seventy-Five Mile Beach. Se recorre en unos camiones 4x4 y te van parando en partes especiales de la playa, por los lagos interiores, las dunas, las selvas tropicales, espectaculares acantilados, entre otros hermosos rincones naturales.

Insisto en que, excepto que pidáis permiso para acampar y dispongáis de tiempo, contratar una excursión de 2 días es la mejor decisión. Os enseñan Pile Valley, repleto de enormes árboles y helechos, arroyos, bosques…
Las increíbles dunas de Rainbow Gorge, con sus curiosas y coloridas formaciones de arena, y el arcoíris de Cathedrals y Pinnacles.

Exploramos los restos del naufragio del Maheno en Happy Valley. Fue construido en 1905 como barco de pasajeros de lujo uniendo la costa con Tasmania, y posteriormente se usó como barco hospital durante la Primera Guerra Mundial, pero un ciclón lo hizo encallar en esta costa.


Recorrimos a pie una parte de la ruta Lake McKenzie Circuit Walk, que sólo es uno de los cuarenta lagos cristalinos que se pueden encontrar en Fraser Island, y que representan la mitad de los lagos de este tipo que hay en el mundo.

Nos bañamos en el lago Wabby, rodeado por un enorme volcán de arena.
Aunque no tuvimos la fortuna de ver ninguno, el dingo es un perro salvaje de Australia, aunque no es autóctono de este continente, que habita esta isla en un buen número.
Disfrutamos mucho de la visita a Fraser Island, nos divertimos con nuestros compañeros Elena e Igor, hicimos actividades muy variopintas, el recorrido en ferry es también una experiencia y ya de nuevo en tierra cenamos con nuestros nuevos amigos y descubrimos a los possums por primera vez.
Sus ojos iluminados por la noche, más los miles de murciélagos en vuelo raso, más la sensación de que cientos de especies de insectos y serpientes venenosas podían enturbiarnos el sueño, hacía toda una aventura salir al baño, dormir con las temperaturas tropicales con las ventanas abiertas y conciliar un sueño tranquilo

Combinado Australia y Nueva Zelanda por libre