Tras desayunar, caminamos diez minutos hasta Seminario Mayor para tomar el metrobus hasta la última parada en la Ofelia (0,25$). Allí cogemos otro bus a Mitad del Mundo (0,15$). En total tardamos una hora y media aproximadamente. La verdad que viajar en transporte público en Quito es todo un espectáculo. No hace más que subir y bajar gente que nos ofrecen todo tipo de comida, helados, platanitos fritos, chicos rapeando, cantando, leyendo poemas, tocando el violín incluso...no tiene desperdicio.
La mitad del mundo es un parque con carácter turístico, en el que la principal atracción es el monumento ecuatorial que se encuentra en el centro. Hay dos posibilidades en este parque: la entrada normal por 3,50$ , o bien el “full pass” por 7,50$. Con esta última, puedes acceder al mirador de la torre del monumento, al planetario, a un pequeño museo sobre el cacao, y a unas reproducciones de viviendas ancestrales de la Costa, Sierra y Amazonía. Nosotros nos decantamos por el full pass y estuvimos más de dos horas en el parque.
La verdad que se nos hizo un poco largo, y nos dio la sensación de que se ha querido añadir alrededor de monumento central una serie de exposiciones, salas y atracciones sin mucho nexo común. El planetario nos decepcionó muchísimo hasta el punto de que la gente se durmió, y lo que más nos gustó es el monumento ecuatorial y las vistas desde su mirador hacia el Volcán Pululahua. A la tarde charlando con Ela y Chaski, nos comentaron que estuvimos muy cerca del Museo Intiñan, para muchos la verdadera mitad del mundo, y que a ellos les parecía más interesante.
Se acerca una fuerte tormenta, y aunque hay restaurantes dentro del parque, decidimos emprender el rumbo hacía el teleférico. Saliendo del parque hay una rotonda, tomando la carretera de la derecha nos encontramos con una parada de bus, que nos lleva directamente hasta la falda del Volcán Pichincha, donde se encuentra el teleférico (0,40$).
El conductor del bus nos avisa donde debemos bajar. Esperamos un par de minutos, y viene el minibus gratuito que sube y baja la empinada cuesta hasta el parque de atracciones Vulqano Park, donde se toma el teleférico. El horario es de lunes a domingo de 08:00 a 20:00 y cuesta 8,50$ ida y vuelta. Arriba estamos a unos 4.000 metros de altura y las vistas son impresionantes.
Desde este punto, existe la posibilidad de realizar una ruta hacia la cima del Rucu Pichincha (4.696 mt) de unos 5 km (ida), pero aunque nos parece muy interesante, nos conformamos con pasear hasta el siguiente mirador y volver.
Bajamos en el teleférico, cogemos el minibus para bajar la empinada cuesta hasta la carretera principal y tomamos un bus (0,25$) al centro histórico que nos deja en Tejar. Damos nuestro último paseo por el centro histórico y tomamos la ecovía en Santo Domingo hasta La Colón (0,25$), igual que hicimos ayer para volver al hostal.
Conversamos con Chaski y Ela y nos ofrecen hacer una excursión mañana al Volcán Cotopaxi con ellos. Les comentamos que mañana tenemos alojamiento en la Laguna Quilotoa y nos dicen que no hay problema y que una vez finalice la excursión nos dejarían en la panamericana para tomar el bus a Quilotoa. Al planificar el viaje el Volcán Cotopaxi era uno de nuestras ilusiones, pero con los días que disponíamos no pudimos cuadrarlo. No dudamos ni un minuto, ya que esta oportunidad no la podíamos dejar escapar y viajar con Chaski seguro que iba a ser una experiencia muy interesante!El tour nos costó 55$ por persona.
Hoy no hemos parado para comer y nos morimos de hambre. Ela nos recomienda cenar en el Colombiano que se encuentra en Av Veintimilla con Av Doce de Octubre. Nos reciben con un aguardiente, son muy amables y la comida está exquisita. Los platos son muy muy abundantes, hasta el punto de que tras traerme un enorme guiso de carne, cuando el camarero me trajo un entrecot, le comenté que creía que se había equivocado, y sonrió respondiendo que lo que yo había pedido incluía todo eso. Pufff buenísimo! No hay como un helado para bajar la comida, jajaj! Pagamos 20$ por los dos con bebidas y todo
La mitad del mundo es un parque con carácter turístico, en el que la principal atracción es el monumento ecuatorial que se encuentra en el centro. Hay dos posibilidades en este parque: la entrada normal por 3,50$ , o bien el “full pass” por 7,50$. Con esta última, puedes acceder al mirador de la torre del monumento, al planetario, a un pequeño museo sobre el cacao, y a unas reproducciones de viviendas ancestrales de la Costa, Sierra y Amazonía. Nosotros nos decantamos por el full pass y estuvimos más de dos horas en el parque.
La verdad que se nos hizo un poco largo, y nos dio la sensación de que se ha querido añadir alrededor de monumento central una serie de exposiciones, salas y atracciones sin mucho nexo común. El planetario nos decepcionó muchísimo hasta el punto de que la gente se durmió, y lo que más nos gustó es el monumento ecuatorial y las vistas desde su mirador hacia el Volcán Pululahua. A la tarde charlando con Ela y Chaski, nos comentaron que estuvimos muy cerca del Museo Intiñan, para muchos la verdadera mitad del mundo, y que a ellos les parecía más interesante.
Se acerca una fuerte tormenta, y aunque hay restaurantes dentro del parque, decidimos emprender el rumbo hacía el teleférico. Saliendo del parque hay una rotonda, tomando la carretera de la derecha nos encontramos con una parada de bus, que nos lleva directamente hasta la falda del Volcán Pichincha, donde se encuentra el teleférico (0,40$).
El conductor del bus nos avisa donde debemos bajar. Esperamos un par de minutos, y viene el minibus gratuito que sube y baja la empinada cuesta hasta el parque de atracciones Vulqano Park, donde se toma el teleférico. El horario es de lunes a domingo de 08:00 a 20:00 y cuesta 8,50$ ida y vuelta. Arriba estamos a unos 4.000 metros de altura y las vistas son impresionantes.
Desde este punto, existe la posibilidad de realizar una ruta hacia la cima del Rucu Pichincha (4.696 mt) de unos 5 km (ida), pero aunque nos parece muy interesante, nos conformamos con pasear hasta el siguiente mirador y volver.
Bajamos en el teleférico, cogemos el minibus para bajar la empinada cuesta hasta la carretera principal y tomamos un bus (0,25$) al centro histórico que nos deja en Tejar. Damos nuestro último paseo por el centro histórico y tomamos la ecovía en Santo Domingo hasta La Colón (0,25$), igual que hicimos ayer para volver al hostal.
Conversamos con Chaski y Ela y nos ofrecen hacer una excursión mañana al Volcán Cotopaxi con ellos. Les comentamos que mañana tenemos alojamiento en la Laguna Quilotoa y nos dicen que no hay problema y que una vez finalice la excursión nos dejarían en la panamericana para tomar el bus a Quilotoa. Al planificar el viaje el Volcán Cotopaxi era uno de nuestras ilusiones, pero con los días que disponíamos no pudimos cuadrarlo. No dudamos ni un minuto, ya que esta oportunidad no la podíamos dejar escapar y viajar con Chaski seguro que iba a ser una experiencia muy interesante!El tour nos costó 55$ por persona.
Hoy no hemos parado para comer y nos morimos de hambre. Ela nos recomienda cenar en el Colombiano que se encuentra en Av Veintimilla con Av Doce de Octubre. Nos reciben con un aguardiente, son muy amables y la comida está exquisita. Los platos son muy muy abundantes, hasta el punto de que tras traerme un enorme guiso de carne, cuando el camarero me trajo un entrecot, le comenté que creía que se había equivocado, y sonrió respondiendo que lo que yo había pedido incluía todo eso. Pufff buenísimo! No hay como un helado para bajar la comida, jajaj! Pagamos 20$ por los dos con bebidas y todo
