Lunes 28 de agosto de 2017
Hoy mi estómago sigue resentido de la insolación de ayer y como tampoco tenemos nada previsto, decidimos quedarnos todo el día a disfrutar de la sombra de las palmeras de nuestro chiringuito. Elegimos un sofacito delante del mar y nos distraemos todo el día jugueteando con el gatito del hotel, y observando los dos perros también propiedad del mismo. El wifi gratuito funciona más o menos bien y así pasamos la jornada relajados.