Nos levantamos sobre las 4 de la mañana, tuvimos que dormir con el saco y dos edredones gordos de lana de yak por encima que nos prestaron porque hacía muchísimo frío, para que os hagáis una idea, la botella de agua que tenía al lado de la cama estaba congelada y las ventanas de la habitación con una buena capa de hielo por dentro, seguramente habría unos 5 bajo cero en la habitación, a ver quien sale de la cama primero!
Abrimos la puerta de la habitación para ver el cielo y... se veían las estrellas!, fuera estaba todo nevado, con una capa de nieve fina y brillante, pero no mucho más que la noche anterior. Nos fuimos a desayunar con los griegos muy contentos aunque expectantes por si había nevado mucho en el paso, pero lo que estaba claro era que no nos quedaríamos esperando.
Por delante nos esperaban unas 10 horas de caminata, tendríamos que pasar de 4450 metros a casi 5500 m, más de 1000 metros de desnivel positivo a esa altura y con las mochilas, pero eso no era todo, después había que bajar hasta Muktinath, que está a unos 3800 msnm, es decir, 1700 metros de desnivel negativo….pobres nuestras rodillas.
Bien desayunados, sobre las 5 de la mañana, pertrechados con todas nuestras capas de ropa encima, las mochilas, bastones y el frontal led comenzamos a subir de noche con los chicos griegos hacia el High camp. El camino nevado, las plantas y las rocas cubiertas de hielo y nieve brillaban con la luz de nuestros frontales, una preciosidad. El silencio absoluto, solo acompañados por nuestra respiración y el sonido de la nieve al pisar. Fue una sensación muy bonita, y aunque estábamos un poco nerviosos nos sentíamos preparados porque habíamos llegado hasta allí.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Fotografía: Amigos griegos llegando a High camp
Hicimos una parada técnica en high camp para calentarnos con un masala tea y descongelar las bolsas de agua de los griegos, que al pasar por un tubo esctrecho se había quedado congelado y no podían beber. Tardamos un hora en llegar allí así que ya se estaba haciendo de día.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Fotografía: Eva entrando al High camp
Ellos se quedaron solucionando el problema y nosotros continuamos la marcha. La subida fue muy dura, larga y cansada, y aunque días atrás rezábamos porque no nevase, en ese momento estábamos encantados con el paisaje, qué bonito… es difícil describir un lugar así, lo mejor es que vayáis y lo comprobéis

*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A cada rato y en cada cruce pensábamos que veríamos las banderitas de oración señalando el punto más alto del paso, pero no llegaba nunca. Después de más de 3 horas, sobre las 8 o 9 de la mañana, por fin llegamos al punto más alto del circuito y de lo que habíamos estado en nuestras vidas, la nada despreciable altura de 5.416 metros. Nos sacamos unas fotos para inmortalizar el momento y casi se nos congelan las manos, no me extraña a casi 20 grados bajo cero...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después de descansar un poco y charlar un rato con otros viajeros en la cabañita que hay allí continuamos la marcha, ahora descendiendo. En este lado de la montaña, más orientado al norte, había bastante más nieve que antes y aunque pensábamos que esta sería la parte fácil de la jornada pudimos comprobar que estábamos muy equivocados.
Las fortísimas bajadas y la nieve pisada y resbaladiza hicieron de la bajada un infierno, constantes resbalones, mucho frío y hasta pequeñas nevadas nos complicaron esta parte del día. El paisaje cambió radicalmente, a lo lejos se podía ver el valle del Mustang, un páramo desolado y rojizo, con grandes montañas sin vegetación cuyas cumbres veíamos a la misma altura a la que estábamos nosotros.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Fotografía: Descendiendo con el valle del Mustang al fondo.
Sin apenas descansar y después de más de 6 horas de bajada (casi 10 horas en total) llegamos a Muktinath, un pueblo bastante grande y feo, sinceramente nos esperábamos otra cosa.
Mientras estábamos buscando un hotel para dormir nos volvimos a encontrar con la pareja de griegos, y buscamos juntos un alojamiento bueno, bonito y barato. Al final nos quedamos en una habitación muy normalita por 600 rs (5 €), sin baño y con una ducha compartida en la que pasamos mucho frío por el poco caudal de agua caliente que tenía.
Pasamos la tarde descansando y planeando la siguiente etapa junto con nuestros amigos. Ellos decidieron continuar al día siguiente hasta Kagbeni, a unas 3 horas de camino y pasar allí la noche.
Nosotros queríamos continuar hasta más lejos, como mínimo hasta Jomsom, pero si nos veíamos con fuerza nos gustaría continuar hasta Marpha, del que decían que era un pueblo precioso y donde queríamos pasar dos noches para descansar.