Día 8 de Agosto
Tras un buen desayuno, salimos bastante temprano del Resort sobre las 7:30 aproximadamente, para dirigirnos al destino estrella de Vietnam, la bahía de Halong !!.

Durante el trayecto atravesamos con varias poblaciones, viendo las curiosidades del día a día de sus habitantes, neveras encima de las motos, mercados de carretera, una población dedicada a la venta de templos para casa, es muy curioso que las tiendas se agrupen por oficios en unas poblaciones concretas .

Tal como íbamos acercándonos a la bahía de Halong se iban perfilando en el horizonte su infinidad de islotes de fondo, pero antes llegar al embarcadero nos pararon en un criadero de ostras para la fabricación de perlas, nos hicieron una interesante explicación y dimos una vuelta por la tienda, donde compramos un regalo para el cumpleaños de una amiga y Rosa se compró una perla de recuerdo.
Camilo nos explicó que la bahía está compuesta por 1969 islotes, con una superficie de 1500 kilómetros cuadrados, declarada patrimonio de la humanidad en 1994 y ampliada en el año 2000, también desde 2011 está considerada una de las siete maravillas naturales del mundo.
Seguimos hacia el embarcadero para embarcar en nuestro mini crucero de dos días , una noche a bordo, por la bahía que teníamos contratado con la empresa Huong hai halong.
Nos recogieron las maletas a todos los pasajeros, para transportarlas al crucero y a nosotros nos acompañaron hasta un pequeño ferri que nos llevó a un bonito barco de cuatro alturas, al estilo de los que se ven por el Nilo. Al entrar nos ofrecieron un refrigerio y una toallita húmeda y nos hicieron pasar al salón para un "briefing", con la explicación de todas las actividades y horarios .
Por fin nos dieron la llave de la habitación, los camarotes están bastante bien para dos personas, en nuestro caso como éramos tres estábamos un poco apretados, todos con un balcón exterior para poder ir viendo pasar los islotes.
Empezó a navegar y oooooh !!! empezó el espectáculo de la bahía, con su marcha tranquila nos fueron apareciendo cientos de islotes ante nosotros, una preciosidad. Hay lugares únicos en el mundo muy especiales y este es uno de ellos, me podría estar horas y horas en la cubierta del barco observando el maravilloso paisaje.



Ya a mediodía bajamos al restaurante, el cual tiene unos grandes ventanales para que no nos perdiéramos detalle de las vistas, comimos un bufé libre bastante correcto y bien presentado.
Posteriormente, después de descansar un ratito en el balcón del camarote, desembarcamos del ferri en una isla con una pequeña playa llamada Hon Con Island, ya nos avisaron de que no podíamos bañarnos, como mucho hasta las rodillas, porque el gobierno lo tiene prohibido, visitamos una cueva en el interior de la isla y regresamos al barco. Los que quisieron pudieron hacer cayak, como no estaba muy inspirado me dedique a admirar el paisaje.






La siguiente actividad fue un curso de cocina para hacer rollitos vietnamitas, estuvo bastante divertido pues a cada uno nos salió a nuestra manera, en mi caso me quedó bastante grande, parecía más un canalón que un rollito.
Al llegar la puesta de sol nos reunimos en el mismo punto varios cruceros para admirar el espectáculo de los cambios de color del cielo, con el perfil de las rocas calizas de la bahía de fondo.
Cenamos, esta vez era menú a elegir, mientras cenábamos el staf del barco nos hicieron una divertido baile para entretenernos y después el que quería podía intentar la pesca de calamares, que nadie pescó nada por cierto, solo alguna medusa.


