
Otro día más nublado se levanta por donde andamos. Tras el desayuno de rigor recogemos las maletas y otra vez con ellas al coche. Menos mal que hoy vamos a Field y estaremos allí cuatro noches para descansar de tanto ajetreo.
Primera parada Pyramid Lake. Como está nublado y con nubes bajas la montaña está tapada, adiós a foto decente. Seguimos hasta donde nos lleva la carretera, pero no es mucho más ya que hay una valla cortándola. Volvemos y vamos a Patricia Lake. Tras tantos lagos vistos y tal vez por como está el día, tampoco me parece remarcable. Así que tras verlo volvemos al pueblo para echar gasolina y comprar agua, hielo y refrescos.

Justo cuando salimos del pueblo, ya por la Icefield Pwy. vemos un par de coches parados en el arcén y sí, otro oso negro más. Estaba muy cerca, pero siempre nos mostró el trasero, como si le importaramos una m...

Seguimos más animados tras la desilusión con los lagos matutinos y vamos avanzando camino por la Icefield que ayer ya recorrimos.
Cuando llevamos ya unos cuantos kms, vemos otro follón de coches parados mirando al río Athabasca. Paramos también y me bajo para ver qué es lo que pasa y lo que pasa es algo a la vez alucinante pero también dramático. Una osa negra con dos crías, la osa ha cruzado el río pero las dos crías están siendo arrastradas por la corriente y la madre desesperada corriendo por la orilla detrás de ella. Al final parece que las crías pudieron cruzar el río. Eso sí muchos metros más abajo de donde la madre lo hizo.

Y poco a poco vamos llegando a nuestra primera parada mañanera en la Icefield, el glaciar Athabasca. Cuando te vas acercando y viéndolo te vas poco a poco fascinando del paisaje que se está presentando ante tus ojos. De hecho bajamos un poco antes y lo primero que nos dimos cuenta es del frío que hacía, así que en el mismo coche nos abrigamos bastante más. Nos hicimos unas fotos con vistas a los glaciares observando como iban y venían los autobuses orugas que te dejan en la lengua glaciar o los grupos de senderistas. Esta actividad última la tenía pensado hacer, pero cuando iba a realizar la reserva ya no quedaban plazas. A posteriori me alegro porque hacía mucho frío y el día en la lengua estaba bastante feo. No obstante, aparcamos el coche en el parquing que hay para acercarte a la lengua y la verdad, tuvimos suficiente. Después de ver la lengua del glaciar Salmon en la zona de Stewart-Hyder este nos pareció bastante feíllo y además, parecía que estabas en un congelador.



Llegando a la zona del glaciar. Caminata hasta el glaciar. La lengua tal como se vio ese día
De vuelta al coche empezamos a perder altura hasta que llegamos al parking del sendero Parker Ridge. Había bastantes coches aparcados y cuando le dije a mi mujer que había que subir toda la ladera me dijo que pasaba que ella estaba congelada. Yo, por supuesto, la realicé, era de las que más ganas tenía. Y sí, merece mucho la pena. Son algo más de 5 kms i/v con un buen desnivel, pero bastante llevadero. Además las vistas cuando vas ganando altura merecen la pena, aunque lo mejor, claro está, es cuando llegas a la cima y te vas acercando a la lengua del glaciar Saskatchewan. La ves y te quedas prendado, pero notas que no la ves de forma completa y para que puedas verla mejor lo suyo es alejarse cuanto más mejor, ya que mejor la perspectiva.
Allí me tiré un buen rato haciendo fotos y disfrutando. Esta lengua sí que está muy bien. Athabasca me había desilusionado un poco, pero Saskatchewan no. La vuelta es por el mismo camino.






Echando la mirada atrás se va observando la altura ganada y el parking del trail. Primer vistazo al glaciar. Alejándote lo observas de forma más completa. La vuelta por el mismo camino
En el coche le comento mis impresiones a mi señora y seguimos nuestro camino. La siguiente parada son las Bridaveil y Panther Falls. Decir que la parte de Banff, desde mi punto de vista, está peor señalizada que la de Jasper. El coche lo dejamos donde creía que debía ser más que por la certeza. La gente tampoco sabía nada. Pregunté a otros tres coches que qué es lo que se veía y no tenían ni idea, que ellos habían parado porque había coches parados y gente caminando... Las Panther Falls sí sabía que había que caminar hasta ellas, pero sinceramente lo que hicimos creo que no era lo que buscábamos. Eso sí, llegamos a un cañón de bastante difícil acceso al cual había que llegar utilizando pies y manos.


Siguiendo el río hasta el cañon en el que podías medio ver una importante caída de agua
Una vez en el coche seguimos avanzando un rato hasta que un apartadero paramos para comer. El lugar tenía sin duda buenas vistas.

Tras comer, nuestra última parada del día era para ver Mistaya Canyon que sin esperar nada de él nos encantó. No hay mucho que caminar, apenas un km de bajada hasta que te topas con el pequeño cañón. No había mucha gente y la buena temperatura que hacía y el paisaje tan bonito que se veía hizo que pasaramos más tiempo de lo que esperaba. Pero si estás agusto y de vacaciones por qué no quedarte.



Mistaya Canyon
Y de allí directos a Field, donde una vez pasado el desvío gran parte de la carretera es de dos carriles por sentido.
Una vez en Field llegamos a nuestro alojamiento The bugling elk guesthouse Allí nos dio la bienvenida Rejean, el dueño de la casa, superamable, un poco rarito todo sea dicho, pero gran anfitrión. El alojamiento una auténtica pasada, con su salón cocina-comedor con chimenea de gran tamaño, dormitorio y baño. Además tenía un montón de guías de excursiones, plantas,... una maravilla que vale cada uno de lo 180 CAD por noche que cobra. Como había que pagarle en metálico fuimos al hotel del poblado que tenía cajero y sacamos los 720 CAD. Luego lo de siempre, ducha, cena y episodios.
Distancia recorrida: 273 kms
