
Hoy domingo teníamos previsto visitar la zona del Lago O'hara, pero no fuimos de los afortunados así que tuve que pensar en otra excursión. Así, buscando y buscando una por la zona no muy larga y que no tuviera mucho desnivel, dí con la ruta que te lleva al Lago Chrephen, la cual cumplía con nuestros requisitos: menos de 10 kms y con un desnivel medio-bajo. Y además parecía chula, como así fue.
Por tanto, tras desayunar y ver que al fin tenemos un día reluciente, nos dirigimos de nuevo por la Icefield hasta la altura del campamento de los lagos Waterfowls, ya que de allí partía el sendero. Hay que meterse en él, dirigirte a la izquierda una vez dentro del campamento y seguir hasta que veamos un pequeño aparcamiento para media docena de vehículos. Allí dejas el coche, y andando para abajo en dirección al río Mistaya, el cual escuchas perfectamente, llegas al trailhead, el cual cuenta con su kiosco informativo de la ruta. Cruzas el puente que te lleva al otro lado y sigues el camino.

La ruta a seguir en su primer km y medio (que además es lo poco que vas a subir) es común tanto para ir al lago Chrephen como al lago Cirque, luego llegas a un cruce bien indicado que señala a la derecha para Chrephen e izquierda para Cirque. Nosotros, fuimos por la derecha claro y aunque los algo más de 2.5 kms restantes son planos tienen como dificultad tanto las muchas raíces que hay como, sobre todo, el mal drenaje del terreno, que hace que haya muchos tramos de fango y tengas que ir bordeando.


Camino lleno de fango. A veces había maderas para pasar zonas encharcadas
Menos de un km después del cruce te encuentras a tu izquierda con una praderita con los picos Howse y Chrephen de fondo, con sus casi 3300 metros de altura. Allí haciéndonos unas fotos nos dimos un buen susto, ya que una de las cosas buenas de esta ruta es que no la hace mucha gente y el contacto con la naturaleza es más íntimo, pero claro, también estás más aprensivo a ruidos por si aparecen osos y de repente escuchamos ruidos y movimientos de plantas de algo que se nos acerca rápido y dimos un brinco. El caso es que eran dos perracos que iban por delante de una pareja, pero hasta que vimos que eran perros nos dio un vuelco el corazón.

Y así, poco a poco llegamos al lago Chrephen, no muy conocido pero que me pareció muy bonito, con esos tonos azules de muchos de los lagos de la zona y con las dos montañas bordeándolo, con sus zonas de nieve. Hacía algo de viento que provocaba algo de oleaje, pero he visto fotos de días sin viento y los reflejos de la montaña en el agua son de las de enmarcar.


Lago Chrephen
La vuelta es por el mismo camino. Decir que muchos alargan algo la excursión llendo al lago Cirque. No es más que otros 3 km de i y otros tantos de vuelta, pero pican algo más para arriba que para Chrephen. Nosotros con nuestros 8.5 km de excursión íbamos apañados.
Ya en el coche nos acercamos a uno de los Lago Waterfowl, ya que estamos aquí. Vimos el de más al norte.

De nuevo en la carretera nos dirigimos al sur, tratamos de meternos en el parking de Bow Lake pero estaba a tope. Salimos y como era la hora de comer nos apartamos de la carretera cerca del desvío para el lago Peyto. Allí tranquilamente comimos nuestra comida de trinchera.
Tras ello nos metemos en el desvío que te lleva al parking de Peyto Lake. Son las 16:30 y pillamos un aparcamiento. Para no ir por el camino de todo el mundo vamos por detrás de los servicios y por un caminillo sales al camino asfaltado que utiilizan los autobuses. Llegamos a su punto final y allí vemos el mapa de la zona. Nuestra idea no es ir a la plataforma a la cual va casi todo el mundo, la cual comprobamos que está plagada de gente, sino seguir por el camino que va más allá, un camino claro y fácil de seguir y que llega a una bifurcación, una a la izquierda y otra a la derecha. Sigues por la de la derecha y por ese camino principal ves salir muchos caminos de cabras, pero tú sigues adelante por el que parece principal y siguiéndolo estarás con el Lago Peyto prácticamente solo para tí.

Para mí, este es el lago de las Rocosas canadienses. Ese azul que tiene me parece realmente imposible de ver en otro lado. Estamos un buen rato disfrutándolo, pero tras hacer decenas de fotos decidimos seguir adelante por el camino y llegamos a una zona rocasa donde se ve el lago de forma espectacular y de forma completa y lo mejor, estamos solos, todo para nosotros dos. Ahí nos quedamos disfrutándolo junto a las ardillitas, diciéndonos lo privilegiados que somos de poder disfrutar este espectáculo en soledad, cuando a cinco minutos andando más abajo hay una multidud peleándose por medio metro cuadrado.


Tras gozar de un tiempo en soledad, aparece otra pareja que conoce este camino "secreto" y nosotros nos vamos para que ellos gocen en privado de las vistas. Volvemos al aparcamiento por el camino principal, mucho más concurrido pero realmente interesante con una serie de carteles informativos. Ya en el coche nos incorporamos a la Icefield y volvemos a pararnos en el mirador del glaciar Crowfeet, que como ya sabemos de los tres dedos del cuervo ya solo quedan dos y uno de ellos ya desgastándose. Es lo que tiene el recibir el nombre hace más de 100 años y que el cambio climático vaya borrando huellas.

Seguimos dirección sur y de repente vemos un porrón de coches parados en el arcén, con gente bajada del coche. Nos ponemos en el arcén y bajo a ver qué pasa y lo que ocurre es esto:

Lo que se ve, un montón de gente haciendo fotos y selfies con un oso negro al lado. Vuelvo corriendo al coche para decírselo a mi mujer y hacemos lo que en principio no se debe hacer, adelantamos a todos los coches parados y nos ponemos delante de todos en el arcén. Recibimos la bronca de algunos lugareños bien merecida, pero por estar cerca de la naturaleza a veces hacemos cosas que no debemos, aunque por lo menos lo observamos desde el coche no como otros. Desde el vehículo grabamos y fotografiamos al oso y vemos como va encaminándose en nuestra dirección, acercándose al quitamiedos, hasta que le hago una foto en el que nos mira y nos acojonamos y subimos hasta la ventanilla. Suficiente, estamos molestando. Nos vamos con el subidón, pero fríamente veo que hicimos lo que no debimos.

Viendo la hora que es le digo a mi mujer que aprovechemos para tratar de ver el Lago Louise o Moraine, ya que son las 18:45. Vamos para allá y hay un follón de vehículos. Para el lago Moraine no nos dejan doblar ya que está se supone el parquing lleno así que nos dirigimos para el parquing del lago Louise y aquello es un caos. Tras dar un par de vueltas con más paradas que metros ganados y comprobar que no hay un sitio libre decidimos volvernos para Field. Volviendo vemos que el camino al Lago Moraine lo han abierto, así que decidimos ir. Llegamos sobre las 19:30 y pillamos un sitio de chiripa. De hecho ni era sitio ya que los muchachos que ayudan a aparcar me dicen que aparque en una zona de paso de transeúntes.
Recogidas las cámaras nos dirigimos a ver el famoso Lago. A pesar de la hora hay mucha gente, haciendo casi imposible hacer una foto sin que se vea a nadie. Tras la maravillosa experiencia que hemos tenido con Peyto esto nos parece una romería. Mucha gente y la luz empieza a ser escasa. La verdad es que aunque el lago sea bonito el tener tantísima gente le hace perder muchos enteros.

Lo que decidimos es que pasamos del Lago Louise para próximos días y de realizar la excursión que tenía pensada al Lago Agnes y el Little Beehive. Puede que sea muy bonita, pero el que nos la tengamos que ver para encontrar aparcamiento tras la experiencia de hoy a la hora que lo hemos realizado como el que aquello parezca una romería no es lo que me atrae, sabiendo que hay muchas más cosas que ofrecen las Rocosas. Puede que me arrepienta o puede que no, pero en ese momento lo teníamos muy claro. Hay que evitar esta zona.
Tras la visita a Moraine volvimos a Field. Allí poco que destacar. Ducha, cena y descanso. Con chimenea.
Distancia recorrida: 236 kms
