Levantados desde las 6:30 preparando las maletas, Htwe pasó a recogernos a las 8 para ir hacia las Cuevas de Pindaya.
Antes de dejar Nyaungshwe, hicimos la parada obligada en el monasterio Shwe Yaunghwe Kyaung, que está casi saliendo del pueblo, el cual estaba lleno de monjes y aprendices orando.EL monasterio se encuenta en no muy buenas condiciones pero es una parada obligatoria de visita si estás en el Lago Inle.

Después de esta parada ya movimos hacia Pindaya.
Este enclave es un clásico de visita turística, no sólo de extranjeros sino también muchos turistas locales vienen de todo el país a visitar las famosas cuevas.
Situado a unas 2 horas del lago Inle, es un pueblo muy agradable en comparación con los otros pueblecitos que habíamos visto anteriormente, que nos parecían un poco agobiantes en cuanto a la masificación de gente y casas.
Hay que pagar para acceder a Pindaya pero Htwe y su primo, que iba conduciendo, hicieron un chanchullo que fue no parar en la estación de control, con Htwe haciéndose el dormido y pasamos sin parar y por supuesto, pagar.
Luego para salir de Pindaya siguieron caminos secundarios para que no les pillasen la trampa que habían hecho.

En cuanto a las cuevas, que decir, parafraseando a Quevedo "Erase una vez unos budhas a una cueva pegados"...Vaya cantidad de budhas de todos los colores, posiciones, tamaños.miles y miles de budhas que ya no saben donde y cómo colocar




Después de la visita a las cuevas, descanso en el restaurante turístico de turno, al lado de un lago. Muy arreglado y limpio y con la comida decente y ya después de eso, de camino al aeropuerto a coger nuestro avión, que salia a las 17:30. Llegamos sobre las 15:30 al aeropuerto, y, en la llegada no pude percibirlo porque estuvimos 10 minutos solamente, pero a la salida que estuvimos más tiempo puedo decir, sin miedo a equivocarme, que el aeropuerto de Heho es el más guarro, sucio y maloliente en el que he estado en toda mi vida
EL avión que nos llevaba a Mandalay no sólo salió puntual, sino que además lo hizo con 15 minutos de antelación (He de dar gracias por no tener que estar más tiempo en ese aeropuerto!) y casi llegamos a Mandalay cuando el avión tenía que estar saliendo de Heho, ya que el trayecto es muy corto, de unos 25 minutos. Una vez llegados a Mandalay, ahí estaba Mr. Linn para recogernos y llevarnos al hotel, no sin antes parar en una tienda de telefonía y esta vez, SI, comprarme una tarjeta SIM de 4,5GB por 7000 MMK (+-4,5€) para usarlo el resto del viaje ya que en el hotel del Lago Inle la WIFI no funcionaba demasiado bien y luego aparte la necesitaba para los mapas que había hecho para visitar Bagan.
Mr. Linn nos llevó al hotel ( del cual he hablado en la etapa de hoteles pero remarcaré aquí, NO vayais a ese hotel , elegir otra opción (Hotel THIRI THITSAR)) y ya quedamos para el día siguiente que viniese a recogernos y empezar nuestra visita a Mandalay y alrededores.