
Hoy tenemos que coger el ferry que nos llevará a Skagway a las 13 horas, pero tenemos que estar a las 11 en la terminal, así que tenemos algo de mañana para seguir disfrutando del alojamiento. Me levanto antes de las 7 de la mañana y me pongo en la terraza de la habitación a vigilar el río por si hay aparición de grizzlys. Pasa el tiempo y no aparecen en toda la mañana. Por lo menos las águilas calvas siguen mostrándose.

Un poco antes de las 11 y tras haber desayunado, nos despedimos de la habitación. Llegamos a la terminal enseguida y tras entregar la reserva del pasaje nos dan un numerico y nos indican en qué cola nos tenemos que poner con el coche. Ahí nos tiramos más de una hora, ya que los coches entran los últimos. Buf, no sé para qué tenemos que estar con tanto adelanto. Una vez en el ferry, pillamos un asiento y a esperar que salga. El trayecto es una hora más o menos lo que tarda en adentrarse en el fiordo y dejarnos en Skagway, que al acercarnos vemos que es un pueblo mucho más turístico, con tres o cuatro cruceros en el puerto.

Una vez en tierra firme, y tras echar gasolina, nos dirigimos dirección Dyea, el antiguo pueblo de la fiebre de oro que hoy en día apenas queda algo. El camino para llegar allí es una carretera de tierra en buen estado y a mitad de camino decidimos parar a comer, que ya es tardecillo, con vistas a una especie de marismas donde se ven multitud de águilas calvas entre otras aves.


El dirigirnos a Dyea es porque allí se encuentra el inicio del famoso sendero de Chilkoot y nuestra primera intención era hacer los 4 primeros kilómetros hasta las Beaver Ponds, que según el perfil parece bastante llano. Mi mujer, que ya empieza a estar cansada de tantos días de viaje dice que no tiene ganas, que se dará una vuelta por los alrededores. Pues menos mal que se queda, porque lo que es el primer km que es lo que hice yo al final tiene de llano lo que yo sé. Un sendero bien marcado pero con continuos sube y bajas con raíces y piedras por todos lados. Había grupos de excursionistas con guías haciendolas, muchos bastante mayores y poco preparados y se les veía pasarlo fatal. Yo lo hice bien rápido, pero entre que iba solo, quitando el primer trozo que si vi gente, que se me había olvidado el spray antioosos, la dureza y que era bastante tarde y aún quedaba un buen tramo hasta Carcross (y hay que adelantar una hora cuando lleguemos al Yukon) me volví cuando llevaba poco más de un km y justo cuando sí que parecía llanear al lado del río.




Primer kilómetro del famoso sendero
De nuevo en el coche empezamos a subir y subir observando un paisaje realmente bonito. Llegamos a la frontera canadiense y paramos para entregar el pasaporte y recojan el papelito que nos dejó el guarda fronterizo cuando entramos en territorio estadounidense, para que sepan que hemos dejado el país. Allí parados empieza a chispear. Seguimos atentos a la carretera porque se supone que es relativamente fácil ver animales, pero no tenemos suerte, salvo cuando llegamos de nuevo al Yukón (la frontera está en la Columbia Británica) y en la montaña de la izquierda de donde se encuentra el cartel es posible ver Dall Sheeps como llegamos a ver con los prismáticos.


Los colores otoñales empiezan a aparecer por esta zona, con algunos toques amarillentos. Tras casi dos horas después de Dyea llegamos a nuestro alojamiento de hoy, el [url=https://www.booking.com/hotel/ca/spirit-lake-lodge.es.html?aid=7994077&aid=;label=gog235jc-1DCAsoJ0IRc3Bpcml0LWxha2UtbG9kZ2VIM1gDaEaIAQGYAQq4ARfIAQ_YAQPoAQGIAgGoAgO4AoTy1fEFwAIB;sid=a7d30745a984af01a782febd62e011d1;dist=0&keep_landing=1&sb_price_type=total&type=total&]Spirit Lake Lodge[/url] pasado Carcross y bastante cerca de Emerald Lake.
Una vez en el hotel, lo de siempre, ducha, cena y serie. Esta noche de vez en cuando me asomo a la ventana por si aparece la aurora, pero el par de veces que lo hago no hubo suerte.
Distancia recorrida:154 km

Exacto, para fauna es mejor que USA. Permíteme envidiarte un poco (envidia sana