Ya instalados en nuestro nuevo vehículo, nos dirigimos a Cemoro Lawang, un pueblo de casas pegadas a la carretera, que lleva hasta la entrada del parque natural del cráter del volcán Bromo, o lo que se conoce como la zona del mar de arena.
Hay una zona donde aparcan los vehículos y si quieres subir hasta arriba, hay que ir andando.

Parece que no, pero hay un buen trecho, desde donde te deja el coche, hasta la cima, con una empinada cuesta final, a través de un pequeño desfiladero, por decirlo de alguna manera.
Cuando llegamos a la zona, donde se tiene que ir a pie, enseguida vinieron varios jinetes con sus caballos a ofrecer sus servicios, les dijimos que no, que iríamos a pie.
Entre que hice algunas fotos y grabé algo de vídeo, volvieron a hacercarse 2 jinetes a ofrecerse, Arif me comentó que podíamos ir 2 en un caballo, le pregunté el precio, 100000 rupias por caballo, unos 6€, ida y vuelta incluida, los jinetes nos esperaron a pie de escaleras, hasta que nosotros quisimos.
Para alegría de nuestras hijas, aceptamos el trato y fuimos en caballo, un adulto y una niña en cada equino.
Se que hay alguna polémica, entre de si es conveniente o no en montar en estos caballos, de si hay maltrato animal etc..., sin querer meterme en ningún berenjenal, tan solo decir que a nuestro entender, no vimos ningún animal en mal estado y que hay familias que viven del trabajo que realizan junto al caballo, así que creo que lo cuidan lo mejor que pueden, ya que les va el pan de cada día en ello.
En Menorca hay varias empresas que ofrecen paseos a caballo, por el campo o la costa, servicio, salvando las distancias, parecido al que ofrecen estos jinetes.
Venir por la tarde a visitar el cráter del volcán Bromo, nos pareció un lujo, casi estábamos solos, puede que fuéramos unas 15 personas allí arriba.
De camino pasamos junto al templo, que días más tarde, encontraríamos de muy parecidos en Bali.

A pie de las escaleras, había un par de vendedores de unos ramos de flores secas, que a las niñas les encantó, me parece que costaron 20000 rupias cada uno, poco más de 1€,se los compré ya que no se en que lugar vi, que se tiraban flores o algo al interior del cráter, a modo de ofrenda, o de pedir alguna bendición, cosa que hice que las niñas lo hicieran a regañadientes, ya que los ramos les encantaban, cuando regresabamos al Hotel, se lo comenté a Arif y se extrañó mucho, me dijo que nadie tira ninguna ofrenda al cráter

Arriba, contemplamos maravillados el paisaje volcánico que rodea este cráter, también como salía humo y con cuidado de no acercarse mucho a la barandilla que hay, no quiero ni pensar como sería caerse en ese agujero.

Aquí unos jóvenes, por segunda vez en el viaje, quisieron hacerse fotos con nosotros, después de las fotos nos preguntaron:
-Where you come from?
-From Spain, from Menorca, a small island of Mediterranean Sea
OK, Spain Spain
No conocían Menorca, así que les mencioné Mallorca y tampoco sabían donde estaba, así que les dije :
-A small island near Barcelona,
-A Barcelona, yes yes, Bar¢a Bar¢a, Messi, Messi
Eso sí lo sabian
Regresamos hacia el coche con nuestros caballos, aún no se ponía el sol, pero ya estábamos más que satisfechos de la visita, debían ser las 17:30, teníamos hambre, desde el desayuno, tan sólo habíamos picado algo en el coche, así que le preguntamos a Arif, donde podíamos ir a comer, nos llevó al Hotel Cafe Lava, un hotel que parece, un hotel típico de montaña de los alpes, todo de madera, parecía bastante bonito.

Arif, me recomendó que pidiera este plato, no recuerdo el nombre, se que era un plato vegetariano y aquellos tacos, son Toffu.
En el Café Lava, por fin casi 2 días después de pisar Indonesia, me tomaría mi primera Bintang
Me supo a gloria Mas o menos delante de la garita de entrada al parque, hay un mirador, desde donde contemplamos la puesta de sol, precioso.

Llegamos ya de noche al Hotel Nadia.
A descansar que mañana tocaba madrugar.