Este día teníamos previsto visitar los famosos templos del sur de Bali.
Tanah Lot y Pura Uluwatu, de regreso a Ubud, estaba previsto visitar Taman Ayun y la catarata Kanto Lampo.
Pero como en todos los días que estuvimos en Bali, nunca llegamos a cumplir las visitas previstas del día.
Los templos de Tanah Lot y Uluwatu, son famosos por estar junto al mar y sobre todo por las puestas de sol que se pueden ver, desde la costa.
Cómo habíamos visto por Internet, que en la puesta de sol se ponía hasta los topes, que el tráfico por la zona era horrible, debido a la proximidad de la capital Denpasar, decidimos ir a Tanah Lot a primera hora de la mañana, después Uluwatu y escapar hacia Ubud, antes de que aquello se llenara.
Este era el plan, pero se torció, se torció mucho, se torció demasiado.
Sobre las 8:30 ya estábamos en el coche rumbo a Tanah Lot.
Estaba un poco nervioso, pensando en que íbamos hacia la zona donde más tráfico hay en Bali y que en todos los foros se recomienda no conducir por ahí. Además me faltaba el espejo retrovisor del lado del copiloto, lo que me restaba visibilidad.
Pues contra todo pronóstico, fácilmente llegamos al templo de Tanah Lot antes de las 10 de la mañana, sin encontrar apenas tráfico, si lo comparamos con el atasco que sufrimos la tarde anterior para entrar a Ubud.
Estábamos contentísimos.
Aunque el parking se veía bastante vacío, cuando llegamos a la zona de la playa, justo delante el templo, había bastante gente, mucho turista indonesio.
Para llegar hasta allí, antes habíamos pasado por una zona con tenderetes de ropa, restaurantes y tiendas de souvenirs.
Nos gustó bastante, pese a ser de los templos más visitados.

Si miras al mar, caminando hacia la izquierda encuentras una zona de bares con terrazas.
Si encuentras sitio para sentarte en alguna de aquellas terrazas, debe ser precioso contemplar la puesta de sol, combinándolo con una cervecita o un cocktail.
Desde esta zona hicimos la primera foto de la etapa (la que está mas arriba) eran las 11:00 de la mañana y todas las terrazas estaban vacías, supongo que por la tarde, el lugar debe ser un hervidero.

Mirando el mar, si tiras hacia la derecha está el Templo Pura Batu Balong, templo sobre un puente natural de roca, está muy cerca y es muy bonito.

De vuelta hacia el coche, chafardeamos un poco por las tiendas de ropa, aquí es donde vi las típicas camisetas de recuerdo de Bali a mejor precio, estaban a precio fijo, había multitud de diseños, habían desde 18000 rupias (poco más de 1€) a 30000 rupias (2€) lo que la calidad y tallas no eran de fiar.
Al ser tan bararatas, quise comprarme una, normalmente llevo la talla M, pero aquí la talla M, era pequeñísima, no tuvieron la talla L, así que al final no compré ninguna.
Aquí compramos 2 bolsitas de café Luwak para traer a casa, queríamos tomarnos el café con la familia, para hacer la broma y probar que tal sabe un café, que se hace de los granos de café que una civeta a defecado

En un bar-restaurante, tenían a esta civeta a fuera, supongo que como reclamo para que entraras a probar el café que vendían.
El animal no estaba atado y ni siquiera nos miró, ni nos hizo ningún caso, estaba durmiendo la mona.
Supongo que está acostumbrado al ir y venir de la gente.
Eran las 12:20, ponemos dirección Uluwatu en el Maps. Me, indica 43km de distancia, hora prevista de llegada 13:34,en poco más de 1 hora estamos allí pensamos, buscamos algún sitio para comer y por la tarde vemos el templo tranquilamente, luego vamos a refrescarnos a la catarata y pasamos de ir a Taman Ayun.
A partir de ese momento, es cuando se empiezan a torcer todas esas previsiones que había hecho mentalmente en mi cabeza.
En unos 20 minutos de conducción nos encontramos un atasco, mientras empezaba a llover bastante.
Estuvimos como media hora, metro a metro avanzando, hasta que llegamos a un cruce, que era el culpable de todo aquel embotellamiento.
En ese cruce, no había semáforos y todos los coches que llegaban a ese punto, hacían lo que podían para pasar en la dirección que fuera que iban.
Cuando pasamos el dichoso cruce, tuvimos como 15 minutos mas de tráfico fluido, pero al incorporarnos a una especia de autopista, diría mas bien una carretera de circunvalización, de tres carriles por banda, tipo la M30 de Madrid, para que lo entendáis, nos encontramos otra vez parados.
Avanzábamos muy lentamente y no había muchas opciones de salir de allí, además si me desviaba, no sabía si seria peor el remedio que la enfermedad, también estaba lloviendo, así que seguimos, pensando que aquello se despejaría.
Las niñas del aburrimiento se durmieron.
Eran las 14:40, según Maps.Me aún faltaban 19 km a destino, hacía ya 2 horas que estábamos en el coche, tampoco habíamos comido, todo era un desastre.
Así que cuando vimos que ya lo único que nos interesaba era salir de aquel atasco, nos desviamos en la primera opción que tuvimos.
Tuvimos que aceptar la derrota y Uluwatu sería otro de los templos que nos quedarían en el tintero, ya teníamos otra excusa para volver a Bali.
Aún no sé, si hubiéramos ido con un guía-conductor, si nos hubiéramos comido este atasco o no.
Lo único que sé, que la mayoría de coches que estaban en el atasco eran de gente local, supongo que si supieran algún camino alternativo, no irían por este que estaba atascado.
Nos fuimos pensando que si estas personas, cada día tienen que sufrir estos atascos para llegar a su destino o casa, su vida debe ser un infierno.
Pusimos nuevo destino en el gps. Visitaríamos la catarata de Kanto Lampo.
Por suerte para llegar hasta allí, tardamos una hora como mucho.
Antes de llegar a las escaleras que bajan hacía la catarata, había una zona, que parecía que habían recién puesto unos columpios, también había una cabañita de paja sobre una plataforma de bambú, que hacía como de mirador a un palmeral.
Después de la paliza de coche, las niñas al menos pudieron disfrutar un rato con los columpios y la cabañita.

Al pie de las escaleras, hay un templo muy pequeñito, que en el momento que estábamos bajando hacían una ceremonia.
La catarata es muy fotogénica , no había mucha gente.

Para hacerte la foto y que salgas solo en la catarata, había una pequeña cola de 4 personas.
Así la foto sale mas chula, parece que no hay nadie mirando, pero debíamos ser unas 20 personas allí abajo.
se puede dar también un baño con cuidado, ya que hay una zona sin mucho pie y con rocas.
De regreso a Ubud, otra vez atasco.
Una horita para hacer los últimos 5km hasta el hotel, me empezaba a estar arrepintiendo de alojarme tantos días en Ubud.
Arreglados, nos fuimos a cenar a la Monkey Forest Street, pero antes había que reservar el traslado a Gili Air.
Al final no fuimos a comparar precios con ninguna agencia mas, directamente fuimos a la única que visitamos, ya que los precios que nos ofreció la primera vez, ya eran los que habitualmente la gente indicaba que se pagaban.
Tan solo iba con la intención de intentar sacar los 4 pasajes por 250000 rupias, viajando en el barco que costaba 300000.
Recordad que los adultos teníamos que pagar 300000 y las niñas 250000 por persona.
Cuando entramos, la chica que me había atendido el día anterior, no estaba.
Había otra chica, le enseñé el folleto que nos había dado su compañera y que por favor, nos dejara todo por 250000 por barba, que eramos una familia y tal.
Entonces la dependienta llamó por teléfono a alguien (su jefe/a o a la empresa del barco)
no entendíamos que decía, nos preguntó cuanto años tenía nuestra hija pequeña, contestamos que 5 años.
Ok, nos indica que la niña pequeña no paga nada
pero que la mayor tiene que pagar como un adulto 300000 rupias. Perfecto, aceptamos encantados, íbamos con la intención de sacar todo por 1000000 rupias y al final pagamos 900000 rupias, el trato nos salió mejor de lo esperado.
Dentro de 2 días vendrían a buscarnos a nuestro hotel a las 7:00 de la mañana.