Último día en Bali, más bien nos quedaban pocas horas en Bali.
A las 7:00 puntuales nos vinieron a buscar al hotel, fuimos los primeros, luego nos paramos a recoger 3 parejas más, en distintos hoteles.
Nos dirijamos al puerto de Padang Bai, para coger un barco que nos llevaría a Gili Air.
Bali en general nos encantó, aunque es muy turística, también es muy auténtica.
Su cultura y religión te sorprenden, ves un montón de escenas para ellos cotidianas, que a nosotros nos llamaron mucho la atención.
Nos quedaron muchas cosas en el tintero, que dan para hacer otro viaje tan solo en Bali.
Después de la experiencia, hay alguna cosa que cambiaría, lo que más, alojarse tantos días en Ubud (6 días) y tener esta ciudad como base para recorrer el resto de la isla.
Después de los súper atascos que sufrimos y al tener transporte propio, desde luego me alojaría en algún lugar alejado al menos 8 o 10 km de Ubud, también algún día me alojaría por la zona norte, para no perder tanto tiempo en la carretera.
Con las carreteras y el tráfico que tienen, los tiempos entre visitas no se cumplen según lo planeado.
Como mucho, haría 2 noches en Ubud, para conocer lo básico.
Eso si, recomiendo a todo el mundo que visite Bali.
Todo es precioso en general, esos campos de arroz te alegran la vista, sus templos, cataratas, esa vida rural que generación tras generación sigue igual sin apenas cambios, es lo que te atrae de Bali.
Esperemos que algún día podamos volver.
Antes de las 10:00 llegamos al puerto de Padang Bai.
Nos bajamos en un parking donde hay una cafetería, el barco no zarpa hasta las 10:30, nos dará tiempo ha hacer un café mientras esperamos.
A fuera hay una mesa con 2 chicas, que conprueban la lista de pasajeros.
Les entregamos el papel que nos había dado la agencia y ellas nos dan una pegatina para ponerte en la camiseta y las maletas, escritas con las palabras Gili Air.
Hora de subir al barco, a la derecha del muelle el barco que costaba 250000 rupias, a la izquierda el nuestro, a simple vista no hay mucha diferencia, en tamaño y aspecto.

Tan solo creo que en el nuestro, se podía salir al exterior e ir encima del techo del buque durante la travesía, en el otro barco creo que no.
En poco más de una hora llegamos a Gili Trawangan, el barco se posa con la proa sobre la arena y sus pasajeros bajan, después suben otros pasajeros que supongo regresarán a Bali o se bajarán en la próxima parada Gili Air.

Este era el barco que costaba 250000 rupias
Luego en 10 minutos llegamos a Gili Air, aquí hay un muelle, no se baja sobre la playa.
Según bajamos, de espaldas al mar, teniamos que ir hacia la derecha, hacia el este, ya que el puerto está al sur de la isla.
En unos 10 minutos a pie llegamos a nuestro hotel, el Salim Cottage.
Factor que creo importante tener en cuenta, cargados con las maletas, más el calor, llegamos al hotel sudando considerablemente.
Los que se alojen más lejos, tienen la opción de alquilar un bemo, que es un carrito tirado por un caballo, son los taxis de Gili Air, no sabemos los precios, ya que no usamos ninguno durante nuestra estancia.
El hotel está en la parte este de la isla, junto al camino que rodea toda la isla.
La recepción y las habitaciones en forma de cabaña están en la parte interior del recinto, no tienen vistas al mar, lo que si está en primera línea, es la zona del bar-restaurant, donde cada día desayunamos y por la noche tenían música en directo. El bar-Restaurant por las noches estaba abierto a cualquier cliente, aunque no se alojará en el hotel.

Hicimos el check in sobre las 12:00.
Aquí las cabañas también tenían nombre, nos tocó la cabaña Taurus, la más cercana a recepción, los nombres eran los diferentes signos del zodiaco.
También nos vinieron a traer un zumo o cocktail como detalle de bienvenida.

La habitación estaba muy bien, tal cual las fotos que vimos al reservarla por Internet.Las camas con doseles a modo de mosquitera, que a las niñas les encantó.

Encima de las camas, entraba una toalla para usarla en la playa.
También el baño estilo balines, semi abierto por el techo.

El hotel y la cabaña estaban muy bien, si tenemos en cuenta que nos costó 38 € noche, alojamiento y desayuno.
Aunque, si te fijabas un poco, como ya he dicho en otras etapas, se veían algunas cosas con falta de mantenimiento, pero por ese precio, para nosotros fue un chollo.