Primer día del año 2020.
Amaneció lloviendo.
En todo el viaje hasta ese día tan sólo había llovido un par de días a ratos, el día que había llovido más hasta ese momento, fue cuando sufrimos el atasco para ir a Uluwatu. Que al fin y al cabo nos había pillado dentro del coche.
Al final día 1 enero 2020, superó con creces al resto de días, nos llovió prácticamente todo el día.
Esta vez el desayuno nos lo tomamos en el Raja Bar, en la terraza nos hubiéramos mojado.
Nosotros estábamos frescos, nos habíamos ido a la cama justo después de año nuevo, en cambio los camareros tenían cara de no haber dormido mucho
Cuando hicimos el check out, las chicas de recepción les dieron un detalle a las niñas que no esperábamos para nada, nos encantó a todos, no os diré lo que es para que sea una sorpresa por si alguien va por allí, tan solo que lo tienen en su habitación y les trae muy buenos recuerdos.
Estaba lloviendo bastante, teníamos que ir a pie hasta el puerto, unos 10 minutos andando, nos pusimos el chubasquero y al cabo de un rato estábamos en la terminal.
Teníamos que coger el bote público hasta Lombok, costaba 12000 rupias y nuestra hija de 5 años no pagó.
No hay horario, sale cuando hay unos 40 pasajeros.
Cuando compramos los tickets teníamos los números 17, 18 y 19, eran las 09:15 de la mañana, mas o menos, en una media hora nos llamaron para subir, ya éramos suficientes para salir.
A parte de nosotros, creo que tan sólo había otros 6 turistas, el resto eran indonesios.
Lo que nadie había advertido por los foros o nosotros no lo vimos, es que en esta barcaza se tiene que subir y bajar a pie de playa, con lo que hay que subir descalzo o con escarpines ya que el agua te llega hasta los tobillos, tanto para subir, como luego bajar en Lombok.
Con la sorpresa de que teníamos que quitarnos las zapatillas deportivas que llevábamos puestas, fuimos de lo últimos en subir.
Se subía por la popa y el único sitio que quedó libre fueron los asientos de la proa, donde el techo de la embarcación no cubría del todo, nos mojamos bastante hasta llegar a Lombok
La idea, era que cuando llegásemos teníamos que buscar transporte hasta Kuta, al final dentro del mismo bote, ya solucionamos esta cuestión.
Un chico Indonesio nos preguntó que a dónde íbamos, le dijimos que ha Kuta, dijo que el tenía coche que por 300000 rupias nos llevaba, le contesté que 200000 y trato hecho, que si que no y al final quedamos que en 250000 rupias.
Cuando llegamos, fuimos los últimos en salir, se salía por la popa, el chico estaba en la arena esperando.
Fuimos detrás de él y nos llevó como a una oficina donde había gente, carteles con los precios del transporte hasta Kuta, el aeropuerto etc... Nos adjudicaron un chófer y salimos para Kuta, supongo que el chico se llevó su comisión por traernos hasta allí. El precio creo que más o menos era el correcto, por foros vi que más o menos se habían pagado estas cifras para llegar hasta Kuta.
En Gili Air vi multitud de agencias que ofrecían transporte al aeropuerto de Lombok o Kuta, costaba 100000 rupias por barba, como no negociamos allí, no sabemos si lo hubiéramos podido sacar por menos.
En total barco y coche nos costó 286000 rupias, creo que el precio fue muy correcto (18 € más o menos).
Preguntamos al taxista si en época de lluvias en Lombok llovía mucho, ya que las chicas catalanas que conocimos cuando fuimos a cenar con los Ibizencos, nos habían dicho que la semana que estuvieron en Lombok les llovió cada día.
Me dijo que si que solía llover bastante, pero que en Kuta no solía llover tanto.
Llegamos al hotel que teníamos reservado el Pura Rinjani Bungalows

Un hotel enfrente del paseo marítimo de la playa Kuta Mandalika.
Estábamos a unos 5 minutos a pie del pueblo de Kuta o zona de tiendas, restaurantes, agencias de excursiones etc...

El hotel también estuvo muy bien, bonito jardín, habitaciones limpias y desayuno a elegir, entre continental o asiático como en el resto de hoteles, menos los que tuvimos en Java.
Lo único malo que en la habitación tan solo había una cama de matrimonio.
Fuimos a recepción a comentarles, que habíamos puesto en la reserva que íbamos con 2 niñas, que habíamos reservado una habitación doble superior.
El jefe de recepción dijo que no podían hacer nada, que la habitación así estaba correcta, que para tener más camas tenía que ser una habitación familiar, que no tenía libres, así que nos quedamos con la que teníamos, una cama supletoria no cabía.
Los dos días que dormimos, lo hicimos de manera horizontal en vez de vertical, así estábamos más anchos, las niñas encantadas de que durmieramos todos juntos en la misma cama
Nos costó unos 36€ noche, alojamiento y desayuno.
Ya era mediodía y no paraba de llover.
Fuimos al comedor del hotel y pedimos algo para picar, con la esperanza de que parase.
Cuando nos dimos por vencidos, viendo como la lluvia aquella tarde no daría tregua, decidimos ir a dar una vuelta por la playa. Por suerte en recepción tenían unos paraguas para que lo utilizarán sus clientes, cogimos 2 y nos fuimos a investigar que podíamos hacer por la zona.

El paseo marítimo y la playa estaba lleno de gente local. Un momento que pareció que paraba de llover.
Era día 1 de enero y debía ser día de fiesta como en España, había un montón de familias que decidieron ir a pasar el día en la playa, aunque la playa en sí era bastante fea, los niños nadaban bajo la lluvia, mientras sus padres se resguardaban en una zona con mesas y bancos. Junto a esta zona había vendedores ambulantes de comidas varias.
Aunque allí todo eran familias y estaban hombres y mujeres mezclados en la misma mesa, vimos como llegaban varios camiones con la zona de carga de detrás descubierta, que llevaban gente a modo de autobús.
Lo único que (vimos varios) o solo transportaban mujeres y niños o solo transportaban hombres
Seguro que esta separación de sexos, también tiene que ver con su religión, en Lombok la mayoría son musulmanes.
Hacia el final de la playa, había una zona repleta de embarcaciones.
Nos llamó la atención ésta con el escudo del Bar¢a

Esta zona estaba bastante sucia y la playa acababa, así que volvimos por donde habíamos venido, encontrándonos otra estampa que nos hizo detener.
Un autobús encallado en el fango y varios voluntarios intentándolo sacar.

Era bastante curioso de ver como lo cocinaba.
En la catarata de Tegenungan en Bali también compramos una mazorca para cada niña, nos costaron 15000 rupias (1€)cada una, aquí en Kuta Mandalika nos costaron 5000 rupias (0,30€) cada una.
Aquí no había más turistas que nosotros.

Por la noche llegamos hasta el pueblo para cenar.
Los 4 comimos pizza.
Yo hasta ese día era el único de la familia que me había resistido a comer, algo que no fuera comida indonesa, pero esa noche, al entrar al restaurante y ver las pizzas que se comían la gente de las otras mesas, me apeteció tomarme una.
Mañana si la lluvia nos respetaba, alquilariamos 2 motos, para ir en busca de las playas más famosas del sur de Lombok.