Amaneció nublado.
Miramos con el móvil la previsión meteorológica y sobre las 14:00 daba agua.
Ya veríamos, iríamos sobre la marcha, no podíamos quedarnos todo el día en el hotel.
Después de desayunar, fuimos hasta Kuta pueblo, unos 5 o 10 minutos a pie, con la intención de alquilar 2 motos.
En cada moto iríamos un adulto y una niña.
Entramos en el primer sitio que nos ofreció confianza

Alquilamos 2 motos por 50000 rupias (3€) cada moto, teníamos tiempo a devolverla hasta las 18:00 horas.
También donde pillamos las motos, nos vendieron 1 botella de un litro de gasolina para cada moto, costó 10000 rupias (0.66€) cada botella.
No nos pidieron el carnet, hay que tener en cuenta que tampoco teníamos seguro.
En ningún momento tuvimos la sensación que la conducción fuera peligrosa, las carreteras prácticamente van vacías y la libertad que te da ir en moto no tiene precio.

Nuestra hija mayor iba en el asiento de atrás de la moto, la pequeña iba delante, justo sentada en punta la del asiento y se cogía de las manos al manillar.
De camino a las playas de Tan Jung Aan y Selong Belanak prácticamente no había nadie por la carretera.

Vimos paisajes increíbles y también búfalos de agua, tanto en medio de la carretera, como pastando por la hierba.
Se ven fácilmente por todas partes.

Con la moto vimos, como aún Lombok es muy rural y el turismo no ha llegado en forma de masas.
Nos gustó mucho, pasamos por varios poblados donde la gente nos saludaba sorprendidos cuando pasábamos con la moto.

Así como en Ubud, no recomendamos a ninguna familia que alquile moto, lo vimos muy peligroso, tener que conducir pendiente del tráfico y del gps.
Mejor que alquilen coche con conductor o sin conductor si tienen que llevar niños pequeños de paquete.
Aquí en Lombok, disfrutamos mucho, así como para ellas fue una gran aventura.