Vamos a ser un grupo muy reducido, apenas siete personas y el guía. Dos de Argentina, otra persona de España, un señor brasileño, una neozelandesa y una australiana. Pocos pero con explicaciones en dos idiomas. El guía, Alfredo, es joven pero parece que sabe lo suficiente y reparte bien los tiempos (algo no siempre fácil y más si tienes que explicar en español e inglés).
Vamos a hacer un tour en autobús, recorriendo varias zonas del país. Ya dije que las extensiones son enormes por lo que nos tocará hacer muchos kilómetros. Sinceramente, no me importa. Estoy acostumbrada a los viajes en autobús y desde la ventanilla puedes ir viendo el paisaje. A veces es cansado pero viajar lo es.
En el camino veremos a lo lejos el famoso volcán Popocatépetl. Hacemos una parada para hacer unas fotos desde la distancia.

Es el segundo volcán más alto de México, con una altitud máxima de 5500 metros sobre el nivel del mar, solo después del Citlaltépetl, de 5747 metros. Está unido al Iztaccíhuatl mediante un paso montañoso conocido como Paso de Cortés. Se ve nevado y es porque tiene glaciares perennes. Tiene una alta actividad y no es raro que entre en erupción. Su nombre significa en nahuált "montaña que humea".
El Iztaccíhualt es la tercera montaña más alta del país (5286 metros). Su nombre en nahualt es "mujer blanca". Acostumbra a verse nevada y parece una mujer dormida o muerta, tumbada.

Hay una preciosa leyenda sobre esos volcanes. En la mitología mexica, Iztaccíhuatl era una princesa que se enamoró de Popocatépetl, uno de los guerreros de su padre.
El padre envió al guerrero a una batalla a Oaxaca, prometiéndole entregarle a su hija si regresaba victorioso y con la cabeza de su enemigo en la lanza. Pero por error llegó un falso mensaje a aquel pueblo, dando la terrible noticia del fallecimiento de Popocatépetl.
La princesa quedó devastada y cayó en una intensa depresión que acabó por matarla.
Tiempo después el guerrero regresó con la cabeza de su rival sangrando en su lanza, por lo que recibió un festín por su victoria. Sin embargo, la fiesta acabó cuando supo de la muerte de la princesa. El guerrero, con el corazón roto, llevó el cuerpo de su amada a un monte y los dioses la convirtieron en volcán inactivo. Después, Popocatépetl tomó una antorcha y prometió que nada apagaría el fuego de la antorcha con la que velaba el cuerpo de su amada. Por esto, los dioses le entregaron la eternidad convirtiéndolo en volcán.
Ésta es solo una de las versiones. Hay un montón. Pero siempre la pareja vive un trágico final. Como Romeo y Julieta, como los Amantes de Teruel...
Seguimos camino hasta llegar a Santa María Tonantzintla. Tonantzintla es una localidad del municipio de San Andrés Cholula en el estado de Puebla. El pueblo de Santa María Tonantzintla se encuentra ubicado a aproximadamente 10 km al suroeste de la Ciudad de Puebla.
Significa en nahuált "Lugar junto a nuestra Señora Madre". En la cultura mexica Tonantzin era una diosa identificada con la Tierra, cuyo nombre significa literalmente "Nuestra Madre". A la llegada de los españoles se le añadió el nombre de "Santa María", en honor a la Virgen María.
Paramos allí para ver la iglesia. El templo principal de la localidad inició su construcción en el siglo XVI. Para finales del siglo XVII contaba ya con crucero, cúpula, sacristía y altar mayor, y fue precisamente por esas fechas que se iniciaron las labores decorativas con estuco.
El decorado del interior del templo corresponde al estilo barroco indígena o barroco novohispano, consistente de una exuberante decoración con motivos indígenas, tales como ángeles con penachos de plumas, con guirnaldas de flores, con atuendos de caballero águila y con rasgos indígenas, frutas y plantas. Todo esto muestra una mezcla entre el mundo prehispánico y el mundo cristiano. La verdad es que es llamativo pero algo tosco. Las figuras son un poco como si las hubiera hecho un niño.
La fachada principal tiene un color rojo-granate bastante llamativo. Contrastaba con la gran cantidad de flores cempasúchil que había en el camino de entrada. La flor cempasúchil es la más usada en las ofrendas que se realizan el Día de los Muertos. Se trata de una flor de color naranja y cuyo nombre procede de la lengua indígena náhuatl. El significado es “veinte flores” o “flor de los 400 pétalos” y el motivo es que se trata de una variedad repleta de pétalos. En la película Coco sale. Se dice que es el color naranja de esta flor la que guía a los muertos de regreso a la tierra de los vivos.

El interior de la iglesia es recargadísimo. Ni hay ni un centímetro sin decorar. Los monjes dieron libertad a los indígenas y estos quisieron representar en la cúpula de la capilla el cielo de Tláloc, el dios de la lluvia. Y cada carita que se ve, no es un ángel, sino un indígena que murió por un rayo o ahogado y reencarnó en este cielo. Además hay flores, frutas y plantas.

La cúpula es del año 1600. Todo lo demás fue agregado por la gente del pueblo a través de los años: cuatro retablos de madera cedro laminados en oro, imágenes de San Antonio de Padua, San Francisco de Asís, pinturas de frutos mexicanos: capulines, tejocotes, nanches, guayabas, zapotes, calabazas, cacao... Puede gustar más o menos pero sorprende.

Una de las tradiciones del pueblo es que las chicas cuyas peticiones se han cumplido se cortan el pelo y lo llevan como ofrenda en señal de agradecimiento. En el atrio se pueden ver las imágenes de los santos con pelo natural (esas ofrendas).
Apenas a unos 6 kilómetros está Cholula. Su nombre deriva del vocablo náhuatl Cholollan, que significa "agua que cae en el lugar de huida". Se trata de uno de los asentamientos más antiguos de México. La Gran Pirámide de Cholula o Tlachihualtépetl (del náhuatl "cerro hecho a mano") es el basamento piramidal más grande del mundo con 400 metros por lado. La apariencia actual de la gran pirámide es la de un cerro en cuya cima se encuentra una iglesia católica, dedicada a la Virgen de los Remedios, de 1594. Además hay otros restos arqueológicos.
