En todas las habitaciones los muebles eran exquisitos yo decidí subir la foto de un largo salón porque me llamó mucho la atención la iluminación y la de la cocina porque no podía creer la cantidad de “cacharros” que tenían para cocinar.


Me llamó mucho la atención la profusión de detalles en cada lugar, los cuadros, los adornos, las cerámicas, los tapizados, las paredes y, por ejemplo, estos techos únicos.


Una vez que dimos por terminada la visita al palacio, bajamos a la ciudad de Sintra. Tiene un mirador, si no recuerdo mal frente al ayuntamiento, desde se veía una vista muy bonita.

Lo poco que vimos de la ciudad de Sintra me pareció muy bonito, un centro con Ayuntamiento, mirador, avenidas, bares y restaurantes, Iglesia y unas callecitas de comercios típicos para el turismo. Al margen del Palacio da Pena, puedo decir que Sintra ciudad también me gustó mucho. Lamenté no haber dispuesto de más tiempo acá para conocer los otros lugares que no visitamos.
