Por la mañana al poco de amarrar el barco en Edfu y tras el preceptivo desayuno. Te llevan en calesa al Templo de Edfu, greco romano, en honor al Dios Virus. Un espectáculo ver cómo distribuyen a los turistas en unas calesas, propias de principios del siglo XX. Pobres caballos no están muy nutridos que digamos.
El interior del templo lleno de turistas de diversas nacionalidades

Tras la visita y vuelta al barco, este zarpó, había que llegar pronto a la Esclusa de Esna, situada a unos 55 kms. de Luxor. Allí los barcos que hacen Aswan-Luxor en fila van avanzando hasta salvar el desnivel del Nilo.

En ese momento aprovechamos para darnos un chapuzón en la piscina.
Ya anocheciendo, menudas puestas de sol, llegamos a Luxor.