Teníamos hasta ganas de llorar
No nos queríamos ir de esta isla!! Ni de esta casita!!
Estábamos la mar de agusto.
Así que aprovecharíamos nuestras ultimas horas a tope.
Dejamos la casa recogida y nuestras mochilas apunto para cerrarlas al volver de la playa, y nos fuimos a Piskadó beach.
No podíamos irnos de aquí sin volver a ver tortugas y a los simpáticos pelicanos
.Pero no todo podía ser bueno. Nada mas meternos en el agua me encuentro de morros con una enorme medusa, y otra, y otra, y otra más!!
Salí de allí que yo creo que casi corria por encima del agua.
Como el lagarto aquel que salía de cabecera en un programa allá por los 90 (esto me hace caer en la cuenta de que una ya tiene una edad...)
Pues nada. Me fui a mirar desde el pequeño muelle si estaba todo igual, y si. Estaba todo lleno de medusas.
Pero como recompensa, vimos a este par darse un buen festín, ya que las medusas son parte de su alimentación.
(Sorry, que se ve fatal, pero es una foto de un video con el móvil…)
Y como no nos podíamos bañar, decidimos ir a nuestra playa favorita.
Kleine Knip!!
Entendéis porque nos gusta tanto??
Para nuestra mala suerte, aquí también habían muchas medusas, así que nos dedicamos a tomar el sol y pasear por la orilla.
En esta playa (y en algunas más de la isla) hay varias mesas con bancos y sombrillas. Pues son totalmente gratuitos.
No tienen nada que ver con las tumbonas y sombrillas de pago que hay en la mayoría de playas…
Y aunque no queríamos, nos tuvimos que ir a casita. El dueño nos dejaba marchar a las 13h, y antes teníamos que ducharnos, así que no podíamos relajarnos mucho.
Nuestro vuelo a Bogotá no salía hasta las 18:20h, así que aún quedaba tiempo.
Como ya había dicho antes, el calor era insoportable, por lo que fuimos a buscar donde comer, a ser posible con aire acondicionado.
Para ello elegimos el centro comercial SAMBIL, donde hay una zona de restauración con bastantes sitios donde elegir. Y a pesar de lo cara que es la isla, aquí estaba bastante bien de precio.
Estuvimos haciendo tiempo por allí, luego fuimos a llenar el depósito del coche y para el aeropuerto.
Tocaba volver. Tocaba despedirse de esta isla
Una isla que un año antes no sabía ni que existía, y de la que volvíamos totalmente enamorados.
Sobre todo Enric, que casi un año después sigue poniéndome la cabeza loca con volver
Un poco más morenitos y relajados, muy relajados, volvíamos a Bogotá.
Aterrizamos en el aeropuerto El Dorado sobre las 19:30h.
Volvimos a pasar por aduanas, donde volvieron a pedirnos certificado de vacunación covid y certificado de entrada al país, un taxi y a nuestro hotel.
Llegamos ya cerca las 21 horas a el hotel BS ROSALES, pedimos algo rápido para cenar allí mismo y a dormir, que al día siguiente tocaba la vuelta a casa.
Unas foticos de la habitación.
Recomendamos este hotel al 100%
GASTOS DIARIOS:
Exceso Kwh: 23,40 €
Combustible: 46 €
Varios: 24,80 €
Comida y cena: 27,50 €
Taxi: 6,50€
TOTAL GASTOS: 128,20 €








