Apenas mis nuevos amigos me dejaron en un lugar donde pasaba un colectivo que iba a Las Grutas, no tuve que esperar mucho tiempo y con poco dinero y algunos compañeros de ruta estaba otra vez en el camino.
Cuando llegué me encantó su paisaje costero, sus playas con acantilados, grutas que me contaron aparecen y desaparecen con la marea Un ocasional joven que estaba sentado al lado mío me contó que es reconocida esta playa por tener las aguas más cálidas y transparentes de Argentina. Por supuesto me bañaré aunque el tiempo no sea tan caluroso.

Las Grutas es el balneario más famoso de Río Negro. Está sobre la Bahía de San Antonio, donde también se encuentran San Antonio Oeste y San Antonio Este. Se puede visitar todo el año pero para disfrutar de la playa y del sol la mejor época es de noviembre a marzo.
Su nombre se debe a las grutas o cuevas socavadas por el mar en los acantilados.

Para acceder a las playas, debido a los acantilados hay que descender por unas escaleras o rampas, denominadas bajadas. Conté las bajadas y son nueve, algunas tienen nombre y las del centro tienen números del cero al siete.
Hay paradores en las bajadas pero como es temporada baja algunas estaban cerradas y allí se puede comprar comida y bebida.
Las famosas grutas están entre la bajada uno y cero. Las bajadas 1 y 2 son las más concurridas ya que son las mejores para meterse al agua al no tener piedras cuando baja la marea. La bajada 3 es la única que cuenta con rampa para embarcaciones. Desde allí salen las excursiones en gomones o las clásicas bananas y es dónde se practican deportes acuáticos como kayak, buceo padlesurf, entre otros. Las bajadas cuatro y cinco son ocupadas por jóvenes.

Me puse a conversar en la playa con una señora que en una reposera tomaba el tibio sol de la mañana y tomaba mate.
Compartimos unos mates muy ricos y yo colaboré con un pequeño paquete de galletitas dulces que entre los dos consumimos charlando animadamente.
No era una turista sino una residente de Las Grutas, se había jubilado de docente y con su esposo, ya fallecido, habían construido hace bastantes años una casa cerquita de la playa.
Los hijos crecidos habían partido del “nido familiar” y ella escribía sobre temas educativos y descansaba en la costa patagónica,
Me contó que un lugar cercano que merece ser visitado es Salinas El Gualicho, el cual se encuentra a unos 50 kilómetros. Según cuentan los que conocen el lugar combina paisajes alucinantes, leyendas y misterios. El nombre Gualicho se refiere al Dios Ulungasum de los tehuelches que tiene rasgos irritables y que sólo con ofrendas se lo puede atenuar y que tan sólo con ofrendas se lo puede calmar y según las creencias indígenas, este Dios habita en una parte de ese enorme salar. El lugar también se destaca por estar sobre una de las mayores depresiones del planeta con 72 metros bajo el nivel del mar.
Según mi nueva amiga, les cuento que se llama Mercedes, en la temporada hay música y actividades deportivas y por las noches hay fiestas sobre la playa. Las bajadas seis y siete son ideales para los que buscan alejarse del bullicio y pasar una tarde tranquila.
Como me gusta caminar hice lindas caminatas a la mañana temprano. Pasé por playas desiertas y rocosas, altos acantilados con loros charlatanes y playas alejadas con dunas de arena.

Al no tener movilidad no fui pero hay varias playas solitarias imperdibles en la zona del golfo San Matías, como Punta Perdices a 73 km de las Grutas, con aguas transparentes y arenas blancas. El mar ingresa tierra adentro cientos de metros y genera una bahía de aguas cristalinas y calmas sobre conchillas. El lugar, antiguo paraíso escondido es, hoy, un lugar muy visitado. No hay sombra y muchos lo llaman “el Caribe patagónico.
En un colectivo que tenía horarios acotados y tuve que esperar bastante para volver al camping donde estaba, el balneario Las Conchillas me encantó por la cantidad de caracoles que cubren la arena y le dan un color blanco.

Las Grutas es uno de los mejores lugares para bucear en Argentina y la razón está en la transparencia del agua.
El Parque Subacuático formado con arrecifes artificiales tras el hundimiento de cuatro embarcaciones es imperdible. Hay zonas para bautismos submarinos y otras más profundas para buzos con experiencia.
También observé que partían embarcaciones para observar la fauna como lobos marinos, delfines y entre agosto y octubre, ballenas.
Piedras Coloradas, es un lugar muy tranquilo de amplias playas y unas rocas de un extraño color rojizo.
Acá llegué caminando desde la playa del centro por la costa; me animé porque eran un poco más de cuatro kilómetros hacia el sur.
No fui pero unas chicas que también andaban por allí me contaron que cerca están las playas llamadas El Nido del Pingüino y la Bahía que es más amplia y muy pintoresca.

Si tenés movilidad podés ir también a El Buque a ocho kilómetros al sur de Las Grutas, un lugar muy solitario con inmensas playas. Su nombre se debe a una formación rocosa que emerge durante la bajamar y que se parece a una embarcación. No hay paradores ni kioscos así que si vas a pasar el día tenés que llevar todo lo necesario.
Las mareas tienen influencia sobre las playas de este lugar. En las bajadas principales cuando hay pleamar el agua suele llegar hasta el acantilado, dejando sin playa, pero si te alejás podés encontrar playas en las que hay arena todo el día.
Aparte de las playas, el centro es el lugar donde camina la gente.
Hay comercios, plaza de artesanos y espectáculos callejeros en el verano. Hay un casino muy concurrido y la gastronomía es muy variada y para todos los gustos y bolsillos.
Mañana seguiré mi viaje por la costa atlántica patagónica que cada día me gusta más.