El Wat Pho es uno de los templos más importantes y visitados de Bangkok, además del más antiguo y grande. Tiene su origen en un templo del siglo XVI, reconstruido y ampliado por Rama I. En 1832 Rama III edificó la capilla del Buda yacente. El templo se convirtió en un centro de educación pública. Hoy alberga el Instituto del masaje. Está a pocos metros del Palacio Real.
El origen del Wat Pho se remonta al año 1656 cuando se construyó un templo llamado Wat Podharam durante el período de Ayutthaya. En 1783, y bajo el reinado de Rama I, se celebró una ceremonia de juramento en este templo mientras se construía el Gran Palacio. En ese momento se clasificó como monasterio Real.
El año 1834 terminó una restauración que había durado 16 años. En ella se amplió el recinto, incluyendo el Pabellón del Buda Reclinado y el jardín de Misakawan y restauraron la biblioteca, la Sala Kanprian y el Estanque de Cocodrilos.
Rama III lo renombró «Wat Phra Chetuphon Vimolmangklavas» y Rama IV lo bautizó con el nombre de «Wat Para Chetuphon Vimolmangklaram». Su nombre oficial es Wat Phra Chetuphon Vimolmangklaram Rajwaramahaviharn.
El bot guarda la imagen de bronce de Buda meditando, rescatada de Ayuthaya. La figura es tan imponente que parece que casi ni cabe en el edificio que la alberga.

La imagen, cubierta de pan de oro, tiene 15 metros de alto y 46 metros de largo. Aunque parezca de oro, es de ladrillo y yeso. Es la estatua de un Buda reclinado más grande de Tailandia. Muestra a Buda acostado de lado con la mano apoyando su cabeza (posición reclinada). Es una representación de Buda justo antes de morir, acostado de lado, con una expresión tranquila, casi contento. Es tan grande y hay tan poco espacio que cuesta conseguir una foto completa. Para haceros una idea de su enorme tamaño, sus pies miden tres metros de alto. Están decorados con nácar negro. El rostro, desde la línea del cabello hasta la barbilla, mide 5 metros de largo y 2,50 metros de ancho.
La creencia en los 108 símbolos auspiciosos escritos en sus pies proviene de las antiguas escrituras de Sri Lanka, que indican que los brahmanes los vieron en las plantas de los pies del príncipe Siddhartha cinco días después de su nacimiento. Sin embargo, no se crearon huellas de ese tipo en Sri Lanka. Llegaron más tarde a Birmania. Se decía que los 108 símbolos auspiciosos se desarrollaron a partir de los Ocho Símbolos Auspiciosos. Se agrupan de la siguiente manera:
1. Símbolos de fortuna y prosperidad, como una jarra de agua, un par de peces, una sawastika, un ramo de gemas y un loto.
2. Atributos de la grandeza de un rey o de un emperador, como el trono, la parafernalia, las pertenencias reales.
3. Partes de la cosmología religiosa como el universo, el océano, los cuatro continentes, el monte Sumeru, las siete montañas circundantes y el bosque celestial.

Por cierto, debes quitarte los zapatos para entrar y ponerlos en una bolsa que te facilitan a la entrada.
Hay monedas de poco valor para comprar. Los creyentes las depositan en los 108 cuencos dispuestos junto a la pared. Es un modo de tener buena suerte (y de paso ayudar a sufragar los gastos).
Los murales ubicados en la pared interior ilustran los cuentos de Etadagga, relacionados con los discípulos más distinguidos, 10 Upasaka (devotos laicos varones) y Upasika (devotas laicas mujeres).
Los murales ubicados sobre las puertas y ventanas, ilustran la historia de Mahavong, que es la historia del budismo y del rey cingalés en Ceilán (Sri Lanka).
Los murales situados en Kho Song (la viga secundaria colocada debajo de la viga principal del techo), ilustran el cielo en Tavatimsa (nombre de la segunda morada celestial, de la que Sakka es el rey) y la batalla entre Thevada (seres celestiales) y Asura (demonios).
Actualmente el complejo tiene más de 1.000 imágenes de Buda, ya que muchas fueron rescatadas de las ruinas de Ayutthaya y Sukhotai. También hay 100 placas hechas con piedras recuperadas de un templo de Ayutthaya.

Hay un árbol en el patio llamado árbol Bodhi, de la especie bajo la que estaba sentado Buda cuando alcanzó el Nirvana.

Hay más de 100 chedis (también conocidos como estupas) de distintos tamaños; un bot o santuario central; y una serie de viharas , pabellones y jardines, así como un pequeño museo. Me llamaron la atención unas estatuas que muestran técnicas de masaje Thai, sobre todo la de una figura sobre la espalda de otra. El recinto cuenta con cinco ‘vihan’ o salones de actos y un ubosot central que guarda la imagen principal de Buda, llamada Phra Tang Pha Thip. Está elaborada en el estilo artístico de Ayutthaya y su postura es la de la meditación. En el templo había un monje recibiendo ofrendas de un grupo.

Ah, y te dejan tocar el gong tres veces para tener buena suerte.
El precio de la entrada es de 300 THB/PAX.