Construido en solo 17 días durante la primavera de 1943, el puente Tham Krasae es el puente ferroviario más largo de Tailandia y uno de los más famosos. Forma parte del llamado Death Railway. Durante la Segunda Guerra Mundial, los ocupantes japoneses utilizaron prisioneros de guerra como trabajadores para construir una línea de ferrocarril de Myanmar a Tailandia para ayudar a mantener abastecidas a sus tropas. Las condiciones de trabajo eran terribles. Más de 12.000 prisioneros de guerra aliados perdieron la vida trabajando en esa obra (algunas fuentes dicen que fueron 16.000).

En la actualidad, los trenes que viajan a lo largo del ferrocarril paran en Tham Krasae, Se puede fotografiar el puente de caballetes mientras cruza el río Khwae Noi.

Se cree que la cercana cueva de Krasae sirvió como campamento y hospital de campaña para los soldados japoneses. La cueva ahora tiene una gran imagen de Buda en la cámara principal y una pequeña estatua del rey Rama V en la parte trasera.La guía lo que nos dice es que la cueva sirvió de refugio a soldados huidos de los japoneses y a los que los tailandeses de la zona ayudaban. Para que los japoneses no fueran hasta allí les decían que en la cueva vivían dos serpientes gigantes y asesinas.

Yo no me atrevo a cruzar por los raíles (están resbaladizos por la lluvia y muy altos- malo para mi vértigo) y me quedo encima de los tablones que, curiosamente, fueron los que instalaron los pobre prisioneros. Aprovecho para hablar con la guía un rato. Me comenta la película de Nicole Kidman y Colin Firth llamada Un largo viaje. Os dejo la sinopsis que ponen en la web de Filmaffinity:
"Eric Lomax (Colin Firth) es un oficial del Ejército Británico fascinado desde su infancia por los ferrocarriles. Durante la Segunda Guerra Mundial fue capturado por los japoneses en la campaña de Singapur (1942) y enviado a un campo de trabajo en la línea férrea entre Birmania y Tailandia. Allí, consiguió sobrevivir a pesar de las terribles condiciones de vida y de las torturas que sufrió. Muchos años después, instalado en el norte de Inglaterra con su esposa (Nicole Kidman), sigue dedicándose a su pasión por los trenes; pero entonces averigua que el soldado japonés que tanto lo maltrató sigue vivo. Historia basada en hechos reales."
La guía nos cuenta también que hace poco fue testigo de cómo un turista neozelandés cayó del tren en ese punto al hacerse un selfie.
Al lado hay puestos de venta, algunos de ropa, a buen precio. Aprovechamos para comprar unos conjuntos para el niño (dos con camiseta y pantalón corto por seis euros los dos). En un restaurante hay WC limpios por 5 THB.
Por los alrededores hay muchísimos perros abandonados y por la carretera vemos monos sentados en los cables de la luz.