Después de 4 días y 5 noches nos vamos de Ubud. Hoy tenemos conductor. Nos recogen a las 10.00 am.
La idea es llegar a Sidemen con stopover en el Templo Madre Besakih. La entrada al templo es más cara de lo habitual y te incluye sarong y guía. Pagamos la entrada y renunciamos al guia. Innecesario porque en inglés no vamos a entender nada.

Este bonito complejo situado en las laderas del monte Agung (el principal volcán de Bali) es en realidad un conjunto de 23 templos separados pero relacionados. Es el complejo más grande, más importante y sagrado del hinduismo balinés.

Aquí te puedes echar el día perfectamente si empiezas a subir para arriba. Al primer templo, el más importante te suben en un carrito y luego ya tú decides que haces.
Contra más subes, menos gente.


Había un montón de celebraciones y cientos de balineses subían con sus ofrendas en la cabeza. Fue bonito verlo todo en su conjunto. Cada vez nos engancha más la cultura balinesa. Nos encantan esas cestitas cuadradas tejidas con hojas de plátano y llenas de flores que dejan por todas partes como ofrenda diaria. Ellos la llaman canang sari y tienen un significado muy bonito. Los balineses creen que el cosmos se divide en 3 niveles:
El cielo,donde viven sus Dioses
El mundo, donde habitan los hombres
Y el infierno, donde viven los demonios
El canang sari es una oración que pretende mantener el equilibrio entre el bien y el mal, honrando a los Dioses, pero también honrando a los demonios en el infierno para que se queden allí y no entren en el mundo.
Hace no muchos años, en 1963, unas violentas erupciones del volcán Agung causaron miles de muertes y destrucción. Los flujos de lava arrasaron con todo a su alrededor pero sin embargo pasaron a pocos metros del complejo. Los balineses consideran que esto fue un milagro y una demostración de poder de sus Dioses.
Nos gustó mucho Besakih. Es un templo que no nos perderíamos en una visita a Bali.
Concluida la visita a no se cuantos templos...paramos de subir cuando para seguir teníamos que entrar ya por el bosque....deshicimos el camino cuesta abajo y nos quedamos a comer por ahí.
Llegamos a Sidemen alrededor de las 16.00h.
Cuando Jordi entró al hotel se quedó estupefacto. Yo sabía que era muy bonito pero in situ superó todas mis expectativas.
Si os lo podéis permitir super recomendable pasar al menos una noche. Es un paraíso.
Samanvaya Resort. Es un adults only. Creo que pocas veces en mi vida había estado tan relajada en ningún sitio. Unas villas preciosas, con vistas increíbles al verde valle, con camas balinesas, piscinas infinitas, jacuzzis calientes, un buen restaurante...ahí estaban tranquilos hasta los pájaros porque piaban diferente...como en cámara lenta.
