Nos levantamos sin prisa alguna, nuestra única preocupación es no llegar tarde al desayuno que termina a las 10:30. Bajamos a la planta baja y nos sentamos a desayunar, el desayuno es muy completo, hay de todo, frutas, cereales, mueslis, quesos, embutidos, yogures, bollos, panecillos, mermeladas, compotas, miel, huevos fritos, bacon, salchichas, salmón ahumado, pescados fritos, zumos y cafes y de todo, todo, todito.
Desde el pasillo de las habitaciones vemos la pista del aeropuerto.
Después de desayunar ellas vuelven a la habitación y nosotros nos vamos a devolver el coche. El parking en donde debemos de devolver el coche está a escasos 200 metros del hotel, seguimos las indicaciones y enseguida vemos la entrada para "rental cars", localizamos donde están los de nuestra compañía (Hertz) y vemos que allí mismo hay una oficina. Aparcamos en un hueco libre y entregamos las llaves al empleado que nos dice que no tenemos que hacer nada mas. A los pocos días recibiremos una factura de liquidación (lo que restaba por pagar + peajes, ferrys, garages, etc). Increiblemente fácil y rápido, en 5 minutos estamos de vuelta en la habitación.
Toca preparar el equipaje y salir hacia la terminal. Antes de las 12 salimos y en menos de 5 minutos estamos facturando el equipaje. Y decimos facturando literalmente porque facturamos nosotros. Antes del control de seguridad están las cintas pero no hay mostrador sino unas máquinas en donde poniendo el localizador del vuelo sacas las etiquetas para pegar en las maletas. En las cinta colocas la maleta y escaneas la etiqueta, compruebas la pantalla y aceptas. Entonces las cinta se mueve y ves desaparecer la maleta, ya está facturada. Recomiendo esperar a ver la maleta traspasar la cortina. Una chica hizo el proceso pero no esperó, se fue a pasar el control, el proceso dió error, y su maleta se quedo allí hasta que un operario la vió y se la llevó a la policia.
Pasamos el control de seguridad y buscamos nuestra puerta de embarque. Toca esperar hasta el embarque. Lo hacemos a la hora prevista y llegamos a Amsterdam sin retraso, el vuelo incluye un tentempié, un sandwich que no está nada mal y un zumo, agua, refresco.
por lo que no tocamos los bocatas que tenemos preparados en una mochila.Toca esperar esas mas de cuatro horas y matamos el tiempo como podemos. Entre otras "diversiones" vemos como la policía se lleva detenido a un paisano español que se excedió (remató de cabeza el cristal del puesto de reclamaciones de la aerolínea) en la protesta ante la falta de soluciones que le dan por un retraso en los vuelos.
También nuestro vuelo sufre un retraso y acabamos despegando a las 9:30 p.m.
A las 11:45 p.m., por fin, tocamos tierra en Bilbao. Sólo queda recoger el coche y salir para nuestro apartamento en Hoznayo, cerca de Santander.
Tenemos un problema y la barrera no se abre automáticamente al leer la matrícula, llamamos al teléfono que aparece en las cabinas de pago (no tenemos ticket) y nos solucionan el tema.
A la una y veinte a.m del domingo 13 de Julio entramos por la puerta de los Apartamentos Spa Villa Pasiega después de hacer el check in en la recepción del hotel (153,00 € a través de Booking) y nos dejamos caer rendidos sobre la cama.








