Pasamos el día entero por Geiranger y alrededores y nos quedamos en la misma cabaña. Fue un día con buen tiempo y soleado, que aprovechamos para hacer varias rutas. Pero antes de salir, unas fotos desde nuestra cabaña, que tenía vistazas:
Fuimos en coche a la Granja Westeras (parking 100 NOK), desde donde hicimos dos rutas.
Primero fuimos a la cascada Storsaeterfossen, muy bonita, con buena panorámica desde arriba y también se puede ver desde detrás.
Después fuimos al mirador de Losta. La ruta es corta pero durilla y lo cierto es que no encontramos un mirador como tal (igual es que no lo vimos), sino que son vistas muy chulas que se van teniendo sobre el fiordo.
Cuando terminamos de comer con vistas al fiordo, volvimos al coche para subir por la empinada carretera de las águilas para ir al mirador Ørnesvingen, que nos pareció espectacular. Si se camina un poco desde el mirador grande hay otros dos pequeños miradores donde disfrutar de las vistas sin tanta gente. Ese día había crucero en Geiranger y se notaba en la gran cantidad de autobuses y gente que bajaba de ellos.
Desde allí condujimos dirección Eidsdal, parando en Eidsvatnet, hasta Gjerdeneset, un parking mirador junto al lago Kilstivatnet. Desde allí salen varias rutas. Nosotros nos conformamos con una sencilla que bordea el lago Kilstivatnet hasta una granja, porque ya se nos echó el tiempo encima, pero llevábamos anotada otra.
Para acabar el día, nos tomamos unas cervezas desde nuestra terraza viendo pasar cruceros, mientras el sol se escondía en las montañas.