Como comenté con anterioridad el Valiant Lady ha atracado en el Muelle Pierre Fournel y eso nos deja prácticamente al lado del casco urbano de Toulon. Cuando estuvimos programando qué ver en esta ciudad ya le comenté a mi acompañante que tenía poca chicha a la hora de ver cosas, habida cuenta de mi experiencia anterior y que podríamos compaginar cultura y relax. En honor a la verdad, Toulon, en una primera visita, tiene un arte urbano lo bastante destacable como para rellenar un paseo en una escala de crucero pero no tiene nada destacable. Valoramos subir en el teleférico del Monte Pharon pero también lo descartamos por lo que la visita quedó configurada tal que así:
. Visita cultural al Museo Nacional de la Marina.
. Rato de arena y mar en las Playas de Mourillon.
. Regreso a la zona de atraque y realización de compras para traer de vuelta a casa.
. Volver al barco a recogerse y reponer fuerzas hasta dejar puerto.
Para cubrir incidencias de aguas mayores y menores que pudieran sobrevenir hay las siguientes opciones en cuanto a baños públicos:
- 303, Quai Cronstadt.
- 12, Square Etienne Pelabon.
- 621, Littoral Frédéric Mistral.
- En la playa de Lido.
- En el Museo de la Marina
- En el Centro Comercial Mayol
Nada más bajar del barco rodeamos el paseo marítimo con los yates y barcos de pesca dejando el crucero detrás y a la izquierda y tras un paseo de 15 minutos por el muelle Cronstadt llegamos al Museo Nacional de la Marina en la Plaza Monsenergue junto al muelle Norfolk.

El Musée National de la Marine es un museo dedicado a la marina francesa. Fue creado en 1814 durante el reinado del emperador Napoleón, al final del Primer Imperio puesto que Tolón era, de hecho, el puerto de la marina francesa y el mayor puerto de guerra del Mediterráneo en aquella época. Este museo recorre la historia del arsenal y la vida marítima de Toulon desde el siglo XVIII hasta nuestros días y recoge modelos de barcos, pinturas, maquetas, esculturas o instrumentos utilizados por los navegantes. Su horario es de 10:00 a 18:00 y el precio de la entrada general es de 9 euros con suplemento de audioguía de 2 euros. Para los desempleados de la Unión Europea es gratis previa presentación de demanda de empleo y documento de identidad y para los cruceristas, enseñando la tarjeta de embarque, el precio se reduce a 7 euros. Más información en www.musee-marine.fr/ ...oulon.html.
Accedemos al museo, adquirimos las entradas a los precios indicados (en el caso de la tarifa crucerística el propio taquillero te lo dice y en el caso de la gratuidad por desempleo es mencionarlo, enseñar los papeles y aplicarlo), nos solicitan que dejemos en consigna las mochilas y nos advierten que no hay aire acondicionado aunque sí ventiladores. El museo consta de dos pisos y allí se muestran maquetas de barcos de todo tipo de tamaño, mascarones de proa, pinturas, uniformes, réplicas de armamento o material audiovisual.

Lo que no hay es calabozo, mira tú por donde.
Se supone que este museo es el equivalente al Museo Naval de Madrid pero, sinceramente, no le llega a la suela de los zapatos ni en tamaño ni en contenido, bien es cierto que el acervo marítimo español es superior con mucho al francés y eso se nota. Por ejemplo, de Trafalgar ni palabra y entiendo que será por evitar dar muchas explicaciones al respecto de la conducta irresponsable del Almirante francés Villeneuve que llevó a la derrota a la escuadra franco-española frente los buques del inglés Nelson.
Volviendo al relato, lo que sí tratan en el museo, aunque no con la profusión que hubiera deseado, son los dos hitos por los que Toulon es conocida: el sitio de Toulon y el hundimiento de la flota gala en los inicios de la segunda guerra mundial. De ambos sucesos daré a continuación algunas pinceladas para no resultarte cansino, estimado lector, que te encuentras leyendo estas líneas.
El sitio de Toulon - 1793
Cuando estalló la Revolución Francesa, Francia no abrazó la causa de la libertad en todo su territorio. Una de estas plazas rebeldes era Tolón, a la sazón la principal base naval francesa en el Mediterráneo. De mayoría monárquica, la ciudad se levantó en armas a principios de junio de 1793 y pidió ayuda a los enemigos de la naciente República francesa. Entonces Gran Bretaña y España enviaron sus respectivas flotas a Tolón con la finalidad de derrotar a la Convención y restaurar la monarquía en Francia. Los españoles e ingleses, mandados por, entre otros, el jefe de escuadra Federico Gravina (sí, el oficial español que participó y murió tras la batalla de Trafalgar esta vez con los franceses como aliados) y el general británico Charles O´Hara, defendieron la plaza contra las fuerzas republicanas, pero tuvieron que ceder ante el empuje del ejército comandado por el pujante Napoleón Bonaparte quien, gracias a sus tácticas nuevas utilizando la artillería, logró vencer la resistencia de la coalición proborbónica. Por su desempeño en esta acción, la Convención otorgó a Napoleón el grado de general de brigada habiendo empezado la campaña como teniente de artillería y con el sitio de Tolón terminaron las rebeliones realistas en el sur de Francia.
Como anécdota cabe destacar que el tal general O´Hara tiene el dudoso honor de haberse rendido consecutivamente a dos ases militares de la época. Ante George Washington al final del Sitio de Yorktown, última batalla de la Guerra de Independencia de Estados Unidos y ante Napoleón Bonaparte en el sitio de Toulon.

" Operación Lila " - El hundimiento de la flota Francesa de Toulon - 27 de noviembre de 1942.
Tras la ocupación alemana de Francia al inicio de la Segunda Guerra Mundial, el Alto Mando alemán decidió activar la Unternehmen Lila, una operación destinada a ocupar la base naval de Toulon y apoderarse de la considerable flota francesa allí anclada antes de que ésta se uniera a los aliados. Para evitar que cayera en manos nazis el almirante Jean de Laborde ordenó el hundimiento de la flota. A pesar de los intentos alemanes por impedir el autosabotaje, 77 buques fueron destruidos, incluidos 3 acorazados, 7 cruceros, 15 destructores y 13 torpederos, una de las mayores operaciones de autodestrucción naval de la historia moderna. Las autoridades alemanas emprendieron trabajos de salvamento, pero ningún buque de gran tonelaje volvió a prestar servicio durante la guerra.
Como datos anecdóticos de este suceso se cuenta que los oficiales franceses retrasaron a los alemanes con café y largas conversaciones y que en muchos barcos prestos a autohundirse se improvisaron marchas militares tras las cuales los músicos se arrojaron al agua.

La visita al museo concluye con el examen detallado por mi parte de una maqueta gigante del portaaviones nuclear Charles de Gaulle, enseña de la Marina Francesa actual. Se da la circunstancia de que la semana pasada el portaaviones estuvo atracado en la base de Toulon y tenía yo la secreta esperanza de poderlo visualizar cuando el Valiant Lady se acercara a puerto pero debe ser que ya concluyó su estancia y me quedé sin verlo. Una pena porque uno no ve un portaaviones de cerca así como así.
Como colofón comentar que la visita al museo es para amantes del tema naval por lo que si el tema no interesa demasiado reconozco que es evitable. A mí, que me gustan estos intringulis, me dejó algo frío dentro de que tampoco me disgustó por lo que me puedo imaginar a quien no le atraiga demasiado.
Finalizada la visita al museo toca seguir los sabios consejos de Righeira.
Aprovechamos los baños del museo para ponernos el bañador que llevamos en la mochila y nos disponemos a acercarnos a las Playas de Mourillon que son una sucesión de cinco calas orientadas al sur, con zonas verdes, parques infantiles y aparcamientos gratuitos. Las playas son: Lido, Mistral, Source, Tabarly y Pins y será a la de Lido a la que iremos por ser la que está más próxima y tener bandera azul.
Para ir a la playa de Lido desde el Museo de la Marina lo más práctico es coger un autobús. Al lado del museo está la parada de Préfecture Maritime y las opciones son las siguientes:
- Bus 23 – La parada al lado de la playa, a 2 minutos, es Ste Hélène y el trayecto son 10 minutos.
- Bus 40 – La parada al lado de la playa, a 10 minutos, es Circaëte y el trayecto son 10 minutos.
- Bus 6 – La parada al lado de la playa, 10 minutos, es Circaëte y el trayecto son 10 minutos.
El billete cuesta 1,40 euros (julio de 2026) y se puede pagar en efectivo al conductor. Una vez se tiene el billete hay que validarlo en una máquina junto a éste. Más información en www.reseaumistral.com.
Llegamos a la parada y en unos minutos tiene prevista su llegada el bus n.º 6. Nos ponemos dentro de la marquesina para evitar el intenso solazo que nos acompaña y aguardamos su venida.

Llega el autobús, pagamos y validamos billete y en los diez minutos previstos el mismo llega a la parada de Circaete donde descendemos y callejeamos hasta llegar a la entrada de las playas de Mourillon. De camino paseando por la acera una señora pasa al lado nuestro y al oirnos hablar en español se para, levanta los brazos y nos grita “¡Espagne, champions!”. Secundamos la moción y le damos las gracias. Los ecos de la victoria de ayer aún continúan….

A lo tonto es mediodía y un chapuzón nos va a venir bien para refrescarnos antes de volver al barco por lo que procedemos.
De lo que acaeció a continuación se relatará en la siguiente y descansada etapa.