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Para nuestro último día completo en Terranova habíamos planificado varias actividades, así que nos levantamos prontito y en cuanto nos aseamos, desayunamos en la habitación y nos pusimos en marcha.
El día amaneció nublado, tal y como habían anunciado las previsiones meteorológicas que habíamos consultado días atrás. Sin embargo, a medida que nos acercábamos al primer destino de la jornada, las nubes fueron desapareciendo hasta dar paso a un cielo completamente despejado.
El día amaneció nublado, tal y como habían anunciado las previsiones meteorológicas que habíamos consultado días atrás. Sin embargo, a medida que nos acercábamos al primer destino de la jornada, las nubes fueron desapareciendo hasta dar paso a un cielo completamente despejado.

De camino a nuestro primer destino del día, hicimos una parada breve para fotografiar The Overfalls, un pequeño salto de agua que se encuentra en Conception Harbour a 70 km de St. John’s.
A la cascada se accede desde un parking gratuito que hay a apenas 200 m. Junto a la cascada vimos que había una zona de esparcimiento con mesas y bancos, aunque no pudimos disfrutar de ellas porque, según estábamos sacando las fotos de la cascada, aparecieron las temidas black flies, las molestas moscas negras que aparecen en Terranova cerca de ríos, cascadas y zonas húmedas durante los meses de verano.
A la cascada se accede desde un parking gratuito que hay a apenas 200 m. Junto a la cascada vimos que había una zona de esparcimiento con mesas y bancos, aunque no pudimos disfrutar de ellas porque, según estábamos sacando las fotos de la cascada, aparecieron las temidas black flies, las molestas moscas negras que aparecen en Terranova cerca de ríos, cascadas y zonas húmedas durante los meses de verano.

A las 10h30 llegamos a Brigus donde íbamos a hacer una caminata de algo más de 3 km (ida) hasta el faro de North Head. El coche lo tuvimos que dejar en el pueblo porque donde empieza la caminata estaba prohibido aparcar.



Por una foto que habíamos visto en la guía de turismo de Newfounland and Labrador, en la caminata había un mirador desde donde se tenían unas bonitas vistas de la bahía de Brigus. Cuando llegamos al mirador, nos llevamos una pequeña decepción ya que la plataforma estaba en mal estado y nos pareció que era peligroso subirse. Así todo, desde el propio sendero, las vistas eran igualmente bonitas.


Cuando estábamos a mitad de camino, vimos a lo lejos el destino de nuestra caminata, el faro de Brigus. Tenemos que reconocer que, debido a los constantes sube/baja del camino, se nos hizo bastante largo.
También vimos un inuksuk, que aunque originariamente pertenecían a las regiones árticas de los Inuit, en Terranova se han adoptado culturalmente como un símbolo identitario de Canadá y del espíritu de montaña/senderismo.
Los pueblos Inuit utilizaban estos símbolos como marcadores geográficos en la tundra o la costa para indicar el camino correcto a través de paisajes monótonos o con niebla. También se utilizaban para dirigir a los caribúes hacia zonas de emboscada.
También vimos un inuksuk, que aunque originariamente pertenecían a las regiones árticas de los Inuit, en Terranova se han adoptado culturalmente como un símbolo identitario de Canadá y del espíritu de montaña/senderismo.
Los pueblos Inuit utilizaban estos símbolos como marcadores geográficos en la tundra o la costa para indicar el camino correcto a través de paisajes monótonos o con niebla. También se utilizaban para dirigir a los caribúes hacia zonas de emboscada.

Aprovechamos las paradas que íbamos haciendo para sacar fotos a las plantas y/o flores que nos iban llamando la atención, como las ramas con conos jóvenes de abeto balsámico, una conífera muy común en Terranova. Según hemos podido saber más tarde, el color púrpura oscuro se debe a que son plantas hembra.


El faro de Brigus (North Head) se construyó durante 1884 y comenzó a operar oficialmente el 1 de marzo de 1885. Fue diseñado para ayudar a la navegación de la flota pesquera de bacalao y las expediciones de caza de focas que utilizaban el puerto de Brigus. Está fabricado con hierro fundido prefabricado, sistema típico de finales del siglo XIX, que garantizaba la durabilidad frente al clima extremo y por la facilidad para ensamblar los paneles atornillados en acantilados de difícil acceso.
En 1931, el faro fue electrificada y al no ser necesaria la presencia constante de un farero, la casa de madera original donde vivía la familia del farero fue demolida, quedando únicamente la torre metálica. La lámpara emite un destello de luz cada tres segundos y es visible a aproximadamente a 7/8 millas náuticas (13/15 km).
En 1931, el faro fue electrificada y al no ser necesaria la presencia constante de un farero, la casa de madera original donde vivía la familia del farero fue demolida, quedando únicamente la torre metálica. La lámpara emite un destello de luz cada tres segundos y es visible a aproximadamente a 7/8 millas náuticas (13/15 km).

Como suele pasar en los recorridos lineales, la vuelta se nos hizo bastante larga y pesada (se empezaba a notar que llevábamos tres semanas de viaje).

La última actividad que teníamos planificada, era la visita a la Hawthorne Cottage, una casa de estilo victoriano construida en 1830 por John Leamon, un comerciante local de pesca y caza de focas.
Como a las 14h15 se abría la ventana para hacer el check-in de los vuelos de vuelta, hicimos un poco de tiempo antes de la visita y así también, aprovechamos para comer. Aunque no había mucha cobertura, pudimos hacer el check-in sin problema y además, pudimos elegir asientos en todos los vuelos sin coste adicional.
Volviendo a la visita de Hawthorne Cottage, un dato curioso es que, aunque se construyó originalmente en Cochranedale, en el invierno de 1834, la casa fue movida (sobre rodillos de madera) hasta su ubicación actual, en Brigus.
La casa perteneció a las familias Leamon y Bartlett, pero su residente más célebre fue el Capitán Robert Abram "Bob" Bartlett (1875–1946), considerado uno de los exploradores árticos más importantes de la historia. Fue el capitán de los barcos de la expedición de Robert Peary al Polo Norte y capitaneó más de 20 expediciones al Ártico en su famosa goleta Karluk y posteriormente en la Effie M. Morrissey.
Como a las 14h15 se abría la ventana para hacer el check-in de los vuelos de vuelta, hicimos un poco de tiempo antes de la visita y así también, aprovechamos para comer. Aunque no había mucha cobertura, pudimos hacer el check-in sin problema y además, pudimos elegir asientos en todos los vuelos sin coste adicional.
Volviendo a la visita de Hawthorne Cottage, un dato curioso es que, aunque se construyó originalmente en Cochranedale, en el invierno de 1834, la casa fue movida (sobre rodillos de madera) hasta su ubicación actual, en Brigus.
La casa perteneció a las familias Leamon y Bartlett, pero su residente más célebre fue el Capitán Robert Abram "Bob" Bartlett (1875–1946), considerado uno de los exploradores árticos más importantes de la historia. Fue el capitán de los barcos de la expedición de Robert Peary al Polo Norte y capitaneó más de 20 expediciones al Ártico en su famosa goleta Karluk y posteriormente en la Effie M. Morrissey.


El interior conserva la distribución original de pasillo central alrededor de una chimenea de ladrillo que conecta varias estancias. La visita combina la ambientación de época victoriana con una exposición de la vida de un explorador del Ártico.


En las diferentes habitaciones pudimos ver el mobiliario original de las familias Leamon y Bartlett: muebles, vajillas y enseres personales victorianos originales del siglo XIX, que muestran el estatus de las familias acomodadas en los puertos costeros de Terranova. También vimos objetos y fotografías relacionados con las expediciones al ártico hechas a finales del siglo XIX y principios del XX.

Al final de la visita, aprovechando la tranquilidad del sitio, nos sentamos a descansar un rato en las “famosas sillas rojas de Canadá”. Otro dato curioso sobre la propiedad, es que el nombre de Hawthorne Cottage, se debe a los árboles de espino blanco que hay en los jardines.

A las 15:30 h dimos por terminada la visita y emprendimos el camino de regreso a St. John’s. Aunque en Brigus el cielo se mantuvo despejado todo el día, a medida que nos íbamos acercando a la capital, vimos que la niebla se estaba echando encima y cuando llegamos, ni siquiera se veía la Torre Cabot en Signal Hill.


Como ya era tarde para hacer nada que tuviera horario, decidimos acercarnos hasta el faro de Fort Amherst (en la entrada del puerto de St. John’s), porque, aunque lo teníamos en foto, no lo habíamos visto de cerca.
El faro de Fort Amherst se construyó alrededor de 1813, siendo el primer faro de Terranova. El faro fue de vital importancia durante la guerra entre Estados Unidos y Reino Unido (1812-1815) para guiar los barcos estadounidenses que eran capturados y remolcados hasta el puerto de St. John’s.
Debido al deterioro del original, el faro fue sustituido en 1852 y tuvo también un papel relevante en ambas guerras mundiales. En la Primera Guerra Mundial, vio partir a los barcos que llevaban al Regimiento Real de Terranova hacia Europa; y en la Segunda Guerra Mundial, el Departamento de Defensa Nacional de Canadá lo utilizó como estación de señales navales y cuartel.
El faro actual se construyó en madera en 1951. Poco después, el segundo faro y las ruinas del fuerte fueron retiradas. El faro fue automatizado y funciona autónomamente desde 1982. En 2014, fue declarado Faro de Interés Patrimonial de Canadá. Emite un destello de luz blanca cada 15 segundos y tiene un alcance de 17 millas náuticas (aproximadamente 31 km).
El faro de Fort Amherst se construyó alrededor de 1813, siendo el primer faro de Terranova. El faro fue de vital importancia durante la guerra entre Estados Unidos y Reino Unido (1812-1815) para guiar los barcos estadounidenses que eran capturados y remolcados hasta el puerto de St. John’s.
Debido al deterioro del original, el faro fue sustituido en 1852 y tuvo también un papel relevante en ambas guerras mundiales. En la Primera Guerra Mundial, vio partir a los barcos que llevaban al Regimiento Real de Terranova hacia Europa; y en la Segunda Guerra Mundial, el Departamento de Defensa Nacional de Canadá lo utilizó como estación de señales navales y cuartel.
El faro actual se construyó en madera en 1951. Poco después, el segundo faro y las ruinas del fuerte fueron retiradas. El faro fue automatizado y funciona autónomamente desde 1982. En 2014, fue declarado Faro de Interés Patrimonial de Canadá. Emite un destello de luz blanca cada 15 segundos y tiene un alcance de 17 millas náuticas (aproximadamente 31 km).


Bajo el faro, en los acantilados, aún se pueden ver dos cañones originales (montados sobre plataformas de hormigón) instalados durante la Segunda Guerra Mundial. Esta batería se construyó para defender el puerto de St. John's y los barcos aliados de los ataques de submarinos alemanes.

Aunque el tiempo no acompañaba (la niebla no se disipó y a ratos llovía), de vuelta al alojamiento hicimos una breve parada en el puerto para disfrutar por última vez de la típica vista panorámica de St. John’s y sus casas de colores.

Para no cambiar el último día, acabamos cenando en el centro comercial que teníamos junto al alojamiento, $42,52 (27,03€). También hicimos una pequeña recarga de combustible en el coche (no lo teníamos que devolver lleno) para tener suficiente para ir al aeropuerto al día siguiente, 10,754L x $1,858 = $20 (12,71€).

A las 20h nos retiramos al alojamiento porque tocaba hacer la tarea que a nadie le gusta hacer en un viaje, las maletas para el viaje de vuelta. Tenemos que reconocer que, igual que en la mayoría de viajes, tuvimos un pequeño momento de crisis al ver que, en el primer intento, no nos entraba todo, jejeje
*** Final del día 21 ***
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