Llegamos el viernes día 4 de Junio
Aterrizamos en SAFO a las 16:20h. tal y como estaba previsto. Cogimos un plano de la city, metro, tren y nos desplazamos al centro en tren, salimos de la estación de BART línea amarilla, muy fácil de localizar. Desde el aeropuerto hay una comunicación excelente, bajamos en Powell y nuestro hostel nos quedaba a unos 10 minutos andando.
Nos instalamos y fuimos directos descubrir el sistema sanitario que tienen es EEUU. Una de nuestras compañeras se rompió un dedo en el avión, pero no lo supimos hasta que llegamos al hospital más próximo.
Un detalle; por la visita y una radiografía le cobraron 600$. (todo por no llevar la documentación en inglés y los teléfonos de la compañía para que en el hospital pudieran realizar las gestiones oportunas).
Dejando de lado este incidente SAN FRANCISCO es la ciudad que más hemos disfrutado, la hemos recorrido en bicicleta, andando, en cable car, en taxi y en bus.
Nos alojamos en USA hostels San Francisco, muy céntrico y en habitación de 4.
Sábado día 5
Iniciamos nuestro primer día a las 7 de la mañana, un día nublado y frío, en San Francisco el clima es muy variable, conviene estar preparado.
Caminamos por la calle Jones hasta llegar a la esquina con Lombart Street, elejimos una encantadora terraza que está justo en la esquina con Lombart Street para tomar nuestro primer desayuno, una gozada.
vista desde la terraza de la esquina.

Subimos andando Lombart Street. Como sería habitual, desde el primer día madrugamos y parecía que la ciudad era para nosotros solos...

bajamos por Leavenworth St.

cogimos la calle paralela que es Hide St. hasta que encontramos una empresa de alquiler de bicicletas " Blazing Saddles" decidimos coger un tour y alquilar un tamdem y dos bicis. Nos lanzamos a una excursión hasta Sausalito, son 13km. que lo pasamos de muerte!


seguimos...

Atravesamos el Golden Gate

Es una sensación, única.

Llegamos a Sausalito, dejamos las bicis en le pkg y fuimos caminando hasta "Boats Houses" en el viejo muelle a unos 3 km. del centro, merece la pena ir andando.

Cuando llegamos nos perdimos por estas callejuelas de madera costruídas sobre el agua, algunas tienen más de 100 años y por lo general son barcos restaurados y habilitados como viviendas, aunque hay de todo. Es como retroceder en el tiempo por fuera, tuvimos la posibilidad de visitar una "casa barco" que data del siglo XXVIII, la propietaria nos invitó a pasar y francamente el interior de estos barcos restaurados es de uténtico lujo.
Despues de tan improvisada visita regresamos al pueblo en bus.

Devolvimos las bicicletas y nos dejamos llevar sin rumbo hasta llegar a la zona de Financial district

Entramos en un local de Blues muy cerca de Columbus Tower, nos sorprendió el ambiente, ya que la media de edad debía estar por encima de los 65/70 pero con una marcha tremenda, hay música en directo.
