Hoy teníamos un largo día por delante, sin embargo, a diferencia de lo sucedido en los días previos el tiempo no acompañaba. Las previsiones eran de lluvia "ligera" y efectivamente, Banff amaneció con lluvia, y yo no la llamaría ligera precisamente. Mirándolo por el lado bueno, al menos hoy íbamos a ir en coche, podría haber sido peor si la lluvia nos coge los días de Lake Louise o el Moraine.
Bajamos a desayunar en pantalón pirata y camiseta de manga corta y sin salir del hotel, ya nos dimos cuenta de que el día no estaba para semejante atuendo, así que nos vestimos más invernales (menos mal), montamos las maletas en el coche e hicimos el check-out para recorrer los 300 kilómetros que nos separaban de nuestro próximo destino, Jasper.
Antes de salir del pueblo hicimos una breve parada para sacar unas fotos a la estación de tren, pasábamos por delante casi todos los días y siempre pensábamos en parar y vamos a hacerlo justo en único día que llueve:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En cuanto salimos de Banff la lluvia se hizo más intensa, sobre todo a la altura de Lake Louise. Nada más pasar este punto cogimos el desvío a la 93 y es entonces cuando se pasa junto a las casetas de control. Se trata de una especie de peaje de autopista, lo único que hay que hacer es pasar despacio para que una persona mire si llevas el pase en el cristal, lo normal es que te saluden con una sonrisa y levanten el pulgar en señal de visto bueno mandándote pasar. No se por qué pero todos los controladores que vimos en nuestro viaje salvo uno eran mujeres.
A partir de aquí es donde yo empezaba a tener paradas planificadas, a tres kilómetros el Hector Lake y unos 10 kilómetros después el Herbert Lake, sin embargo la lluvia arreciaba, la niebla iba cayendo y además las paradas se encontraban en el lado contrario de la carretera sin habilitación de un carril central que permitiese girar a la izquierda. Por ello nuestra primera parada no fue hasta que llevábamos unos 20 kilómetros en el Bow Lake.
Salimos del coche con paraguas, forro polar y todo lo que llevábamos de abrigo y con todo y eso podíamos sentir el frio, aún así y a pesar de lo limitado de las vistas por las nubes bajas, el paisaje seguía siendo bonito.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La siguiente parada a mano izquierda es el mirador del glaciar crowfoot, lametablemente tampoco lo podíamos ver por el tiempo (tendríamos la suerte de verlo el día de regreso, es lo bueno de recorrer la 93 en ambos sentidos), aunque al menos la lluvia comenzó a parar poco a poco.
La siguiente parada, y tal vez una de las más bonitas de todo el recorrido es el lago Peyto, donde la carretera alcanza una mayor altitud, 2.088 metros. Y se notó, ya no sólo por el frio, sino porque había nevado.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Para llegar al lago hay que coger un desvío de la carretera a mano izquierda, en pocos metros se llega al parking de acceso. Desde aquí hay que ir por unos senderos entre árboles que superan una importante pendiente hasta llegar a los miradores del lago. Con nieve el Peyto estaba precioso, de hecho a la vuelta volvimos a verlo con sol y no tengo muy claro cual de los dos días me gustó más.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El siguiente punto de interés son los Waterfowl Lakes, unos 16 kilómetros más adelante. A estas alturas el tiempo había mejorado mucho y el sol comenzaba a asomar tímidamente aunque las nubes seguían estropeando bastante la visión. Para ver estos dos lagos hay dos opciones, la primera parada (la más próxima a Banff) os sitúa en un mirador junto al lower lake, mientras un kilómetro más tarde hay otra parada en la que para llegar al lago upper hay que hacer un pequeño trail. Nosotros optamos por la vía fácil ya que todavía nos quedaba mucho por hacer y teníamos miedo a un nuevo empeoramiento del tiempo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Otra de las paradas que más nos gustaron fue la del Mistaya Canyon, no es un cañón muy largo en longitud pero es impresionante la fuerza de sus aguas, el color de la roca y sus caprichosas formas. Para ver el cañón hay que dejar el coche en el parking desde en un par de minutos se lleva a un puente que cruza el cañón, una vez cruzado el puente hay un sendero que rodea el río y desde el que se tienen distintos ángulos de visión del cañón. Por cierto, la de la segunda foto no soy yo, una chica apareció de la nada justo cuando iba a disparar, por lo menos así sirve para hacerse una idea de las dimensiones de las rocas
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hasta el kilómetro 77 no teníamos más paradas planificadas, y en este punto teníamos un descanso más bien técnico en el Saskachewan river crossing, el único punto en que es posible llenar el depósito y tomar algo en toda la carretera, en cualquier caso y como ya se ha dicho por aquí, el precio del combustible aquí es prohibitivo, más de un 50% superior a lo que se paga en Banff o Jasper. Nosotros paramos a tomar un café, que con el frío que habíamos pasado falta nos hacía y estiramos un poco las piernas.
Unos metros antes de llegar a la zona habilitada para parar se cruza el río Saskachewan (donde se grabó el río de la vida) pero no existe una zona de aparcamiento habilitada, aún así veréis coches parados en el arcén justo a la entrada del puente para hacer fotos.
Siguiendo nuestro recorrido, casi 30 kilómetros más adelante está la catarata Weeping Wall, lo cierto es que cuando nosotros pasamos tanto a la ida como a la vuelta la catarata estaba completamente seca, sin embargo merece la pena parar para ver la pared tan vertical por la que transcurre.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Unos pocos kilómetros más tarde la carretera hace una curva impresionante que la lleva a un cambio de sentido superando un importante desnivel, justo en el alto hay una parada que permite ver todo el valle por el que acabábamos de pasar, es una parada imprescindible.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Desde este mismo punto ya se puede ver las Bridal Veil Falls, sin embargo os recomiendo seguir un poco más adelante puesto que hay otro mirador desde donde las vistas de la catarata son mucho mejores.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A todo esto llevábamos unas tres horas de viaje y ya estábamos llegando al glaciar Athabasca. Yo tenía mirados un par de trail por esta zona y como íbamos bien de tiempo y todavía faltaba un poco para comer, nos decidimos a hacer el Parker Ridge. Es un recorrido corto, de algo menos de 3 kilómetros en cada sentido salvando un desnivel de casi 400 metros, pero las vistas una vez en la cima son de lo mejor que os podéis encontrar en las rocosas. Yo lo colocaría como uno de los imprescindibles.
El recorrido os lleva a subir por la ladera de la montaña serpenteando, se hace un poco largo en este tramo porque hay muchos atajos pero en cada uno de ellos han puesto carteles prohibiendo el paso para regenererar las plantas de la zona, así que no hay posibilidad de acortar. Cuando se llega a la cima de la ladera el terreno cambia y desaparece casi todo signo de naturaleza, en este punto aparecen muchos caminos estrechos, no hagáis caso y coged sólo el principal (el de mayor anchura) el cual os lleva en línea recta con cierta tendencia a la izquierda. Enseguida empezaréis a ver una lengua del impresionante glaciar del que se nutre el río Saskachewan.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Como véis por las fotos estando en la cima nos empezó a caer la niebla con lo que el paisaje se fue estropeando. También es posible ver según se camina un pequeño lago de color verde intenso.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Justo cuando estábamos arriba como os contaba el tiempo empeoró de manera brusca, en un par de minutos cayó la niebla y a ella siguió el agua nieve y un viento que asustaba, así que no pudimos entretenernos mucho y bajamos a las carreras. Los curioso es que cuando ya estábamos llegando abajo volvió a salir el sol y hacer calor. Cuando dicen que en las rocosas hay que estar preparados para todo tienen toda la razón del mundo ....
Tras comer algo y reponer fuerzas pusimos rumbo al glaciar Athabasca. Haciendo caso de los sabios consejos de otros foreros seguimos hasta el segundo de los parkings y fuimos fijándonos en las indicaciones de hasta donde llegaba el glaciar en un pasado no muy lejano.
El camino desde el aparcamiento al glaciar es relativamente corto y no muy duro, una vez se llega hay unas cintas que impiden el paso alertando del peligro que suponen las grietas del glaciar, ya se que no está del todo bien, pero nosotros las sobrepasamos un poco ya que desde el lugar en donde ponen las cintas hasta donde comienza realmente el hielo hay un mundo. Aún así no nos acercamos demasiado, tampoco somos tan imprudentes.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La siguiente parada fueron las Tangle Falls, las cuales se encuentran pegadas a la carretera unos 7 kilómetros más tarde. No tienen pérdida.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Todavía tenía planificadas dos paradas más antes de llegar a Jasper, la primera de ellas para hacer la ruta de Beauty Creek, sin embargo, eran más de las 4 y yo había quedado con la chica del B&B de Jasper en que llegaríamos entre las 4 y las 6, así que esta parada la dejamos para la vuelta.
Donse sí paramos fue en las Sunwapta Falls, unos 56 km antes de llegar a Jasper. De las cataratas que habíamos visto hasta la fecha fue de las que más nos impresionó por su fuerza y el volúmen de agua. (Unos días después tras visitar las Athabasca y las cataratas de Mt Robson ya no opinaríamos igual)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Yo no pararíamos más hasta llegar a Jasper ya que las Athabasca Falls, más próximas a Jasper las tenía planificadas para otro día.
Sobre las 5 y 20 llegamos a Jasper, en este caso cambiamos los hoteles por las casas particulares. Para nosotros es importante la intimidad, así que buscábamos algo con entrada independiente, aparcamiento, en buen estado y bien situado.
Este alojamiento tiene una demanda impresionante de modo que los más baratos y los mejor valorados se reservan con muchísima antelación, yo reservé en abril para agosto y ya tuve problemas de disponibilidad. Entre las opciones que conseguí opté por el Tranquil Mountain Momentes, el cual vi en stayinjasper y con quienes me comuniqué via mail. El precio fue de 120 dólares la noche y reservamos por tres noches. Está situado en Patricia Street a tiro de piedra del centro y a unos 100 metros de Robinson, el mayor supermercado de Jasper. Yo creo que está estupendo, por su ubicación y estado, fue renovado en 2010 y se notaba, y además tenía todo lo necesario, café, azúcar, harina, rollo de cocina, servilletas, te, platos, vasos, toallas, jabón, ....
Al reservar me dieron precisas instrucciones de cómo llegar a la casa, había que darle la vuelta y justo en la parte trasera al entrar por un callejón había una zona habilitada para que pudiésemos aparcar. Dejamos el coche y nos dirigimos a la puerta de acceso a la suite en un lateral de la casa, esta puerta estaba abierta y daba a un rellano con dos puertas, una subiendo unas escaleras que comunicaba con la parte delantera de la casa, y otra bajando unos escalones que llevaba al apartamento. Es cierto, que estaba en el bajo de la casa pero tenía suficiente iluminación, sobre todo en la habitación.
En la puerta de acceso a la suite nos habían dejado las llaves colgadas y una nota diciendo que por trabajo hoy no podrían pasarse por allí y que vendrían al día siguiente, pero que ocupásemos la casa. Supongo que el nivel de delitos de la zona debe ser nulo.
La casa era muy grande y estaba en muy buen estado, tenía un largo pasillo con luces automáticas que se encendían al pasar, en un extremo había un salón bastante grande con tres sillones, una mesa de centro la tv y el dvd, una mesa de comedor con sillas y una zona con un escritorio donde además de planos y distintos folletos nos habían dejado la clave de acceso al wifi.
La cocina tenía una barra de desayunos y taburetes, cafetera, tetera, microondas, una gran nevera y todo lo necesario, con una estantería para guardar nuestras cosas y un armario con todos los útiles de cocina.
El baño tenía ducha y era de un tamaño más que aceptable.
Por último, la habitación estaba decorada un poco rococó pero era muy grande, tenía dos armarios empotrados que ocupaban todo el fondo de la habitación, cama de matrimonio con sus mesitas y múltiples objetos de decoración entre los que se encontraban unas extrañas sillas de madera.
En el pasillo había un par de puertas cerradas, supongo que son para guardar cosas los dueños y una habitación con un congelador con comida de los dueños y útiles de limpieza que no se si dejaron abierta a propósito o se les olvidó cerrarla.
Como ya os comento, para mi gusto es un alojamiento más que recomendable y además el más barato que usé en toda nuestra estancia en las rocosas.
Salón
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Habitación
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Baño
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cocina
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Una vez instalados nos fuimos a dar una vuelta por el centro de Jasper, un pueblo de lo más curioso, es como Banff pero bastante más pequeño. La verdad es que todos estos pueblos parecen hechos para las películas.
Por cierto, después del tiempo que nos había acompañado durante el día lo cierto es que se nos quedó una tarde preciosa de sol y calorcito.
