Hoy tocaba safari en la Reserva Natural de Masái Mari. Era la primera vez que no teníamos que llevarnos todo, ya que nos quedábamos aquí 2 noches.
Como ya estábamos dentro de la reserva el viaje fue muy corto. Aquí estaba todo más seco que en el P.N. Nakuru pero se ven más concentraciones de animales. A parte de los búfalos y las cebras, increíbles, se encuentran por todo los sitios, vimos aves nuevas, como el secretario, águilas coronada África, buitres y marabús.


El espectáculo del día fue, ver como 3 leonas se preparaban para cazar a un búfalo Se acercaban lentamente como si en realidad no tuvieran interés. Una, la que se levantaba primera, daba señales con la cola. En el momento de ataque otros búfalos se unieron a la víctima y se defendieron contra el ataque.
Mientras observamos eso había también unos leones copulando.
Poco antes de parar para almorzar, vimos a muchas jirafas De cerca son espectaculares y con sus movimientos y tranquilidad, parecen que caminan en cámara lenta, te relajas viéndolas.
Almorzamos a pocos metros del río Mara. Cerca de hipopótamos y cocodrilos. Confiamos que a esta hora no saldrían del agua.
Mientras observamos eso había también unos leones copulando.
Poco antes de parar para almorzar, vimos a muchas jirafas De cerca son espectaculares y con sus movimientos y tranquilidad, parecen que caminan en cámara lenta, te relajas viéndolas.
Almorzamos a pocos metros del río Mara. Cerca de hipopótamos y cocodrilos. Confiamos que a esta hora no saldrían del agua.
Aquí el el Masái Mara completamos los "big five" viendo a un leopardo. Lo vimos cerca. Se paseó justo por delante del camión.
Después del almuerzo y pasar por el chill out para hacer un poco de yoga español, empezamos el regreso a nuestro campamento. Paramos un par de veces para ver a un leopardo en un árbol, cebras en el agua, avestruces, más leones y algunas aves.
De vuelta en el campamento, nos quedaban las tareas de casi todo los días. Ducha, recoger las cosas, para no tener que hacerlo el día siguiente y la cena.
Noel nos sorprendió con la carne mas buena que jamás he comido. Por lo menos sentí eso en eso momento. Era facocero. No se vende, ya que es salvaje y no se puede cazar. Pero Noel se los compro a los masáis.
De vuelta en el campamento, nos quedaban las tareas de casi todo los días. Ducha, recoger las cosas, para no tener que hacerlo el día siguiente y la cena.
Noel nos sorprendió con la carne mas buena que jamás he comido. Por lo menos sentí eso en eso momento. Era facocero. No se vende, ya que es salvaje y no se puede cazar. Pero Noel se los compro a los masáis.