Como siempre, nos levantamos temprano por la mañana a desayunar y hacer el check out pues cerca de las 16h salía nuestro vuelo hacia Da Nang. Preguntamos en la recepción del hotel cómo llegar al barrio de Cholon ya que a diferencia también de las otras ciudades donde habíamos estado, no veíamos tuks tuks por todos sitios con los que pudiéramos negociar para que nos llevaran allí. La recepcionista muy amable como siempre nos indicó donde podíamos coger el autobús, el número uno, que encontramos con facilidad y por 5.000 VND por persona, en 20 minutos llegamos hasta allí. Era la última parada así que no tiene pérdida.
Una vez llegamos y nos orientamos con el mapa, decidimos visitar primero el mercado. Os puedo decir que de todos los mercados que visitamos en nuestro viaje, este es el más barato sin ninguna duda! Lo malo es que había puestos donde no nos quisieron vender! Quizás porque éramos turistas o porque sólo vendían grandes cantidades para las tiendas, no lo sé, pero nos decepcionó un poco cuando preguntábamos por algo y de seguida nos indicaban que no con el dedo.
Por suerte no en todos los puestos encontramos esa negativa y pudimos hacer algunas compras. El mercado estaba abarrotado de gente y de puestos con la mercancía que llegaba del suelo al techo y con pasillos superestrechos por los que pasar entre puesto y puesto.
Después del mercado visitamos las pagodas de la zona. Hay muchas que visitar por lo que no pudimos verlas todos pues el tiempo se nos echaba encima. Algunas eran muy antiguas y otras estaban mejor conservadas pero a mí me gustaban todas! Nunca había visto lugares parecidos! Supongo que si hubiera estado en China no me habrían sorprendido tanto pero como no es así, la verdad es que todas me parecían alucinantes!
Sobre las 11 de la mañana decidimos coger un taxi para que nos llevara la pagoda del Emperador de Jade. Es una pagada similar a las que habíamos visto en Cholon pero a mi me gustó mucho ya que era más grande y está muy bien conservada así que recomiendo su visita. El taxi desde Cholon hasta la pagoda del emperador de Jade nos costó 120.000 VND.
Después de visitar la pagoda empezamos a caminar para ir de regreso al hotel. De camino recorrimos los lugares más importantes de Ho Chi Minh que todavía nos quedaban por visitar como la Catedral de Notre –Dame, la oficina de correos, el palacio de la reunifiación y por último un templo hinduista muy curioso llamado Mariamman.
Llegamos al hotel sobre las 13:30 y utilizamos el servicio de coche del hotel para al aeropuerto por 10$. Como cuando llegamos, a pesar de la cercanía del aeropuerto tardamos casi 40 minutos en llegar.
El vuelo a Da Nang lo teníamos reservado con Jetstar. Como había leído bastantes comentarios negativos sobre esta aerolínea, había contratado también un seguro por si nos quitaban el vuelo o lo que sea. Afortunadamente, todo salió bien y no tuvimos que utilizarlo. Apenas el vuelo tuvo un retraso de media hora que no alteraba nuestros planes en absoluto.
Llegamos al aeropuerto de Da Nang sobre las 17:30 y después de recoger nuestras maletas salimos en busca de un transporte para llegar a Hoi An. Nada más salir del aeropuerto una chica se nos acercó preguntando si necesitábamos transporte. Le dijimos que sí que íbamos a Hoi An. Y sin casi darnos cuenta, llamó a un hombre que se acercó a nosotros se encargó de las maletas y nos montó en un coche. Mientras medio nos empujaba hacia el coche yo preguntaba sobre el precio para llegar y la chica nos decía que el precio lo marcaba el contador del coche pero que como máximo hasta Hoi An eran 25$. Creo que no hicimos bien en aceptar esa primera oferta y sobretodo aceptar montarnos en el coche sin haber cerrado el precio pero todo ocurrió tan rápido que no sé muy bien ni cómo pasó.
El trayecto hasta Hoi An duró casi una hora de coche. Durante el camino yo me estaba poniendo muy nerviosa pues veía el taxímetro subir y subir de precio y no tenía ni idea de cuándo íbamos a llegar. Encima el taxista no conocía el hotel al que nos dirigíamos y me daba la sensación que estábamos dando más vueltas de lo normal por Hoi An. Finalmente tras preguntar varias veces, conseguimos llegar a nuestro hotel y el taxímetro como me temía superaba los 25$. Nos negamos a pagar más de 25$ que era el precio máximo que nos dijo la chica en el aeropuerto y más con las vueltas que dimos para encontrar el hotel. El conductor no se lo tomó muy bien pero al final cedió y aceptó los 25$.
El hotel que elegimos en Hoi An era el Thanh Binh Riverside que recomendamos mucho. El hotel era una pasada con una piscina impresionante y unas habitaciones amplias, cómodas y modernas con terraza que nos encantó. Nada más llegar al hotel e instalarnos en la habitación, no pudimos resistirnos a bajar a la piscina a refrescarnos. Se estaba de maravilla!! Y después del rato de relax subimos a la habitación a cambiarnos y salir a cenar.
Antes de llegar al restaurante buscamos algún sitio para al día siguiente ir a dejar la ropa sucia. Por suerte, encontramos una tiendecita al lado del hotel donde podíamos dejar la ropa, 1$ por kilo, así que acordamos con la chica de la tienda dejar la ropa allí al día siguiente a primera hora de la mañana. Después fuimos a buscar algún sitio para cenar. Me encantó el pueblo iluminado con los farolillos por la noche! Y el ambiente que había! Mucha gente pero en ambiente tranquilo, con un puente iluminado sobre el río y los cientos de farolillos de colores… Realmente el pueblo prometía!! Después de cenar y dar una vuelta por los mercadillos nocturnos, regresamos al hotel a descansar.
Exterior del mercado de Cholon, Ho Chi Minh, Vietnam

Interior pagoda Emperador de Jade, Ho Chi Minh, Vietnam

Tejado exterior del templo de Miriammam, Ho Chi Minh, Vietnam

Puesto de farolillos en Hoi An, Vietnam
