La excursión por el mercado flotante de Can Tho también la llevábamos reservada desde Barcelona y la contratamos con el hotel donde nos alojamos. De hecho, nos alojamos en ese hotel porque había leído por internet que la excursión que tenían por el mercado flotante estaba muy bien. Se trataba de una excursión de unas 4-5 horas de duración con guía privado que incluía la visita al mercado flotante de Cai Rang, visita de los canales de alrededor y a las aldeas que fabricaban el papel de arroz, cultivo de frutas típicas de la zona y también un desayuno. El precio fue 50$ para los dos.
La chica del hotel nos dijo el día anterior que nuestro guía nos recogería a las 5:30 de la mañana, con lo que de nuevo super madrugón! Y puntuales como británicos bajamos a recepción donde nuestro guía, Tobby, ya nos estaba esperando. Era un chico jovencito y muy simpático que nos hizo disfrutar mucho de ese día.
Lo primero que hicimos fue dirigirnos hacia el embarcadero donde nos montamos en una barquita que era llevada por una ancianita para ver el mercado flotante de Cai Rang. Durante el trayecto en la barca Tobby nos iba explicando las costumbres de la zona y todas las curiosidades del lugar. Tengo que decir que cuando llegamos al mercado flotante me decepcionó un pelín… No sé, me imaginaba que estaría mucho más lleno de barcos, todos abarrotados vendiendo sus productos pero la verdad que no fue así. Aunque sí había bastantes barcos, nosotros podíamos navegar entre ellos cómodamente sin problema… la verdad que me esperaba como más actividad y mucho más bullicio del que allí había. Y si eso era las 6 o 6:30 de la mañana que se supone que es la hora punta…. Si se llega a las 9 allí no debe de quedar apenas nada.
Estuvimos recorriendo la zona mientras Tobby nos explicaba todo y respondía a nuestras preguntas. Al cabo de un ratito, Tobby nos dijo que era hora de desayunar y que íbamos a probar el mejor desayuno del Mekong: la barquera se paró al lado de lo que era un restaurante móvil flotante (es decir, una barquita con un señor y una especie de mini cocina en la barquita). Nos dio a elegir entre noodles fríos o calientes y como no teníamos ni idea, nos dejamos llevar por su recomendación y escogimos los calientes. Y en esto que veo que el señor del restaurante móvil flotante tenía una pila de boles sucios, coge uno, lo enjuaga en las aguas marrones del Mekong y lo llena con unos fideos, un caldo, unas verduras, unos trozos de carne y lo aliña con unas hierbas, salsa, lima y algún que otro ingrediente más y me ofrece el bol junto con unos palillos. Ese era mi desayuno! Tobby me insistía con la mirada que lo cogiera así que lo hice pensando que sería incapaz de comérmelo sólo de recordar el bol antes sucio y apenas enjuagado en las aguas marrones…. Después el señor del restaurante móvil volvió a preparar dos platos más iguales al mío, uno para mi pareja y otro para Tobby y se marchó de allí. Y nos quedamos los tres en la barca, tomando aquél desayuno… Finalmente me lo comí y realmente os digo que estaba mucho mejor de lo que me esperaba y que tenía mucha mejor pinta que otros noodles similares que vimos en nuestro viaje.
Después de desayunar fuimos a dar una vuelta por los alrededores y a visitar un poblado donde fabricaban los fideos de arroz, otro sitio que se dedicaba a cultivar todo tipo de frutas y otras zonas cercanas típicas de la zona como un “puente mono”… todas pasando por hermosos canales y disfrutando mucho del paseo y del paisaje. Y por último volvimos de nuevo por el Mekong a Can Tho sobre las 11 de la mañana. Fue una excursión muy interesante que nos gustó mucho gracias sobre todo a nuestro guía Tobby que se portó genial y a nuestra simpática barquera siempre sonriendo y obsequiándonos a cada rato con flores, pulseras, animalitos hechos con una especie de hojas de palmera. Así que quedamos muy contentos con la excursión y si os alojais en este hotel, os recomiendo sin duda esta excursión.
Cuando llegamos a Can Tho nuestro conductor ya nos estaba esperando para el regreso a Ho Chi Minh. Como habíamos acordado, antes de salir de Can Tho el conductor nos llevó a visitar un templo en el mismo Can Tho y después nos dirigimos a My Tho para ver en primer lugar la pagoda de Vinh Trang. Llegamos allí sobre las 13:30h. Es una pagoda bastante grande y muy bonita que tiene un enorme buda barrigón y sonriente muy gracioso. Creo que merece la pena la visita.
Después de visitar la pagoda, nuestro conductor nos llevó al puerto de My Tho. Alli nos dirigimos a las oficinas y contratamos un paseo para ver las islas que rodean esta localidad. De las cuatro islas que hay nos dijeron que sólo se podían visitar dos, la isla del Unicornio y la isa del Fénix, a pesar de que habíamos leído que se podían visitar todas… Como ya era un poco tarde, más o menos las 15h, no quisimos ponernos a discutir sobre ello así que aceptamos visitar esas islas no sin antes regatear el precio por supuesto. Al final conseguimos hacer la excursión a las dos islas por 30$ los dos en una barca privada con guía.
En primer lugar visitamos la isla del Unicornio donde fuimos a visitar una granja de miel, después otra de serpientes, luego estuvimos en una especie de bar / café para turistas escuchando un espectáculo musical, bastante desagradable para mi gusto la verdad, yo creo que la lluvia posterior se debía a los cantes de aquella señora! Y por último nos montaron en una barquita para recorrer unos canales por el interior de la isla. Aunque los canales eran chulos no nos gustó mucho porque era toda una hilera de barquitas una detrás de otra por los canales, parecíamos hormiguitas… Nada que ver con lo que habíamos visto por mañana en Can Tho… Y por supuesto, al finalizar el paseo terminamos en una especie de tienda para turistas donde comprar caramelos, miel o cualquier cosa de las que habíamos visto antes.
Después de visitar esta isla, nos volvimos a la barca, nos ofrecieron un zumo y nos dirigimos a la otra isla, la Isla del Fenix. Esa isla nos gustó mucho más, al menos no estaba tan abarrotada de turistas. Estuvimos viendo unos cocodrilos y después fuimos a visitar un extraño templo que parece extraterrestre de una religión que se llama la religión del coco…. Por lo que se cuenta, parece que el fundador sólo se alimentaba de cocos y tenía la convicción de que vendrían a buscarle desde el mas allá o algo así y de ahí las extrañas formas del templo… Muy surrealista todo!!
En conjunto la excursión por las islas de My Tho no estuvo mal pero nada comparable con lo que visitamos por la mañana en Can Tho. Finalizamos el recorrido sobre las 17:30. Como habíamos quedado con nuestro conductor sobre las 18h en el mismo muelle, nos dio tiempo a visitar un pequeño templo caoísta antes de retomar el camino de vuelta a Ho Chi Minh.
Llegamos al hotel sobre las 19h bastante cansados de todo el día pero aún así, era nuestra última noche en Ho Chi Minh así que después de una reconfortarte ducha, nos fuimos a cenar y ver la ciudad de noche. La Nueva York de Vietnam como nos dijo un taxista…. Llena de luces, edificios altos, parecía que estábamos en una ciudad europea… qué diferente de las otras ciudades que habíamos visto las noches anteriores… Después de cenar fuimos a visitar el ayuntamiento que estaba iluminado pero por desgracia estaba en obras así que no pudimos verlo muy bien. Y para terminar visitamos un mercado nocturno donde compramos algunos recuerdos y todo bastante barato. Después nos fuimos al hotel, estábamos realmente agotados! Al día siguiente volábamos hacia al centro de Vietnam donde pronto disfrutaríamos de un día de relax en playita….
Típico desayuno vietnamita en el mercado flotante de Cai Rang

Mercado flotante de Cai Rang

Pagoda de Vinh Trang, My Tho

Barco navegando por el Mekong, My Tho
