Siguiendo la Grand Loop Road hacia Lake Yellowstone pasamos por el valle de Hayden. Es un valle sub-alpino cruzado por el río Yellowstone. En su día estaba ocupado por un brazo del lago Yellowstone. Esto último contribuyó para que sus suelos tengan sedimentos arcillosos lo que hace que no filtren bien el agua e impidiendo la proliferación de árboles. Pero tiene unas extensas praderas verdes que albergan abundante vida salvaje.
Nosotros con los animales parece que no tenemos suerte. Aunque no es nuestra prioridad el ver vida salvaje, tampoco nos viene mal ver algo de vez en cuando.
En la zona dónde Alum Creek desemboca en el río Yellowstone, ambos ríos se ensanchan y embalsan, con poca profundidad, formando un hábitat perfecto para muchas aves acuáticas. Aquí si tuvimos oportunidad de ver varias de ellas. A destacar un grupo de pelícanos blancos americanos que nos tuvieron la mar de entretenidos con sus juegos en el agua.
A los 16 km. desde Canyon llegamos a Sulphur Caldron. Hay un pequeño aparcamiento. El olor de los pinos circundantes no es el que nos recibe, una tufarada a huevos podridos enseguida llega a nuestro olfato. Aunque a nosotros no nos molesta.
El Sulphur Caldron se encuentra encima de la gran caldera de Yellowstone. La gran masa de magma calienta el agua que se filtra, la cual se eleva por las distintas grietas de la tierra junto con ciertos gases, uno de ellos sulfuro de hidrógeno que es el causante de este olor. Sulphur Caldron es una de las fuentes más acidas en Yellowstone. Allí hay un cartel que dice que es diez veces más ácido que el limón. Miles de millones de termoacidófilos viven en Sulphur Caldron. Convierten el gas sulfuro de hidrógeno en ácido sulfúrico y éste a su vez, al ser tan corrosivo, rompe la roca y suelo convirtiéndolo en barro fangoso.
Pero el original Sulphur Caldron se secó en 2012. Enseguida a su lado surgieron otras calderas de similares características que se han ido unificando y actualmente es la caldera de barro hirviente que fotografiamos. A su lado la caldera antigua permanece seca.

En la zona además se puede ver, un cráter de barro casi perfecto, con filo redondeado y abombado y Turbulent Pool
Cruzando la carretera hay un gran aparcamiento que da acceso a las pasarelas de Mud Vulcano.
Un área de similares características pero más completa. Tiene una pasarela circular con un recorrido cercano a un kilómetro. Nosotros comenzamos por Dragon’s Mouth Spring pero el sentido sugerido, que además evita subir escaleras, es comenzar por la pasarela de enfrente.
La fuente de la boca del dragón ha disminuido su actividad desde 1994 pero aún sigue siendo atractiva. A alguien el agua, vapor y ruido que sale de la cueva le recordó la boca de un dragón. El sonido que produce viene del choque del agua y el vapor en las paredes de la cueva.
La siguiente parada es el propio Mud Vulcano que da nombre al conjunto. El volcán de barro cuando fue descubierto por los exploradores tenía un cono que recordaba la figura de un volcán, sacudiendo la tierra y expulsando barro. Lo que hoy se puede ver es un charco fangoso y humeante delante de una pared agrietada que formaba parte del interior de este cono.
Subiendo las escaleras nos encontramos dos oquedades fangosas y secas que tienen por nombre Grizzly Fumarole, las cuales cambian día a día y de estación en estación. Pueden ser agujeros secos que despiden vapor o completar su aspecto como agujeros de barro.
Colina arriba aparece ante nuestros ojos un lago de extraño color, es Sour Lake. Como su nombre indica, lago agrio, es bastante ácido, aunque no el que más. Algunos borboteos se pueden ver en su superficie.
Iniciando el giro del círculo que forman las pasarelas pasamos por Black Dragon’s Caldron. Una gran charca gris con un círculo burbujeante en un extremo. Es mucho más ácida que su lago vecino.
Bajando por la vuelta del círculo entra en escena Churning Caldron. Otro gran charco de aspecto similar al anterior pero que tiene en un extremo un constante burbujear desde 1996. Aunque parecen borbotones de agua hirviendo allí dice que el agua está muy caliente pero no hirviendo.
Sizzling Basin tiene algunos colores más además del monocromático gris del barro.
Bajando la colina hay una amplia perspectiva del conjunto y su alrededor. No deja uno de admirarse como en un entorno tan pequeño puede convivir una zona desolada y gris, azotada por el calor y el vapor, y apenas unos metros más allá el río Yellowstone dibujar una estampa tan preciosa. El río se ensancha y abriendo varios brazos forma unas cuantas islas cubiertas de árboles. Como trasfondo las colinas verdes cubiertas también con amplios bosques.
Mud Geyser está en estado latente y ahora muestra la imagen de una gran piscina ácida y alguna que otra fumarola poco potentes.
La pendiente entre Sizzling Basin y Mud Geyser hasta 1978 estaba cubierta de verde césped y árboles. Unos terremotos pequeños incrementaron la temperatura del agua y se tornó en un paisaje árido que han llamado con el divertido nombre de Coking Hill.
El círculo se cierra con Mud Caldron. Otra charca de agua caliente en la base de una pequeña colina cubierta de árboles a los que no parece afectarles los gases que emanan de la misma.
Puede parecer que esta área es mustia y triste, yo la encontré muy interesante.
Antes de llegar a la zona de Lake nos detuvimos junto al río para echarle un vistazo a LeHardy Rapids. Hay un camino junto al río Yellowstone con abundante vegetación, las plantas de angélica cubren gran extensión. Es un lugar tranquilo y apacible que contrasta con la prisa que las aguas llevan en el río. Es un sitio propicio para ver fauna y un tipo de trucha, nativa del parque, saltar los rápidos para llegar a desovar en Fishing Bridge. Justo en estos días es cuando suelen hacerlo. Pero con nuestra suerte para ver fauna, no vimos nada.
Dicen que había una colonia de patos arlequines que deambulaban por aquí en primavera y desde que construyeron este paseo junto al río no han vuelto a aparecer.
Bueno, no todo tiene que ser fauna. Cercana a la orilla había una pequeña piedra resquebrajada luchando por mantenerse erguida sobre el agua. Estaba cubierta de musgo por un lado y en ella crecía un pequeño arbusto. Cuánto tiempo podrá mantenerse en esta posición?. Y el pequeño árbol, podrá llegar a mayor?. Más bien no.
Antes de llegar a Lake Village nos desviamos a la carretera que lleva a la entrada este y al pueblo de Cody. Aunque solamente llegamos un poco más allá del Fishing Bridge y nos dimos la vuelta.
Este puente es denominado así porque se hizo muy popular para la pesca dado que las truchas desovaban bajo el mismo. Aunque desde 1973 ya no se puede pescar en el puente, precisamente para preservar la trucha autóctona de Yelowstone. Ahora se utiliza para pasear y ver los peces desde sus pretiles. Es el lugar por el cual el río Yelowstone sale del lago del mismo nombre y comienza su recorrido.
Retrocedimos otra vez hasta la Grand Loop Road y nos detuvimos en Lake Lodge a tomarnos un chocolate caliente. La tarde estaba volviéndose mustia y desapacible. El cielo enseñaba un color gris plomizo. La vista del lago desde el vestíbulo del Lodge, igualmente estaba envuelta en este ambiente desapacible y sus aguas no mostraban alegría alguna.
Bordeamos el lago Yelowstone hasta llegar a West Thumb. Este lago presume de ser el más alto de EEUU, 2400 m. Dicen que crea su propio microclima formando nubes durante el día, que descargan en la zona al caer la tarde y por la noche. Puedo dar fe de ello. Las nubes nos acompañaron todo el camino, cada vez más pesadas, y las aguas del lago cada vez más revueltas y grises.
Justo al llegar a West Thumb las nubes comenzaron a soltar toda el agua que llevaban y nos fastidiaron la visita. Así que optamos por continuar carretera de vuelta a nuestro lugar de alojamiento, siguiendo la carretera principal dirección Old Faithful.
Siguió lloviendo y cuando habíamos pasado el desvío para Old Faithful, comenzó a disminuir. A la altura de Black Sand Basin ya caían pocas gotas así que nos desviamos a conocerla, para ir adelantando visitas del día siguiente que se presentaba muy intenso.
Black Sand Basin forma parte de Upper Geyser Basin y obtiene su nombre de la arena negra de obsidiana que hay por la zona. Fue una novedad poder visitar la cuenca en solitario. La lluvia había barrido a la gente, al igual que a nosotros nos había barrido de West Thumb. Cuando finalizábamos la visita comenzaron a aparecer algunos coches.

El recorrido de sus pasarelas es corto, 400 m. Su conjunto asemejaba un lugar fantasmagórico, cubierto totalmente de humaredas. Me imagino que la lluvia, quizá, hubiera aumentado este efecto.
Comenzamos por la pasarela que sigue recto y que en realidad es una pasarela dedicada a Cliff Geyser. Y de camino nos encontramos con Jagged Spring, que es un geiser no muy activo, aunque cuando nadie lo espera, suelta un solo chorro de agua de unos 3 m.
Cliff Geyser es fácilmente identificable. Sobre la orilla del río Iron Spring Creek se alza un pequeño cráter de forma y colores vistosos que no dejó de erupcionar, con varios chorros de agua, no muy altos.

Seguimos por la pasarela haciendo círculo y desde la misma volvimos a ver Jagged Spring y muy cerca una miniatura de geiser muy coqueta, Ragged Sprind.
Green Spring es la fuente más grande de esta cuenca. Alguna que otra vez se comporta como un geiser. Su bonito color aparece difuminado por el vapor que la cubre. Muy cerca de ella, otra fuente sin nombre, presenta unos bonitos colores que parecen de acuarela.
Una ramificación de la pasarela lleva hasta Emerald Pool. Es la más colorista y conocida de Black Sand Basin. No es un geiser. Su color verde viene a demostrar que sus aguas no son demasiado calientes y permite que organismos termófilos amarillos crezcan en sus paredes. Este amarillo combinado con el natural azul del agua ofrece este verde que le da nombre. El color amarillo permanece en solitario en sus bordes creando un efecto cautivador.
Saliendo de esta desviación la pasarela sigue hasta Sunset Lake. Lo primero que vimos es otra pequeña fuente que se llama Cinnamon Spouter. Pequeñita y resultona y con borboteo constante.
Antes de llegar al lago hay otras cuantas fuentes hidrotermales a la derecha de la pasarela que estaban poco visibles a causa del vapor. Tienen la apariencia de piscinas azules. Tal es el caso de Hankerchief Pool y Rainbow Pool.
En los primeros años del parque, Hankerchief Pool era muy famosa. La conocida como piscina pañuelo ofrecía a los visitantes la atracción de colocar un pañuelo en ella, daba vueltas en la misma y arrojaba el pañuelo en otro lado, ya limpio, como si de una lavadora se tratase. Pero ello llevó a que algunos conductos se atoraran y en 1928 dejó de funcionar. Más tarde se intentó recuperar y parece que últimamente vuelve a su actividad. No obstante se eliminó el tramo de pasarela que la visitaba.
Sunset Lake es la piscina más grande de la cuenca. Y aunque no lo parezca también es un geiser, pese a que tiene su actividad casi dormida desde 2003. Un bonito color azul (algo apagado por el vapor y el tiempo nublado) es rodeado por un anillo amarillo. Tiene apariencia similar a Rainbow Pool.
Hay que regresar por el mismo sitio y al llegar a la altura de Cliff Geyser, seguir de frente hasta llegar a Opalescent Pool. Tiene un nombre apropiado pues representa la piscina con el efecto opalescente más grande del parque. Entre los árboles secos que la rodean puede verse un pequeñín geiser que se llama Sunlight Geyser con su, también, pequeña erupción. A mi esta piscina me encantó, no sólo por ella misma sino también por el entorno que forma, aguas azuladas rodeadas de manto amarillo y espacios blancos portadores de esqueletos de árboles, al fondo el verde de los árboles y las colinas.
Desde el aparcamiento de Black Sand Basin sale un sendero que, cruzando la carretera llega hasta Daisy Geyser.
Como la tarde se estaba comenzando a recuperar propuse que visitáramos otra cuenca geotermal, pero mi marido quería al menos un día llegar pronto al alojamiento, una ducha, y salir a cenar vestidos como personas.
Cuando faltaban unos pocos kilómetros para llegar al cruce de Madison, dimos alcance a una gran caravana de coches. Durante largo rato apenas si se movió y cuando lo hacía se recorrían pocos metros. Solamente nos quedaba el consuelo de ir viendo el paisaje, por una parte la ribera del río Firehole y en la otra, algunas praderas en las que vimos pastar algunos ciervos. Pensamos que en el cruce de Madison la circulación comenzaría a fluir, pero son muy pocos coches los que giran hacia Norris, el resto seguimos hacia West Yellowstone. Y a este paso continuamos por casi toda la carretera, tardamos más de una hora en este atasco. Cerca de la puerta Oeste averiguamos el origen del embotellamiento. Como no podía ser de otra forma, un bisonte caminaba por el arcén contrario. Guiado por el vehículo de un guarda parques que circulaba paralelo al bisonte. Al final llegamos de noche, más o menos a la misma hora de siempre.
