Así, a grosso modo, Las Vegas es una mole sintética y descomunal aparecida en mitad del desierto de Nevada. En esta etapa os relataré el día y medio que pasamos allí, más que suficiente para mi gusto, aunque hay que tener en cuenta que no me gusta nada ir de tiendas ni soy una ludópata, en caso contrario probablemente me hubiese quedado algunos días más. La ciudad es recorrida de norte a sur por el famoso Las Vegas Boulevard, una carretera de casi 7 km coloquialmente llamada el Strip por el riesgo que se corría (y se sigue corriendo actualmente) de acabar en pelotas tras haber sido desplumado en uno de sus múltiples casinos y salas de juego. Aquí un mapilla del Strip con sus múltiples hoteles, la mayoría con casino:

Al final de la parte norte del Strip está el Downtown, el distrito histórico por llamarlo de alguna manera. Aquí, alrededor de la conocida Fremont Street, están los locales más míticos, con más historia, aunque actualmente de menos nivel, y el tipo de ludópata que puede observarse me pareció más solitario y auténtico (en la zona de los hoteles temáticos hay mucho guiri y gente de fiesta que de paso prueba suerte, pero que no creo que tengan realmente un problema grave con este tema, o al menos, no la mayoría de ellos). Una pena, me parece un problema muy serio y grave, el tema de la adicción al juego. Mapa del Downtown:

En la parte central y sur del Strip están los clásicos hoteles delirantes que todos hemos visto en la tele y las películas, a cuál más hortera. Un parque de atracciones total, una mezcla entre Disneyland y Hollywood, pero metiendo en el mix la parte más chunga de cada uno de ellos. Al parecer Las Vegas no quiere quedarse encasillada como el paraíso de los ludópatas y el vicio, y temiendo la legalización del juego en los demás estados (ya lo está en 42), empezó a desarrollar una infraestructura hotelera de lujo muy potente y una arquitectura demencial: veréis que los edificios más rocambolescos y extravagantes han aparecido por todas partes, así como varios parques de atracciones gigantescos (esto último, con el objetivo de atraer una nueva clientela de familias). Así pues, las Vegas pretende mostrar múltiples caras para sacarse el máximo partido: metrópoli del juego, escenario de espectáculos artísticos y musicales, parque de atracciones y ciudad de congresos.
Es un lugar bastante surrealista, con múltiples nombres: Ciudad Luz, Sin City, Magic Vegas… actualmente es el destino turístico preferido de los yanquis, por delante de Hawaii y Orlando. Parece que el sueño americano de volverse millonario de la noche a la mañana sigue más vivo que nunca… y esta ciudad de cartón-piedra es el lugar más adecuado para intentarlo (mayormente, sin éxito, claro, los que se vuelven cada vez más millonarios a costa de los palurdos y los guiris son los dueños de los hoteles y casinos). Aquí un ejemplar de guiris palurdis en la ciudad del pecado, aunque con ésta no hicieron mucho negocio porque la muy agarrada tan solo se gastó 3 dólares en las tragaperras

Día 16 (31/08/16) por la tarde: Las Vegas
Volvamos a nuestras andanzas: tras recorrer un corto tramo de la mítica Ruta 66, llegamos al Luxor sobre las 14:30 y aparcamos en el Self-parking. Para ir hasta recepción a hacer el check-in tuvimos que atravesar todo el casino, como no… Hay indicaciones para encontrarlo, pero es fácil perderse entre el mogollón de tragaperras, mesas de black Jack y mostradores de apuestas deportivas. Puede ser muy útil aquí llevar el GPS para orientarse, porque no se sabe ni si es de noche o de día, ni donde está la salida más próxima
En nuestro caso, pagamos poquísimo por dos noches en una habitación del piso 15 de la pirámide, con vistas al Strip. La habitación era enorme, pero algo anticuada, aunque relación calidad/precio estaba genial, por supuesto. Teníamos vistas al culazo de la esfinge, qué más se puede pedir… Por suerte la esfinge es una estatua de piedra, porque, de ser real, ante un hipotético escape gaseoso de tan descomunal culo no hubiéramos salido con vida de allí

El hotel estaba lleno de neones, ruido, tiendas, restaurantes, bares y el mega-casino. Madre mía, si Ramsés II levantara la cabeza… probablemente opinaría que hay pocas estatuas suyas en el recinto y saquearía los hoteles vecinos para construirse unos cuantos (muchos) auto-homenajes más, a su imagen y semejanza. Siempre he sido muy fan de Ramsés II y su ego, que pequeño no era precisamente. Por decir algo, sería el equivalente al tamaño del culo de la esfinge en su ámbito




Después de descargar maletas, decidimos bajar y explorar un poco los tres hoteles que están conectados por dentro: Luxor, Excalibur y Mandalay Bay. Para ir de uno a otro no es necesario salir a la calle ni al sol abrasador del desierto de Nevada, hay unas galerías cubiertas flanqueadas de tiendas y locales que los unen. Todo es enorme y el consumismo ataca en cualquier esquina… y Ramsés II también

El Luxor fue uno de los primeros mega-resorts completamente dedicado a un tema. Empezó a construirse en 1991, el mismo año que empezó el Treasure Island y el actual MGM Grand, y se inauguró en 1993. Como ya os he comentado, su tema es el Antiguo Egipto y cuenta con más de 4000 habitaciones distribuidas entre la pirámide y las dos torres zigurat gemelas, que fueron construidas posteriormente (en 1998). Cuando se inauguró, la pirámide fue el edificio más alto del Strip y se gastaron 375 millones de dólares en su construcción. Una vieja gloria, vaya. Este hotel esta casi al final del Strip, muy cerca del Aeropuerto Internacional McCarran. Está flanqueado por el Mandalay Bay al sur y el Excalibur al norte, los tres conectados por las galerías que os decía y por un monorraíl gratuito.
El Excalibur es otro hotel de la cadena MGM y su temática es el legendario Rey Arturo y su época, de ahí que tome el nombre de la mítica espada de ese rey. La fachada del hotel está diseñada con la forma de un castillo, con una figura que representa a Merlín en lo alto. El estilo del hotel está inspirado en el castillo de Carcassonne (Francia). Al estar situado en un cruce con muchísimo tráfico, el Excalibur está conectado por puentes peatonales con sus vecinos: al norte con el New york-New York y al este con el Tropicana Resort (además del monorraíl gratis que lo conecta con el Luxor y el Mandalay Bay, sus compañeros de MGM Resorts).
El Mandalay Bay es otro hotel de lujo, de 43 pisos, de la cadena MGM. Cuenta con más de 3300 habitaciones, un casino de 12.500 m2 y un centro de convenciones de 12.000 plazas. Éste fue inaugurado en 1999.
Sobre las 6 pensamos que haría menos calor, ilusos de nosotros, y salimos a dar una vuelta por el Strip. Vimos:
- El Luxor y el Excalibur por fuera (no tengo foto buena del Excalibur):



Nótese de nuevo, imagen de Ramsés y su querida mascota, la cabra Paca.
- New York, New York: inaugurado en 1997, tiene ya una edad. El New York-New York Hotel & Casino uno de los hoteles más grandes operados por MGM. Es el único hotel de Las Vegas, junto con el Stratosphere, con montaña rusa. Éste dentro de lo hortera está muy currado y se ve más moderno, nos gustó mucho comparado con los otros que habíamos visto hasta ese momento.


- Cosmopolitan: un lujoso hotel inaugurado en Diciembre de 2010 y situado justo al sur del Bellagio, en el lado oeste del Strip. Se trata de dos torres, Boulevard Tower y Chelsea Tower, de 184 m de alto y tiene más de 3000 habitaciones.
- Bellagio: un clásico, de lo más conocido de Las Vegas. Operado por la cadena MGM Resorts International, fue construido en el sitio del demolido hotel Dunes. Está inspirado en la población de Bellagio, situada en la zona del Lago di Como, Italia.
Allí vimos el famoso espectáculo de fuentes, entramos a visitar el hotel y volvimos a ver las fuentes, esta vez ya de noche. El Bellagio también es de los más bonitos que vimos. Las fuentes en pleno apogeo, parece una reunión de aspersores enloquecidos

El Bellagio por dentro, ésta es la cara que se le queda a la gente tras ser desplumada en el casino

Después del segundo show de fuentes eran más de las 19:30 y decidimos ir tirando de vuelta hacia el hotel, teníamos un buen trozo de camino. Las Vegas la nuit:





Llegamos hacia las 20:30 reventados del calor que habíamos pasado, así que cenamos allí mismo y a descansar.

Día 17 (01/09/16): Las Vegas
Empezábamos mes y día en Las Vegas, la ciudad del pecado. El planning para aquella jornada consistía en intentar no acabar arruinadísimos en los casinos y a la vez disfrutar de las maravillas arquitectónicas que con tan buen gusto habían construido los yanquis en medio del desierto de Nevada. Por suerte para mí, además de no saber nada de geología, tampoco tengo ni idea de arquitectura, y creo que eso fue lo que hizo que tras nuestro paso por Las Vegas mis retinas continuasen intactas en vez de decidir desintegrarse espontáneamente
Sin prisa, pero sin pausa, nuestro día consistió en ir visitando algunos de los hoteles más famosos del Strip y ver algo de Fremont Street. Aviso para navegantes: si visitáis Las Vegas en pleno verano os encontraréis con 40 grados o más de temperatura en el exterior, y 10 grados o menos en el interior, porque en todos los locales y hoteles tienen el aire acondicionado a tope como si no hubiera un mañana. Así que, aunque los choques térmicos al entrar y salir no os los quita nadie, os recomiendo llevar una chaqueta, camisa o jersey (algo de manga larga) para ir variando vuestra indumentaria según el ambiente lo requiera… Mi madre estaría orgullosa de mí: niña, llévate una chaquetilla que dentro de los casinos refresca. Snif, snif…
Así que estábamos en Las Vegas, la ciudad del pecado y el descontrol, despiporre total y nos levantamos a las 7 en vez de a las 6. Desayunamos en el Starbucks del hotel (carísimo, por cierto). Debo decir que éste fue el único hotel de todo el recorrido donde no había café de cortesía (aparte de en las cabañas de Yellowstone, claro, donde solo había bisonte de cortesía en la puerta impidiéndote salir). Se podrían haber estirado un poco más, pero bueno, por el precio que nos costó la habitación, tampoco podemos exigir demasiado. Eso sí, no teníamos desayuno incluido y los precios en los locales del mismo hotel eran abusivos. Recomendación: si queréis ahorrar, pillad desayuno el día antes en algún súper y listos.
Poco después de las 8 ya estábamos en marcha y el calor tenía ya la categoría de infernal. Fuimos caminando y a la altura del New York- New York cruzamos por una pasarela peatonal hasta el lado este para ver algunos hoteles de aquél lado: MGM Grand, etc. Callejeando por Las Vegas:


La verdad es que ese día nos lo pasamos cruzando el Strip de un lado a otro viendo hoteles y casinos a punta pala, al final acabas un poco hasta los huevos y los ves todos iguales
Nosotros visitamos los siguientes:
- Paris, Las Vegas: hotel inaugurado en el 1999 y operado por la Caesars Entertainment Corporation (como podéis ver hay varias cadenas que manejan el cotarro en los principales hoteles. La temática, como su nombre indica, es la ciudad de París, e incluye una réplica de la torre Eiffel a mitad de escala (164.6 m). La fachada del hotel está inspirada en la Ópera de París y el Louvre. El Paris, Las Vegas está conectado a su propiedad hermana, el Bally’s (que a su vez está conectado a la estación de mono-rail del Bally’s &Paris).

- Caesar’s Palace: fue inaugurado el 5 de agosto de 1966, es uno de los más antiguos, aunque ha sido remodelado en cinco ocasiones (la última en 2007). Cuenta con más de 3000 habitaciones en cinco torres: "Augusto", "Centurión", "Romana", "Palacio" y "Foro". No hace falta ser Einstein para deducir que la temática del hotel es el Imperio Romano.


Aquí pensábamos que habíamos encontrado al propietario, pero no

- Venetian: uno de los hoteles y casinos más lujosos (ostenta la categoría de “five-diamond luxury”), inaugurado en 1999. Pertenece y es operado por la compañía Las Vegas Sands. El complejo del Venetian es el segundo hotel más grande del mundo, con más de 4000 habitaciones (y un casino de 11.000 m2). Como su nombre indica, está inspirado en la ciudad de Venecia e incluye incluso canales con gondoleros que te llevan a dar una vuelta (pagando, claro):


La verdad es que está muy bien conseguido:




- Harrah’s: inaugurado en 1973 con otro nombre, la propiedad es operada por Harrah's Entertainment. El hotel está formado por varias torres, la más alta de ellas de 35 pisos.
- Mirage: otro hotel y casino operado por MGM Resorts International. Está conectado por un tranvía gratis con el hotel Treasure Island. Una de las atracciones permanentes de este hotel es un volcán que entra en erupción cada noche, a las horas en punto.

- Flamingo: anteriormente conocido como The Fabulous Flamingo y Flamingo Hilton Las Vegas, abrió en 1946 y ha sufrido numerosos cambios de propietario. Actualmente es operado por la Caesars Entertainment Corporation. Cuenta con un casino de más de 6700 m2, más de 3600 habitaciones y está inspirado en el estilo “Streamline Moderne” de Miami y South Beach. De acuerdo con esta temática, incluye un jardín que sirve de hábitat de flamencos (cosa que no me hace ninguna gracia, la verdad, es una pena y no fuimos a verlos). Este hotel fue el tercer resort que abrió en el Strip y actualmente es el más antiguo que se mantiene activo. También tiene estación de mono-rail.
- Treasure Island: hotel del 93, pero renovado en 2006. Operado también por MGM.
- The Linq: anteriormente llamado Flamingo Capri, Imperial Palace y The Quad, es un hotel de más de 2600 habitaciones, casino y centro comercial actualmente gestionado por la cadena Caesars. Se inauguró en 1959 como un motel de 180 habitaciones adyacente al Flamingo, pero ha sufrido diversos cambios y ampliaciones hasta la actualidad.
- Wynn y Encore (son iguales y están conectados): el Wynn es del 2005 y el Encore del 2008. Se trata de resorts de lujo propiedad de Wynn Resorts. En conjunto el complejo tiene un total de 4750 habitaciones y es considerado uno de los mejores hoteles del mundo y ha ganado gran cantidad de premios y distinciones. Un hotel top.



Entre hotel y hotel paramos a comer en un local de la cadena Denny’s, aunque pueden encontrarse buenas ofertas para comer en los hoteles, sobre todo siendo entre semana. Les interesa captar clientes como sea para desplumarlos luego en el casino, como ya es sabido. En Denny’s comimos muy bien y a un precio estupendo.
Cuando estábamos ya en la zona del Encore no podíamos con nuestra alma, eso de andar a más de 40º agota hasta al conejillo de Duracel, así que decidimos tomar el bus que recorre el Strip (el llamado Deuce) para ir a la zona de Fremont Street. Dejaré más información sobre este autobús, sus paradas, precio, bonos, etc en el apartado de información práctica, pero básicamente con él puede llegarse a los principales puntos de interés, a distintas alturas del Strip.
Antes de tomar el bus nos encontramos con este humilde edificio, nada ostentoso, como su propietario

La zona de Fremont Street es mejor visitarla después de anochecer, ya que su atractivo principal radica en el espectáculo de luz y sonido que se monta cada ciertos minutos en el techado de la calle, además de que de noche todos los carteles de los locales están iluminados. De ahí su nombre de Glitter Gulch. Pero nosotros estábamos cansados ya y lo que queríamos era verlo y largarnos con viento fresco al hotel a descansar.
Así que allá que nos fuimos, aunque no estaba en todo su esplendor fue curioso de ver: locales míticos como el Golden Nugget, Four Queens…


Una máquina tragaperras gigante os dará la bienvenida (o la despedida) a Fremont Street:


Después de dar una buena vuelta y entrar en alguno de los casinos, que me parecieron más anticuados y cutres que los del Strip, pero más auténticos, decidimos volver tomando el bus de nuevo. Esta vez recorrimos todo el Strip hasta el Luxor, la verdad es que el recorrido es mucho más largo de lo que parece y hay zonas, como la del Stratosphere, que pillan bastante a desmano. No apetece demasiado llegar caminando hasta allí, así que si queréis ir os recomiendo tomar el bus, taxi o ir en coche.
Ya de vuelta en casita, en el Luxor, fuimos un rato al casino a observar más en detalle como funcionaba todo aquello. El casino del Luxor es como todos: con moqueta, millones de máquinas y mesas de juego, oscuro y sin ventanas, sin relojes, con camareras ligeritas de ropa repartiendo bebidas constantemente… ideal para que uno pierda la noción del tiempo y se pase allí todo el día jugando. Como simple espectadora, doy fe de que las partidas de Black-Jack enganchan más que un culebrón venezolano, y al menos allí se estaba fresquito. No probamos suerte porque yo ya me había gastado los tres dólares de rigor que llevaba destinados a tal fin en las máquinas tragaperras (sin éxito, claro). No me arriesgué a gastar más porque soy de engancharme fácilmente a las cosas, una víctima fácil, vamos, y todavía quedaba mucho viaje por delante. Xavi al final tampoco se decidió, aunque me consta que se quedó con las ganas de probarlo. El rato que estuvimos merodeando por ahí vimos más gente perder que ganar, por supuesto. Supongo que es lo habitual, o bien nosotros fuimos los gafes, nunca lo sabremos.
Conclusiones sobre Las Vegas (la parte que se visita, lo otro seguro que es una ciudad normal):
- Me pareció una ciudad artificial, degradada y poco interesante para mi gusto, pero al menos una vez en la vida hay que ir, aunque sea para confirmar que los tópicos son ciertos y observar en persona lo que tantas veces hemos visto en las películas. Obviamente, después de disfrutar de tan maravillosos parques naturales, el contraste es inmenso. Si uno se lo toma con más tranquilidad y se limita a ver un par de hoteles, algún espectáculo, y tumbarse a la bartola en la piscina (si se cabe, la del Luxor parecía una olla a presión llena de albóndigas en remojo), puede estar bien para relajarse un día. Las juergas que se corren los americanos allí no me impresionaron, soy originaria de la Costa Brava y estoy acostumbrada a las hordas de guiris borrachos liándola parda. En ese sentido dieron con un hueso duro de roer, pero eso no es culpa suya, animalicos.
- Si os gusta comprar, es muy típico ir a los outlets de Las Vegas a dar rienda suelta al consumismo intrínseco de cada uno. No es mi caso, odio ir de tiendas, solo voy cuando no hay más remedio y mi ropa se cae a jirones, así que ni siquiera nos planteamos ir, pero imagino que la gente amante del shopping disfrutará a tope pasando medio día o un día entero por allí. Hay información en el foro, dejaré el enlace en el apartado de info práctica.
- Otra cosa que le gusta mucho hacer a la gente en Las Vegas es casarse en una de esas clásicas bodas express que todos hemos visto por la tele, aunque si se quiere hacer medianamente bien acaba saliendo por un buen pico. En su momento, antes de ir, nos planteamos que nos casara un juez/cura/lo que sea vestido de Darth Vader y nosotros disfrazados de Han Solo y Princesa Leia, pero finalmente lo descartamos porque ninguno de los dos quería ponerse ensaimadas en la cabeza y había disputa por ser Han Solo: nadie quería ser Leia, pero es que no hay color, entre el Halcón Milenario y las ensaimadas en el perolo la elección está clara

Información práctica:
- Hoteles en Las Vegas: hay gran variedad y cantidad, entre semana como ya se ha comentado, se encuentran muy buenos precios. Más información en los hilos del foro, muchos tienen hilo propio:
En la primera página de ese hilo encontraréis el índice: los hilos de cada hotel, el tema del resort fee, las páginas de descuento...
- Y también hay información sobre sitios para comer:
- De compras en los outlets de Las Vegas:
- Transporte público en Las Vegas:
- Moverse por Las Vegas en autobús: Las Vegas Deuce
Existe un servicio de autobús llamado The Las Vegas Deuce on The Strip, que funciona durante las 24 horas del día entre la zona de Fremont Street y el Mandalay Bay (con paradas en prácticamente todos los hoteles principales). Las paradas están bien señalizadas y situadas cada cuarto de milla, aproximadamente. La frecuencia de paso es cada 15- 20 minutos, dependiendo de la hora (cada 15 min de 7 am a 2 am y cada 20 el resto).
Existen diversos pases durante los cuales se puede subir al Deuce las veces que se quiera: pase de 2 horas (6 $), de 24 h (8$) y de 3 días (20 $). Estos pases se pueden utilizar indistintamente en otras líneas de autobús, pero los más utilizados por los turistas son el Deuce y el Exprés.
Os dejo la ruta de los buses (el Deuce es el que funciona 24 h, el otro autobús que aparece es el Exprés que va a los outlets):

- Monorraíl de Las Vegas: Monorraíl Las Vegas
Hay trenes cada 4-8 minutos y siete paradas en el Strip: MGM Grand, Paris-Bally’s, Caesar’s Palace-Flamingo, The Linq-Harrah’s, Las Vegas Convention Center, Westgate y SLS.
Horarios:
Lunes: 7 am hasta medianoche
Martes, miércoles y jueves: 7 am- 2 am
Viernes, sábado y domingo: 7 am- 3 am
Precios: hay varias opciones, desde billete sencillo (5$) a pases de varios días: Tarifas monorraíl
El pase de un día sale a 13 $ y el de dos días a 23$. Es más rápido que el bus, pero algo más caro.


- Otra opción para moverse en Las Vegas: en coche, aparcando en los parkings de los distintos hoteles. Hasta hace un par de años esto era gratis, pero la política ha cambiado y ahora se paga. Una posibilidad es pagar el self-parking del hotel dónde se está alojado y esto permite aparcar también en el resto de hoteles de la misma cadena. Se paga una cierta cantidad por día, más información en el siguiente hilo (en nuestro caso, todavía era gratis y no tengo datos de primera mano):
- Un mapa más:

- Alojamiento: Luxor Hotel &Casino
Precio: 57 $ por dos noches + tasas + 26 $/noche resort fee= 115,84 $ totales por 2 noches
Clásico hotel de Las Vegas con forma de pirámide. Habitación muy bien, piso 15 de la pirámide, con buenas vistas. Lavabo reformado, todo muy correcto. No incluye café de cortesía y las cafeterías del hotel son carísimas, pero por ese precio no podemos quejarnos. Queda algo a desmano de la zona más céntrica de Las Vegas, pero para nosotros no resultó un problema.