Museo de luxor
Cuando estuvimos en Luxor, el paseo marítimo estaba siendo restaurado en su totalidad y se encontraba todo levantado, sin embargo, la zona del Museo de Luxor ya estaba terminada y lucia muy bonita con bancos, zonas ajardinadas y algunas estatuas.
A la entrada, un croquis del museo y diversas instrucciones dan paso a una sala especial.



Se trata de la sala reservada a las estatuas de cuarcita halladas en 1990 en el templo de Luxor. Una pequeña sala moderna y bien iluminada. En la entrada, algunas fotografías del hallazgo.
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Un poco mas adentro encontramos, entre otras, 2 cabezas de granito del Amenofis III y una gran estatua del mismo faraón con el dios cocodrilo Sobek, una de las mas vistosas.






La sala continúa con la exposición de varios sarcófagos y diversos utensilios. Las paredes exhiben también fotos explicativas y papiros enmarcados junto con algunas cabezas de faraones.






En la segunda planta hay una pequeña sala dedicada a Akenatón. Décimo faraón de la dinastía XVIII. Uno de los personajes mas interesantes de la historia egipcia.
Akenatón impulso la religión con base monoteísta exclusiva de Atón, deidad por encima de los demás dioses y el propio rey sería el intermediario del Dios. Este cambio dio lugar a diversas discrepancias entre la población ya que se prohibió la veneración de los demás dioses muy arraigada por el pueblo.
El cambio llegó incluso a las manifestaciones artísticas. Se abandona el idealismo propio de los anteriores reinados con estatuas desproporcionadas y cabezas perfectas. Desde ahora se imponen los rasgos naturales, cabezas y caras alargadas y defectos físicos son expuestos sin ningún pudor y las escenas de culto a los dioses o de batallas son cambiadas por otras mas familiares e íntimas del faraón.


Y no hay mucho mas. Gran parte de la segunda planta estaba cerrada para remodelación y a la salida se pueden ver unas estelas coptas y alguna momia.




Como quiera que aun era pronto para comer, Fátima nos dejó en nuestro hotel para quedar una hora mas tarde pero ni siquiera entramos. Yo tenía anotados un par de establecimientos justo frente al hotel donde se servia cerveza, se llaman Sunrise y The King Head Pub. Descubrimos que a los dos sitios se entra por una escalera bastante camuflada en una segunda y tercera planta del edificio casi frente al hotel.
En el primero de ellos, el Sunrise de la tercera planta, cayeron un par de "Stellas" heladas que nos supieron a gloria. Y mas baratas que en el hotel. El restaurante estaba vacío pero luego entro una familia y le sirvieron platos muy aparentes.


Almorzamos en el Mamma Mía, hermano pequeño del restaurante Pizza Roma que está justo al lado (de hecho la comida venía de allí). Una pizzería-burguer pequeña pero funcional. Muy nueva, con bancos de madera.
No conservo fotos pero la comida estaba rica. Pedimos una pizza de quesos y raviolis de carne, 2 refrescos y una limonada (nada de cerveza, pero ya íbamos servidos). Esta vez pagamos 40 Le !!! por la bebida.
Nos despedimos de Fátima y nos emplazamos para mas tarde, ya de noche, volver a Karnak.