Teníamos contratado una excursión desde el Cairo de ida y vuelta en el día a Alejandría, en mi viaje anterior no fui así que me hacía ilusión sobre todo para ver la famosa Biblioteca de Alejandría. Nos vinieron a buscar temprano a la mañana y volvimos bastante tarde a la noche.
Confieso que me lleve una grata sorpresa porque para mi Alejandría era sinónimo de Biblioteca, pero es mucho más que eso, debería estar incluida en los circuitos normales para que los turistas puedan acceder a este lugar precioso sin costo adicional.
Lo primero que nos llevaron a ver creo que era un museo arqueológico, con cosas muy interesantes. En realidad parecía el patio de una casa en medio del centro de la ciudad.

De ahí fuimos a un lugar que llaman la Columna de Pompeyo que es una columna franqueada por dos esfinges una da cada lado, y con muchos restos arqueológicos en un predio que parece una excavación aún hoy día, también ubicado en medio de la ciudad

Otro lugar al que fuimos es la ciudadela de Quaitbay era una fortaleza defensiva para custodiar el Faro de Alejandría. El lugar es muy interesante, con unas vistas desde dentro muy bonitas, recuerdo que cuando entramos el guardia que estaba en la planta baja tenía una mano muy lastimada, mi amiga que es médica hizo honor a su vocación y al verle la mano le recomendó ir a un hospital para que lo revisaran y le indicó lo que podía hacer mientras tanto, obviamente con la ayuda del guía como traductor, al salir nos dijo que no había ido y el guía nos dijo que era poco probable que lo hiciera, espero que se haya curado sin inconvenientes.


