POPAYAN - COLOMBIA
Popayan, en el departamento del Cauca es un sitio en el que confluyen historia, cultura y belleza de sus paisajes naturales.

Llegamos de madrugada a nuestra primera parada en Colombia.
Un taxi nos llevó a recorrer lugares y encontrar un alojamiento. Nos llevó a una parte muy extraña y muy blanca. El único lugar abierto era un espanto, con un pasillo largo, puertas de chapa y una desvencijada cama en una habitación oscura. Al rato llegaron “visitantes” al lado, los que se expresaban a los gritos y caminaban a los tropezones.
En silencio nos acostamos tratando de dormir, por suerte nuestros vecinos se durmieron rápido y nosotros también lo hicimos con el pensamiento puesto que a la mañana siguiente nos iríamos a otro lugar, sin duda.
Así lo hicimos y frente a la plaza, es decir en el centro de la ciudad, encontramos un hostel muy lindo y acogedor.

Nos extrañó ver en la cocina un molino con granos de café listos para moler y servirnos. La cocina era amplia y luminosa y allí preparamos varias de nuestras comidas típicas argentinas. Las comidas de los países que recorrimos nos gustaron pero… una tortilla argentina unos fideos con manteca de mi parte y Jalena haciendo una tarta de acelga y cebolla que llamó Soparnik y unas bolas empanadas que escondían arroz con queso llamadas Arancini, nos llevaron a nuestros países con sus olores y sabores.
Teníamos café para moler, no podía ser de otra manera, estábamos en Colombia, para desayunar con lo que preparábamos en una amplia cocina.
Nos sorprendió su arquitectura colonial, sitios arqueológicos, la cultura y la belleza de sus paisajes naturales.

Ha sido reconocida por la UNESCO como la ciudad creativa de la Humanidad.
Es famosa por su gastronomía tradicional, fiestas y la declaración de su Semana Santa como PATRIMONIO CULTURAL inmaterial de la humanidad.

Tras mucho reflexionar acerca del futuro culinario del país, aprovechamos para conocer más a fondo qué era aquello que hacía tan especial a esta ciudad: su gastronomía propia.
Empanadas de pipián, salpicón de Baudilia, carantanta, helado de paila, champús, aplanchados, tamales de pipián... Seguramente es la primera vez que leas algo así, pero estos son los alimentos típicos de Popayán. El pipián se hace a base de papa colorada del Cauca, con maní y achiote, y se toma en pequeñas empanadas o en tamales. La carantanta es un derivado de la fabricación de las tortillas de maíz; una vez hechas, lo que queda pegado por debajo del utensilio, se levanta, se fríe y de ahí sale este crujiente delicioso que se acompaña de hogao, una salsa de tomate y cebolla.
Popayán "la ciudad blanca" o la Jerusalén de América es un lugar para recorrer la historia deambulando por sus calles llenas de edificios antiguos y bien conservados, donde uno se encuentra con los olores de su cocina o con gente generosa y amable.

Te sorprenderán sus iglesias, la Torre del Reloj y el Puente del Humilladero por el que ingresaron los ejércitos libertadores durante la gesta de la independencia. Y lo más insólito de su nombre es que la cuesta era tan empinada que no se podía subir sin inclinar la cabeza, de ahí que se la llamaba del humilladero..
A diferencia de muchas otras ciudades de este tipo, aquí se pintó todo de blanco con cal a causa de una epidemia causa por un parásito llamado "nigua ", que se adhería en los pies de los indígenas. Eso sí, buena parte de lo que vemos hoy no son sus construcciones originales: tras sufrir un devastador terremoto en 1983, la ciudad tuvo que ponerse las pilas y volver a reconstruir gran parte de lo que quedó dañado.

Si venís de Ecuador y hacés la frontera en Ipiales en viaje a la ciudad de Cali no dejes de quedarte dos días en esta bella ciudad llena de magia colombiana.
Colombia, un destino muy atractivo para viajar con poco dinero.