He dormido como 11 horas. Yo me puse el despertador felizmente a las 7 pero cuando ha sonado no he podido, me he rendido y he seguido durmiendo hasta las 9 y media. Hoy solo tengo que ver Amritsar y tampoco hay que ir con prisas. He dormido como un bebé, tenía muchísimo sueño acumulado y para que yo duerma 11 horas ya tengo que estar reventado.
Tranquilamente he recogido y me he puesto a buscar para desayunar. No me la juego y voy al mismo sitio donde comí ayer. Por 2 euros me han puesto un plato de una especie de torta que llaman Kolcha bastante buena. Se hace raro desayunar garbanzos picantes pero no hay otra.
Ya desayunado he ido hacia el templo dorado y ahora sí que si me he metido en el papel. No veo ni un solo turista asi que no tengo con quien empatizar mientras me quito las zapatillas y las abandono a la suerte de un sij con sable, que me da una chapa tras guardarlas en unas estanterías infinitas.
Recorro el mismo jardín de ayer y, tras pisar el agua purificadora, entro al recinto del templo dorado. La verdad que es muy bonito. Un gran lago con el templo dorado en el medio rodeado de suelo de mármol con soportales. El ambiente es tremendamente religioso, los sij se bañan en el lago y hasta se beben el agua. Se supone que es agua curativa y lo llaman lago de néctar. Estoy convencido que el agua esta es curativa solo para ellos.

Hay muchísima gente, soy el único occidental y muchos se acercan a hablar conmigo. Siempre es lo mismo "Hola, como te llamas, de donde eres, te gusta Amritsar, buena gente los sijs". Incluso tres guardianes del templo se me han acercado y, cuando ya me creía que estaba haciendo algo mal, simplemente se han puesto a darme conversación.
La visita al templo consiste en darle la vuelta. Se ven cosas que no termino de entender. Hay puestos donde reparten agua para beber y otros puestos que yo creo que reparten una especie de ofrenda. Para acceder al templo dorado en medio del lago hay que hacer una cola que es la cola más bestia que he visto en mi vida. Ni loco la hago, fácil son 5 horas de cola. Todos apiñados para avanzar cada diez minutos cuatro pasos. Sin fe no hay quien haga esa cola. Hay un grupo de sijs cantando y se va pasando por pequeñas capillas en la que entran a rezar a una especie de sij decapitado. La verdad que no tengo ni idea de cómo funciona la religión esta, le he preguntado a chatGPT lo que iba viendo y tampoco me termina de aclarar lo suficiente como para entender lo que veo. Me he sentado en un hueco medio tranquilo y ahí me he quedado una hora observando la gente.



Tras terminar de visitar el templo he recuperado mis zapatillas. Me he echado un litro de gel hidroalcohólico en los pies, sentado junto a dos indios que no entienden el concepto de espacio personal. Los miras y te sonríen los cracks.
Entre la multitud me he dirigido a lo que parece ser un parque con la esperanza de tener tranquilidad. Aquí todo está lleno de gente, el parque también. Tampoco tiene gran cosa la verdad. A la hora de comer he vuelto a mi restaurante preferido y he comido una variedad de lo mismo que cené ayer y que desayuné esta mañana. Después de comer me he buscado una especie de terraza que está en una primera planta sobre la calle peatonal y tomándome un chai he estado matando el tiempo un rato.
Hoy vuelo a Jaipur a las 20:00. Antes de irme al alojamiento he vuelto a meterme al templo dorado. Por la tarde parece que hay menos gente y la luz está más bonita. Del templo dorado he estado andando sin rumbo por el mercado que conforma las calles centrales y para las 17 he ido al alojamiento.
Ya con mi mochila he cogido un Uber para el aeropuerto. He coincido con un grupo de 4 españoles que llevaban dos días en Amritsar como yo, dos de ellos habían caído de la barriga y la chica sobre todo tenía mala cara, no podía ni hablar, según me dicen creen que fueron los hielos que tenían un refresco que se tomaron. La india me parece a mí que no perdona.
El vuelo ha salido puntual y a las 21:30 estaba en Jaipur. Jaipur es un caos, tres millones de habitantes y yo creo que están todos en la calle y en coches. Que locura. Antes de llegar al alojamiento he parado en un sitio decente a cenar. Bastante bien la verdad. Por fin he llegado al alojamiento. Me he quedado por 4 euros y medio en una habitación que parece sacada de la serie de Saw. No voy a entrar en descripciones pero vamos que tiene un 9,1 en booking. no me quiero imaginar menos puntuación en Jaipur. Jwala Niketan Guesthouse recomendable si tu presupuesto es de 5 euros.