Este día, era uno de los mas esperados de todo el viaje.
Nos gusta mucho la naturaleza, también el mar, por lo que poder ver ballenas nadando en libertad, nos hacía mucha ilusión.
Antes desayunamos en Monterrey Donuts, los mejores donuts de todo el viaje.
Sobre las 8:30 AM llegamos al puerto de Monterrey.

La tarde anterior, no habíamos comprado la excursión en barco, ya que tan solo había una empresa abierta, queríamos preguntar en otro sitio, para así comparar un poco cual sería mejor.
Fuimos a 3 empresas, una la descartamos, por que la excursión empezaba a las 10:00Am con una duración de entre 3 a 4 horas, otra empresa empezaban a las 9:00, pero su excursión duraba 4 horas, por lo que decidimos ir con la empresa que empezaba a las 9:00 pero su excursión tan solo duraba unas 3 horas, así volveríamos antes al puerto y podríamos llegar a San Francisco, un poco antes de atardecer. También, el precio era un poco mas reducido que las otras empresas, además nuestra hija mayor, aún pagaba como niña y no como adulto, cosa que en la otra empresa que salía a las 9:00 ella pagaba igual que un adulto.

La empresa elegida fue Princess Monterrey Whale Watching, eran los que tenían el barco mas grande, por lo que también había mayor aglomeración de personas para ver las ballenas.
Al final no tuvimos suerte con esta empresa.
Sabemos que los animales salvajes son impredecibles, por lo que en ningún caso el avistamiento está asegurado, pero se ve que el barco tuvo una avería en un motor, cosa que no supimos hasta que volvimos al puerto.

Salimos puntuales a las 9:00 Am, la cosa empezó bien, ya que justo empiezas a salir de puerto, en el espigón rompeolas ya se ven muchos Leones Marinos tomando el sol, también en el agua, por lo que al menos ya empiezas a ver animales.
Casi todos los pasajeros, nos sentamos a fuera por si empezábamos a ver alguna ballena, pero no tuvimos suerte.
Estuvimos buscando en una dirección unas 2 horas, hasta que de repente el barco gira y se dirige en dirección contraria a donde íbamos hasta ese momento. Muy a lo lejos empezamos a ver 3 barcos, parados , ya nos dimos cuenta que aquellos barcos estaban junto a las ballenas.
Cuando por fin, llegamos a la zona donde había 2 ballenas, eran casi las 11:30 horas.
Como es lógico, no puedes acercarte mucho a los animales, si de acaso ya serán ellos los que se van a acercar.
La gente de nuestro barco, enseguida se puso en los bordes para poder fotografiar el momento, mi mujer y yo decidimos esperar un poco, a que la gente se cansara, para luego ocupar un sitio con mas tranquilidad, las ballenas se veían muy a lo lejos, un poco las colas y el soplido del aire cuando respiraban, además el barco se movía un poco, por lo que no se podían hacer las fotos bien.

Menudo disgusto nos dieron, cuando al pasar tan solo unos 8 minutos, el capitán por megafonía, dice que volvemos hacía el puerto.
¿Como?si ni siquiera hemos podido hacer una foto un poco decente, entendemos que son animales salvajes, pero cuando los encontramos, esperábamos estar un poco mas tiempo con ellos, aunque la excursión del siguiente turno salieran con un poco de retraso, al menos a nosotros nos dejarían un poco mas contentos. Además eran las 11:30 mas o menos, hasta las 12:30 no salía la siguiente excursión, el puerto no estaba tan lejos.

Al final resultó, que cuando llegamos a puerto, tuvimos que ir a otro muelle con mas espacio, por que no podían maniobrar, tenía algún fallo en un motor, por lo que durante la excursión también el barco iba mas lento, por eso tardamos en llegar donde había las ballenas y luego también tardamos en llegar al puerto, por que llegamos un poco mas tarde de las 12:30. Después como en el muelle que nos dejaron, estaba lejos de donde habíamos salido, tuvimos que subirnos a otro barco, para llegar al punto de partida inicial.
Un desastre todo, vimos muy de lejos las ballenas y nos sentimos un poco engañados.
Por lo que al salir, fuimos a protestar a la oficina de la empresa, no éramos los únicos, unas 12 personas fuimos a reclamar la devolución del dinero, al final acordamos que nos devolvieran la mitad.
Con el disgusto aún en el cuerpo, nos dirigimos hacía San Francisco.
Como teníamos hambre, paramos en un centro comercial para comer, de paso nos entretuvimos en alguna tienda.
Teníamos previsto, ver el atardecer en Baker Beach, con vistas al Golden Gate, pero al entretenernos tanto en el centro comercial, ya llegamos anocheciendo.

No estábamos muy tranquilos dejando el coche en el parking junto a la playa, por los comentarios que vimos por internet, sobre que rompen las ventanas de los coches para robar, aunque había bastante gente igual que nosotros, tardamos como 15 minutos allí, no mucho mas, al final no pasó nada.
Nuestro hotel en San Francisco, fue el The Warf Inn, muy bien situado, casi delante del Pier 39. Justo entras o sales del hotel, se ve la noria de Fisherman`s Warf, además tenía parking gratuito y no era caro por ser San Francisco, muy contentos con la elección, tal vez la habitación, necesitaba una reforma, pero por la ubicación que teníamos, repetiría sin dudarlo.