Los 4 vuelos de Turkish fueron totalmente puntuales, iban prácticamente llenos y eran aviones grandes con 8 asientos por fila. Comida, siempre muy semejante, incluso en el vuelo desde Estambul que salió de madrugada a la 1:10, pasta o pollo, algún puré, postre, pan, bebida y café, no es mucho pero tampoco está mal, acostumbrado a que no te den nada.
Las 5 horas de escala en el aeropuerto de Estambul fueron muy tranquilas, a esas horas había menos gente y descansamos cómodamente en las “nap zones”. La puerta de embarque del vuelo siguiente se indicaba en los paneles con 2 horas de antelación, pero con la app del aeropuerto pudimos conocerla antes y desplazarnos a ella. Todo el corredor central del aeropuerto es como un gigantesco centro comercial en el que entretenerse mirando, lo de comprar es prohibitivo. Yo, aunque lo sabía, me tomé una cerveza con el bocadillo que había llevado para cenar, que me costó 16€.
A la hora prevista, sobre las 7:30 de la mañana, aterrizamos en Tashkent, la zona de llegadas no es muy grande, primero se pasa el control de pasaportes, justo a continuación están las cintas para recogida del equipaje, y justo a su lado la garita de cambio de dinero y los 2 cajeros automáticos. Las maletas tardaron bastante en salir y mientras pude sacar Sums de los cajeros (unos 3.000.000). El cambio estaba en torno a 14.000 sums por cada €, llevamos una app en el móvil para convertir rápidamente las cantidades, al menos las más altas. El billete más alto que tuvimos fue el de 100.000 sums, que realmente eran en torno a 7€.
Justo a continuación están los dos puesto para el tema de tarjetas telefónicas, como ya indiqué yo usé el de Beeline. Y justo después ya se sale, o sea que como pases ese punto ya estás fuera (en la calle) y no puedes volver dentro.
Nada más salir te vas a encontrar a la troupe de taxistas ofreciéndote tus servicios, si no tienes previsto utilizarlos (recomendable no hacerlo o regatear el precio) y vas a usar Yandex go lo mejor es avanzar unos 150-200 m. hasta situarse en la carretera y desde allí ya buscar taxi con la app.

Las 5 horas de escala en el aeropuerto de Estambul fueron muy tranquilas, a esas horas había menos gente y descansamos cómodamente en las “nap zones”. La puerta de embarque del vuelo siguiente se indicaba en los paneles con 2 horas de antelación, pero con la app del aeropuerto pudimos conocerla antes y desplazarnos a ella. Todo el corredor central del aeropuerto es como un gigantesco centro comercial en el que entretenerse mirando, lo de comprar es prohibitivo. Yo, aunque lo sabía, me tomé una cerveza con el bocadillo que había llevado para cenar, que me costó 16€.

A la hora prevista, sobre las 7:30 de la mañana, aterrizamos en Tashkent, la zona de llegadas no es muy grande, primero se pasa el control de pasaportes, justo a continuación están las cintas para recogida del equipaje, y justo a su lado la garita de cambio de dinero y los 2 cajeros automáticos. Las maletas tardaron bastante en salir y mientras pude sacar Sums de los cajeros (unos 3.000.000). El cambio estaba en torno a 14.000 sums por cada €, llevamos una app en el móvil para convertir rápidamente las cantidades, al menos las más altas. El billete más alto que tuvimos fue el de 100.000 sums, que realmente eran en torno a 7€.
Justo a continuación están los dos puesto para el tema de tarjetas telefónicas, como ya indiqué yo usé el de Beeline. Y justo después ya se sale, o sea que como pases ese punto ya estás fuera (en la calle) y no puedes volver dentro.
Nada más salir te vas a encontrar a la troupe de taxistas ofreciéndote tus servicios, si no tienes previsto utilizarlos (recomendable no hacerlo o regatear el precio) y vas a usar Yandex go lo mejor es avanzar unos 150-200 m. hasta situarse en la carretera y desde allí ya buscar taxi con la app.