TRACK de la ruta
La noche ha sido increíblemente fría. De cintura para arriba lo he llevado bien con el abrigo y el gorro puesto, pero me ha fallado de cintura para abajo. He dormido solo con las mallas térmicas y unos calcetines gordos de lana merino, pero no han sido suficientes y a las cinco me he despertado helado. Esta noche me pongo los pantalones de invierno y dos pares de calcetines de invierno. En cuanto sale el sol se puede estar a gusto, pero en cuanto cae te pelas.
Al salir de la tienda he tenido que ir a buscar un "aseo glaciar" para responder a la llamada de la naturaleza. Recién despertado, pelado de frío, todo crujiendo alrededor, y he encontrado una mini cueva de hielo alejada de las vistas. Volviendo, la chica suiza se veía en la misma aventura.
Hemos empezado a andar a las 6:30 junto al grupo de sherpas que van al K2. Alguno vale que se ve pro, pero hay otros que de primeras parecen destrozados, van andando lentos, mirando el móvil y sin parar de fumar. Yo creo que esta gente, al vivir desde pequeños por encima de 4.000 metros, estas cosas son un paseo.
La ruta hoy me ha dejado reventado pero ha sido muy espectacular. Sin duda, junto con los paisajes del campamento base del Everest, son los paisajes montañosos más impresionantes que he visto. La ruta transcurre nuevamente íntegra por el glaciar. Tiene una ganancia de 300 metros pero un acumulado de 600 por el sube y baja constante. Cuesta abajo y en plano voy de lujo, pero en cuanto hay que subir me reviento y me entra la tos.
Una cosa bonita de hacer la ruta a principios de julio es que el glaciar está lleno de lo que creo que llaman penitentes. Restos del hielo del invierno que queda por derretir y forman dunas de hielo impresionantes, alguna hasta afiladaa. Dejamos a los sherpas atrás y seguimos andando al ritmo de los porteadores. Los tíos van a arranques. Andan rapidísimo 300 metros y descansan, así todo el rato, y aún llegan antes que nosotros. A medio camino hemos parado a comer en una vista preciosa frente a un pico de 7.000, el Mustagh y el Broad Peak. Hemos estado un buen rato e Ibrahim y Musa han estado echándose fotos con mi cámara, es decir, Ibrahim le echaba a Musa una foto con su móvil mientras Musa posaba con mi cámara. Instagram ha cambiado el mundo.
La segunda parte de la ruta se me ha hecho penosa. Encima tienes que ir atento porque en cuanto te descuidas pisas hielo y te pegas el resbalón. Hoy llegamos a Concordia y uno desea ver el K2. El famoso pico no se deja ver hasta llegar al mismo Concordia. La llegada a Concordia es bastante emocionante. No ya por los picos que rodean el campamento, sino por el ambientazo montañero. Aquí los menos somos los que hacemos trekking, la mayoría están de expedición, principalmente al K2 o al Gasherbrum II, otro 8000. Los porteadores hablando entre ellos con las cargas en el suelo, las mulas buscando su sitio donde descargar mientras los muleros las dirigen a gritos. Otros a palazo limpio aplanando trozos del glaciar para montar tiendas... Todo esto rodeados 360 grados de picos de 7.000, el Broad Peak y el K2, el cual me ha recibido con el pico tapado. Todos los picos limpios y el K2 con una nube. El paisaje es brutal. Es que el pico más pequeño que se ve es un 6.800, y el Gasherbrum IV, que queda al este y es el más pegado a Concordia, es un 7.900. Una locura.
Aun así he llegado tan destrozado que tampoco podía pensar bien. Ali, que lo mismo te hierra el caballo que me hace el chapati, ha enganchado una pala, me ha llevado al borde del glaciar y se ha puesto a aplanar un sitio perfecto donde poner la tienda frente al K2. Este tío es Dios. Es que además es perfeccionista. Yo con tres paladas que había dado ya me valía, pero no, me ha montado una explanada perfecta para después montar la tienda y acto seguido empezar a llamar a las mulas, las cuales estaban esperándolo para darles la comida. A las mulas las llaman con un ruido que hasta ayer escuchaba constantemente y me ponía nervioso porque es un ruido como de una risa profunda, como si fuera un gordo ricachón riéndose ostentosamente. Yo me creía que cuando lo oía sería algún porteador haciendo el tonto, y resulta que cuando Ali se ha puesto a hacerlo, las mulas han venido contentísimas. Luego, para echarles fotos a las mulas, solo tengo que hacer la carcajada y me miran a la cámara perfectas.
Con la tienda montada me han puesto un arroz para 4 que lamentablemente no me he podido comer. Le he dado unas cucharadas pero estaba tan reventado que me he ido a la tienda y me he tumbado tres horas a morirme. Para media tarde el K2 ha tenido el gusto de despejarse y, ya recuperado, me he ido a echar fotos con el K2 de fondo bien bonito. La predicción de los siguientes días parece que se complica un poco, mañana dan sol y nubes, como hoy, pero lo importante sería pasado mañana. Si pinta bien hacemos el día de descanso, pero si pinta que el jueves llueve, habría que plantear saltarse el día de descanso cosa que no me gustaría.
Hoy al ponerse el sol no me pilla desprevenido. Mallas, pantalón de invierno, calcetines merino, camiseta térmica, forro polar, braga, gorro y abrigo. Estamos a 4.550 metros y no estoy para ponerme malo.