Santiago - Isla de Pascua / Rapa Nui ,
A las 5 am, el transfer sale puntual hacia el aeropuerto, y en apenas 10 minutos llegamos. La terminal a estas horas tan tempranas es un hervidero. El check-in es muy rápido y el control del PDI es ágil. Los pasajeros que van a Rapa Nui pasan por un carril especial, porque en el control tienen que presentar una serie de documentación, como el nombre del hotel y el billete de regreso. Unos amigos que habían estado el año pasado nos dijeron que se montaban unas colas largas en ese control, así que intentamos pasar nada más abren. Creo que las colas se forman porque si no tienes esa información a mano, y entre que lo buscas en tus documentos, o en el móvil, y los nervios y bla, bla, bla, seguro que pasa un ratito.. Así que acordaros de tener la documentación a mano: nombre del hotel, vuelo de regreso, y creo recordar alguna documentación más.
Como parte del control, en el PDI te dan una tarjeta que hay que entregarla al subir al avión aunque ellos lo llaman al “abordaje”, una palabra que me hace mucha gracia, pero es una traducción literal de subir " a bordo" del avión. Es el día 5 del viaje y parece que llevemos semanas en este pais..

El vuelo de Latam es largo, son casi 6 horas y aunque salimos con 30 minutos de retraso, debe ser lo normal. Es un Boeing 787 con capacidad para unas 240 personas. No va lleno del todo, pero leemos que todos los vuelos a Isla de Pascua tienen suficiente autonomia para 12 horas de vuelo, porque si llegan a la Isla y el avión, no puede aterrizar por los fuertes vientos, hay que dar media vuelta. Y estas a casi 4000 km de tierra firme. Vaya, que cuando te das cuenta y haces numeros, es el lugar más aislado del mundo, en el sentido que de isla al continente tienes 4000 km de distancia y que el humano mas cercano está a solo 500 km, pero en la estación espacial.

Al despegar, las vistas de los Andes queda a tu derecha, y al llegar a Rapa Nui, las mejores vistas siempre a la derecha, asi que si os acordais, reservar los asientos en la ventanilla derecha para disfrutar de las vistas a medida que te vas aproximando. Uno de de esos momentos mágicos que siempre tendremos asociados a Rapa Nui. Y serán muchos estos días.

La terminal del aeropuerto Mataveri ( que quiere decir “ ojos bonitos” ) es pequeña y solo tiene una puerta y una cinta única de maletas. Nos reciben con música tradicional y el Hei, el famoso collar de flores de hibiscus. No se nos ocurrió pero podríamos haber dejado una maleta en Santiago, en el hotel La Quinta al que volveremos en unos días cuando regresemos de Pascua, porque nos cuentas en recepción que muchos pasajeros lo hacen.

El hotel, de hecho, la mayoría incluyen el servicio de transfer. Nos vienen a buscar haciendo ruta y en apenas 15 minutos de trayecto, te das una idea de lo tranquila ( y pequeña ) que es Hanga Roa, la capital.

Rapa Nui tiene 163 km2 ( 1/5 parte de Menorca, por poner un ejemplo ) y a nivel de población son apenas 9000 habitantes en toda la isla. Ya nos lo dice la chica del hotel. Es una isla segura, tranquila y lo comprobamos: mucha gente se deja las llaves en el coche, o en la moto, no hay problema. Todo el mundo se conoce y como dicen aquí, si hay algún delito, tampoco pueden huir muy lejos… Tiene razón.
El hotel es el Matariki Sunset, muy céntrico y a 400 metros del campo de futbol, que es el centro de la vida social ( junto con la iglesia, claro ). El apartamento tiene dos plantas, totalmente equipado y una terraza con vistas al mar. Lo único que nos insiste es en no tirar el papel higiénico al retrete, sinó en el cesto.
Es poco más de la 1, y salimos a dar una vuelta para comprar cuatro cosas para los desayunos y hacer un encargo. Desde Barcelona nos han pedido un libro, que solo se encuentra aquí, y nos acercamos a la libreria Pae Pae, pero no tiene un horario fijo, así que lo iremos intentando estos días. Os lo pongo aquí porque creo que es un recuerdo bien bonito y único, porque fuera de la librería, y en el aeropuerto de Rapa Nui, no se vende.
