Etapa 7. Cajón del Maipo - Santiago
Desayunamos en la terraza con unas buenas vistas y nos despedimos de Patricia, la encargada y de Antonio, el bóxer inofensivo que vigila que todo el que entra y sale, sea gente de paz…

Hoy volvemos a Santiago pero con paradas. La primera es en Lo Valdés un pueblecito donde la carretera se convierte en pista forestal donde vemos muchas cabañas con el techo de cristal para ver estrellas, y que es una buena opción de alojamiento sí vienes a que observar el cielo. Nosotros lo descartamos por estar demasiado alejados. Nos acercamos a El Alfalfal, y los Maitenes pero no tienen demasiado interés. Por horario, y por despiste nuestro, no podemos acceder al Mirador de los Cóndores, que es una parada recomendada. Llegamos al parking pero las 4 plazas están ya ocupadas.

Quizás hubiramos podido aparcar en un lado de la carretera, porque cuando hace buen tiempo, no sé donde se colocan, y con tanto camion que transporta grava pasando por allí, una zona aparentemente sin turismo y todo cerrado.. No lo vemos claro, asi que nos vamos sin visitarlo.


Como estamos muy cerca de Santiago, antes de devolver el coche en el aeropuerto, nos acercamos al Parque Natural Aguas de Ramon. No es nada del otro mundo, viniendo del Maipo, que es impresionante, pero para hacer una caminata y ver la ciudad de Santiago rodeada de las montañas nevadas, no está mal. Con el buen tiempo, seguro que puedes hacer más caminatas por la infinidad de senderos y cascadas pero ahora en invierno, no todas están abiertas. La entrada cuesta 3000 CHP y no se puede comprar in situ, sino online, aunque no haya nadie en la cola, haya sitio de sobras, y que los chicos del control de acceso te van indicando como hacer la compra del tiquet online, pero no te venden el tiquet fïsico.

Caminamos una horita mas a menos y nos acercamos a uno de los miradores. Pero como os digo, es una visita prescindible. Lo que es interesante es pasar por el barrio Las Condes, una zona super super pija, con grandes mansiones y enormes jardines, mucha seguridad privada, escuelas que parecen búnkers, muchas cámaras, arquitectura moderna y centros comerciales exclusivos. Un Santiago que no habríamos visto.. Pero vaya, mi opinión es que no merece la pena perder tiempo para llegar aquí.
Pasamos por el hotel del aeropuerto a descargar maletas antes de devolver el coche. Para una noche hemos escogido La Quinta by Wyndham, a 5 minutos en coche del aeropuerto pero con transfer incluido. Pagamos por una noche 80 EU. Si tienes un poco más de presupuesto, es mejor el Holiday Inn, por cómodo ya que está dentro del aeropuerto y vas andando a la terminal, pero las tarifas ya eran casi el doble, cuando hicimos las reservas 11 meses antes.
Descansamos un rato, nos bañamos en piscina y a las 6.30 devolvemos el coche. Una devolución super rápida, nada que ver con la salida el día anterior. Supongo que tenerlo a todo riesgo, ayuda. Y solo tienes que dejar las llaves en el buzón de la compañía. Y ya que estamos en el aeropuerto, en la zona de Nacional, anuncian por todos lados un Food Court. Seguimos las flechas pero nada. Nuestro gozo en un pozo. Debe ser que lo tienen previsto, o lo tenían y dejó de existir aunque no han quitado la señalética.
Total, que acabamos comiendo en un restaurante ( muy bueno, por cierto ), del aeropuerto, buscando ese food court que nunca pudimos encontrar. Volvemos al hotel en taxi, eso sí, un poco caro porque pagamos 22.000 CHP por un trayecto de 5 minutos… Así que igual lo que te ahorras durmiendo fuera del aeropuerto, lo pagas en taxi. Haced bien los números.
Nos vamos a dormir como las gallinas que mañana a las 4.30 nos suena el despertador para ir a nuestro sueño, por fin vamos a Rapa Nui.