36. Salar de Uyuni. Ciudad de Uyuni. Parte 3.
La siguiente parada es [b]Uyuni, una ciudad fundada en 1890 como nudo ferroviario entre Argentina- Chile y Bolivia. Según nos cuenta Leo, tiene unos 25.000 habitantes y recibe 80.000 turistas al año, por lo que es el destino más importante de Bolivia. Y por eso, en 2011 se inauguró el Aeropuerto Joya Andina. Y leo que tiene uno o dos aviones al día desde La Paz.

En Uyuni, antes de comer, paseamos por el Cementerio de Trenes, una atracción turística que consiste en caminar entre las vías, maquinas y vagones de la que se considera el cementerio ferroviario más grande del mundo. Tuvo su momento álgido desde 1872 cuando se inaugura la linea para transportar minerales minerales hasta que a mediados de los años 50 cerró la linea, y se abandonaron todos los trenes allí. Hoy día quedan un centenar…

Paramos a comer, una vez más, en un restaurante local gestionado por una familia que nos ha preparado una deliciosa comida, y una sopa de quinoa excelente. Después de comer, aprovechamos el wifi para hacer el papeleo burocrático de salida de Bolivia y Leon nos acompaña a la agencia donde haremos cambio de conductor y de coche. Pero como nos queda aún una hora larga, nos damos una vuelta por Uyuni y paseamos por la calle principal, donde hay un mercado al aire libre que es una locura para tomar fotos.

Un lugar auténtico, donde además, como es domingo y festivo ( después de 6 días aún celebran la festividad del 15 de agosto), hay mucho ambiente, las familias bajan a la ciudad a comprar, a la feria, y se venden todo tipo de productos.

Es muy, muy auténtico.

A las 3 llega Hugo, nuestro nuevo guía y conductor. Una vez nos hemos despedido de Leon, que empieza su merecido descanso, iniciamos el camino de regreso hacia VillaMar, pero esta vez dejamos los caminos secundarios y vamos por la carretera principal. Que tiene mucho más tráfico, sobre todo caminones.

Serán unos 200 km, y por carretera. Paramos unos minutos en San Agustín, parada breve para ir al baño, y tomar un café e iniciamos el regreso hasta Villa Mar, donde dormimos la primera noche.
Va anocheciendo en el camino y a pesar de las conversaciones y las cosas que nos cuenta Hugo, los tres vamos en silencio pensando en la experiencia vivida estos tres intensos días. Como os digo, una auténtica suerte que fuéramos los tres en el coche, no solo por bien avenidos, sino pro la comodidad de ir los tres en un land rover de 6 plazas. Y esta agencia también te da la opción de hacer el tour de 3 o 4 días privado. Como os digo, para mí, un acierto viajar con Travel Cruz Andina.
Ya de noche llegamos a Villa Mar. Nos recibe de nuevo la señora encantadora de la que no consigo recordar el nombre. Cenamos una sopita calentita y pollo asado y nos vamos a dormir, que mañana toca madrugón. Esta noche hace mucho más frio y me preparo bien, incluso me pongo algun parche caliente en las piernas, porque noto mucho frio, y a pesar de las 5 mantas, de nuevo aquí, me cuesta dormir.